sábado, 3 de enero de 2015

Siempre te recuerdo Sebastian...

Sebastian... un ángel que pasó una vez...
Hoy recordé como nos conocimos, no sé porque pero hubo algo que me hizo evocar ese momento, tal vez creer verte nuevamente en el subte, la D donde nos topamos cara a cara, tu sagacidad para moverte entre las gentes, un viernes a la tarde, tú procacidad al acercarte y manotearme directamente el bulto, tú “darlo por hecho” al hacerme bajar en la “próxima” cuando todavía nos faltaban varias estaciones, tus ganas de vivir rápido, y dejar un lindo cadáver.

Aquella tarde de abril cuando nos conocimos comenzábamos  a vivir un amor de esos que no se creen, que terminó en casamiento, me gustó tu promiscuidad en la cama y afuera, me encantaron tus dotes para que todos nos vieran, en los baños del sauna, del gimnasio, en la D y la H, me gustó formar parte de ese espectáculo y contra todos mis miedos, me gustó compartirte en la cama. 
Me gustaban tus comidas y la conjunción de sabores.
Teníamos intimidad, aunque no estuviésemos solos. Me volviste fiel, sin esfuerzo.

Te agradezco todos los momentos, los que ya no tengo, por soportar mis broncas, mis cabronadas, mis guarradas más grandes y mis pendejadas, te recuerdo diciendo improperios aunque no tuvieras razón, me dominaba pelearte, para reconciliarnos.

Un año de amor, es algo importante y otros de dolor para recordarte.

Recuerdo la vez que nos dijimos de todo camino a mi Córdoba –a la que no llegaríamos-  ese enero caliente, hace 4 años, tus celos, los míos y quien sabe que cosas. 
Recuerdo el auto parado en la ruta corcoveándose al ritmo con nuestros cuerpos unidos, recuerdo mi semen chorreando en tú cara, risueña y pícara que me sigue mirando.
¡Se me olvida tú olor que ya era mío!

Recuerdo el auto retorcido en la ruta, tú semblante níveo y estático, tus ojos abiertos por los que se te iba la vida, recuerdo la sierra cuando nos separaron, después de la curva.

Nunca más te volví a ver, no me dejaron, seis meses les llevó decirme lo que ya presentía, cuando te aparecías resplandeciente en mi sueño... inducido, diciendo que caminara y viviera. 

Te fuiste ese 3 de enero, en esa curva cuando un auto se nos vino encima, y me pregunto: 
¿Qué me tiene deparada la vida? ¿Qué pasión puede abrirse a mí ahora que ya te he conocido? 
¿Para qué recuperarme si me he quedado sin alma?

Tardé casi un año pero me levanté y caminé, como Lázaro. 
Estás inscripto en cada herida de éste, mi cuerpo. Volví a nadar. Me fui de Argentina...

Estando en casa me puse al día: con el sexo, la vida y la bronca, hago terapia, pero igual no me alcanza. NO me comprometo ni planeo hacerlo.
Esa tarde en la ruta, te llevaste mi corazón, solo me dejaste un cuerpo...



Lautaro Anchorena

7 comentarios:

Anónimo dijo...

deberia haber otra opcion en las reccciones que nos producen las publicaciones...

Salvador dijo...

Lautaro,la primera vez que me haces sacar unas lagrimas en este blog donde todo es sexo,poronga y leches.
Vivi algo similar a lo tuyo.Cuanta nostalgia y melancolia.Un abrazo.

NOSOTROS Y LOS BAÑOS (admin) dijo...

Hermano todavía me acuerdo de Sebastian y no parece que hayan pasado los años. Su recuerdo sigue intacto. Mi abrazo en la distancia. Daniel

andres river dijo...

que triste!!!
yo no se que haria si le pasara algo a mi novio, como superar si es que se puede, ese dolor.

Miguel Lopez dijo...

Lautaro:Cuando leí este relato encontré que q a alguien más la vida le dolía. Hace 5 años fui yo quien casi no despertó; más tarde, cuando me estaba recuperando, con mis stents y el marcapasos a pleno, El, y la sombra ominosa del cancer con sus estudios, sus intervenciones, los órganos que se pierden... Y yo ahí. un descreído, llorando de rodillas en la catedral, sin saber rezar, solo con el corazón en la mano... en un mes cumplimos 22 años juntos. Todo lo que pasamos nos dice: 10 años, 2 meses... Qué es el tiempo? Estoy con vos, y creo que Sebastian necesita de vos el último esfuerzo por ser feliz! Y te está cuidando. Miguel

NOSOTROS Y LOS BAÑOS (admin) dijo...

Gracias Miguel por tus palabras hago todo por ser feliz! Hay veces que la vida cuesta pero lo intento... Suerte!
Lautaro

Anónimo dijo...

Un relato que me ha emocionado y me ha dado que pensar y reflexionar. Leia relatos y me preguntaba del amor, acaso soy el unico al que le interesa? El unico que busca el amor mas alla del sexo? Y encontre este relato tuyo.
Lamento tu perdida y te deseo paz, serenidad y amor para tu vida.
Cariños, besos y abrazos para tu alma y tu corazon.