martes, 15 de julio de 2014

Un buen pete para acabar


Cuando el que mama está presto y atento, hay más probabilidades de un final feliz. Si el macho que está saboreandote la chota se esmera y se la come como debe, vos vas a empezar a sentir que los ángeles cantan en no más de 10 minutos. Hay que resistir y dejar que el otro se esmere. Uno puede ayudar jugando al ahogado, metiendo la pija a fondo y viendo como el pibito abre los ojos bien grandes, dejándolo sin respiración pero con un placer que lo hará volver por más. Para el final está el premio, esa gran catarata de leche que será depositada en la cara y garganta del amigo.

Fede Goyena

1 comentario:

Astra 21 dijo...

Cuando llega el momento es fantástico ... yo prefiero recibirla con la verga dentro de la boca, pero no muy al fondo, de modo de sentir su gusto y su consistencia. Me recalienta comerle los dedos con leche al macho y seguirsela mamando despues que ha acabado..!!