3 casos y una reflexión: Sida, a quien se lo cuento?

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Lo que se produce es todo un RE-PENSAMIENTO
de la vida sexual de la persona a la que se lo estamos contando. 
“Muchas veces la vida misma se encarga de ponernos frenos y obstáculos para ver como nos comportamos”

 

Esto me decía mí amigo Felix que me contaba todos los vericuetos que le tocaron  vivir cuando se enteró que era portador. Me comentaba que una de las cosas que lo habían motivado a  contarme esto era la lectura de mi columna “Activo, fashion y con Sida”.

 

Cuando yo me enteré –dice Felix-  la estaba sosteniendo a mi hermana que estaba con el marido preso y su tercer bebé de dos meses, o sea mi sobrinita. Imagínate si se lo contaba, pobrecita!

 

Entonces pensé en contarlo a algún amigo, pero me parece que lo intuían de alguna manera ya que de cierta forma  modificaban su actitud o simplemente me desviaban la conversación, era algo muy raro.

 

-Y no pensaste en un psicólogo? – pregunto.

 

-Si! Claro! Pero quería algo de contención casera necesitaba mucho que me abrazaran y nadie lo hacia, pero la pucha, parecía que se habían dado cuenta, estaba obsesivo con el tema!
Un día salí con la pareja de mi amigo, de mi mejor amigo, tenía un plan secreto, que era contárselo a él primero porque sabia que cuando Ivo (mi amigo se enterara), se le vendría el mundo abajo.

 

-Que altruista! –le digo. Encima pensabas en los demás!

 

-Si! Yo a este chico lo veía como organizador de la vida Ivo, y creo que secretamente pensé que podía organizarme la vida a mí también.

 

-Entonces?

 

Me chocó el auto! O sea… nos chocaron de atrás en el momento que se lo decía, creo que pese a ser muy organizado no pudo soportarlo. Me dijo: “Bueno ahora que sos seropositivo vas a tener que pagar por sexo!”

No entendía la relación que había entre ser HIV+ y tener que pagar por sexo, el lo veía así.
Al menos no se fue de mi lado –cuenta Félix-  y creo que contuvo como pudo a su pareja, después me enteré en una terapia grupal que hacía, por esos años, que la cosa es así realmente. Cuando uno le dice a alguien que está infectado, que es portador, que es algo muy distinto a estar aquejado por una enfermedad oportunista, en realidad lo que se produce es todo un RE-PENSAMIENTO de la vida sexual de la persona a la que se lo estamos contando. 

 

Te pueden decir: Cuanto lo siento o llorar delante tuyo, pero luego se van a quedar a solos, pensando en todas las encamadas, transfusiones o todo lo que tenga que ver con intercambio de fluidos que hayan hecho en los últimos meses. Vos vas a pasar a un ultimísimo término y tenes que dar gracias a Dios si es
que no huyen de tu lado. La gente tiene mucho miedo porque es ignorante, porque todavía en el 2013 hay gente que le pone lavandina a una taza si saben que de ella tomó un portador.

 
 

El caso de Fabián no fue menos grave, cuando se enteró que era portador lo primero que hizo fue contarle a sus padres y estos le pidieron que se fuera de la casa, que sus hermanos vivían ahí y que temían por ellos.
Después fue a contárselo a su mejor amigo.
“… estaba llorando mal –dice Fabián-  y el en el medio de todo lo que le había dicho, me anuncia que se iba a París con un flaco que tenia por novio. No me escuchó.
Entonces se lo conté a una amiga que tenía como hermana, en mi desesperación – aclarándole, que me habían separado de un trabajo por esto, que no se lo contara a nadie- esta pobre mujer que no podía sostenerse a si misma mentalmente fue a contárselo a otro amigo que también se lo contó a otro, en dos días me habían hecho más prensa que a Madonna con su último álbum. Yo, que me encontraba trastornado por esto que me había ocurrido en el trabajo, no tenía ganas de salir de mi casa, tenía miedo”.

 
 

Carlos me contó que a él las cosas le habían ocurrido bien diferentes, que siempre obró contándolo sin miedos, que la suerte en definitiva ya estaba echada. Que nunca nadie lo había discriminado –en este punto tenía algo de dudas- ya que pensaba demasiado en retrospectiva para recordar si esto era tan cierto. 
Pero al parecer sí.
-Siempre se lo conté a mis parejas, -me cuenta-  a las 3 que tuve después de contraerlo, las 3 se quedaron conmigo y  no vieron impedimento en que comenzáramos algo. Sé que no es lo que ocurre siempre –me dice-.

 
 

Reflexión

 

Igual lo mejor invariablemente es andar con cautela, que en esto hay mucha tiniebla y tal vez no te des cuenta pero hay gente que por cosas menores como el dinero, se aleja de tú lado. Lo mejor es contárselo a quien sea coherente y esté bien documentado de lo que te está pasando. Pedir ayuda profesional no es poca cosa en este punto. Uno muchas veces sale corriendo a los brazos de alguien, por que en esta búsqueda se nos va el amor y la vida, al modo de Félix que necesitaba un abrazo, pero si el que te abraza es un inculto no vas a llegar a nada.

 

O como en el caso de Fabián que con su entorno de amigos propagadores, lo hicieron a un lado y aún se olvidaron de él como persona, ya que lo que importaba para ellos era la noticia en sí. Se transformó en el TEMA DE LA SEMANA, el como persona con su nuevo huésped, desapareció en el tiempo. Por suerte cambió de entorno. Muchas veces eso es bueno, pero sabiendo porque uno lo hace, no para cambiar por el mismo tipo de personas.

 

Tampoco es bueno ir por la vida contándolo ya que no sabes de que forma esto se te puede volver en contra, tal vez si la persona equivocada se entera, te pueden negar un trabajo, un crédito o ser víctima del prejuicio que nos domina, o privarte de  alguna cosa que sea importante para el desarrollo de tu vida.

El empresariado argentino es muy ignorante en este tema y al modo de Fabián que confió en su empleador y fue despedido, los costos fueron peor para su enfermedad, ya que de haber avisado en forma documentada (por Carta Documento) a la empresa y no confiar en la misma, hoy tendría una buena obra social para costear su tratamiento.
Aquí se hace imprescindible la visita al abogado.

 

Ante estos testimonios, siempre tene en cuenta a tu interlocutor, pensá bien si la persona a la que se lo vas a decir, realmente está en condiciones de poder ayudarte, que en definitiva eso es lo que estas pidiendo. Ayuda.

 
Ale K

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Ale K
Licenciado en Psicología y Abogado (UBA), psicoanalista y coordinador de grupos de reflexión. Trabaja con pacientes HIV, con parejas y varones gays. Es comunicador radial distinguido por divulgar la cultura lgtb. Tratamientos analíticos: Individuales adolescentes y adultos; parejas y grupos. Contactate a través de www.psiquiskype.com
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