lunes, 30 de noviembre de 2015

viernes, 27 de noviembre de 2015

Vergara. Primera parte

José María Gómez | Nosotros y los Baños| Los Putos|

vergaraVergara era mi primo pero no lo era. De sangre, quiero decir. Nuestras madres eran amigas desde la niñez y cada una de ellas madrina del hijo de la otra. Así que nos criamos juntos, se puede decir. Pero teníamos nuestras diferencias. Yo era el mejor alumno de la escuela y él el más revoltoso. Sin embargo, en un aspecto me superaba: siempre estaba enterado antes que yo sobre los misterios de la vida. De alguna manera era mi mentor, el encargado de anoticiarme tempranamente sobre la inexistencia de los reyes magos y, más tarde, de qué manera veníamos al mundo; también, ya adolescentes, otras cuestiones relativas al sexo. Pero de repente, y por cómo se dieron las circunstancias, yo había dado un paso “enorme” en ese sentido e inesperadamente el propio Vergara se mostró interesado en saber, de primera mano, algunas cosas de las que nunca habíamos hablado y otras que comenzaron a interesarme a mí; por ejemplo, el motivo de su apodo.


La hora de la siesta en mi localidad era sagrada. Desde siempre, Vergara y yo nos habíamos resistido y pergeñábamos diversos trucos para escaparnos cuando todos dormían. Nos encontrábamos en una casa abandonada pero no destruida que pertenecía a la familia de un muchacho del barrio que se sumaba a la desobediencia. En el lugar había una cama grande y era sintomático que nos metiéramos ahí justamente cuando pretendíamos escapar de las nuestras. Quien nos inició en la costumbre fue justamente ese pibe que tenía varios años más que nosotros y se las había ingeniado para enseñarnos un juego al que llamaba “el juego del león” y que consistía en atrapar al otro por atrás y morderle las orejas. Vergara siempre se resistió y al cabo se retiraba por lo que a mí me tocaba jugarlo a menudo con el otro hasta que un día me dijo, estando solos, que por qué no nos sacábamos la ropa porque hacía demasiado calor y “los leones no usan pantalones”, agregó, para convencerme. Debo aclarar (por si quedaron dudas) que este muchacho siempre hacía de león, es decir, se acomodaba firmemente sobre mi cuerpito, inmovilizándome, y me llenaba la oreja de saliva. La cuestión es que esa tarde, y para apurar el trámite, me acomodó de espaldas como de costumbre y él mismo me bajó los pantaloncitos hasta las rodillas. A continuación se retiró un poco para hacer lo propio, desnudarse, sólo que esta vez, en vez de arrojarse intempestivamente como otras veces, se quedó a un lado de la cama y me dijo, con un tipo de voz que no había escuchado nunca (grave, ansiosa, algo desesperada): “Mirá el león”. Y yo miré.


(Continuará)



Lee también Vergara. Introducción

jueves, 26 de noviembre de 2015

CITIBANK, un caso de discriminación laboral.

Meichtri Marcos Jesús c/ CITIBANK N.A. s/ Daños y Perjuicios”


Marcos Jesús Meichtri es portador de HIV, que contrajo, según sus propias palabras, por mantener relaciones sexuales con otro portador del virus.


citibank

 

En 1996 entró a trabajar en una sucursal de Citibank Argentina donde ganó muchos premios como ejecutivo de cuentas, y logró varios ascensos en poco tiempo. Pero cuando la empresa se enteró que era portador de HIV, sus jefes comenzaron a hostigarlo para que renuncie.

Por esto inició en 2003 una demanda por discriminación laboral, en la que la Justicia argentina falló a su favor otorgándole un resarcimiento de 100.000 pesos (unos 26.000 dólares).

Una buena carrera en una gran empresa


En 1993, Marcos Meichtri, de 24 años buscaba trabajo. Habló con una consultora de Manpower y le dijo: “Sólo llamáme para trabajar en Citibank”. Le atraía la marca Citibank, como a tantos jóvenes que sueñan con dar todo a una gran empresa en la que puedan crecer.

Se presentó una vacante de medio tiempo en el sector establecimientos y en 1994 lo pasaron a Ejecutivo de Cuentas a la nueva sucursal de Caballito.

“No tenía ninguna experiencia en ventas, y como me encantaba el trabajo gané muchísimos premios individuales y grupales, viajes a Brasil, de todo”.

A los 2 años lo ascienden de nuevo a Firma oficial autorizada al Banco Central y más tarde un nuevo ascenso a Oficial y finalmente a Subgerente de sucursal.

En cuanto a su vida personal, vale decir que en el trabajo no tenía problemas personales con nadie y todos sabían que es homosexual.

“Si alguien me preguntaba si tenía pareja, le decía el nombre de mi novio”.

Paralelamente a estos ascensos, en abril de 1996 un análisis de HIV que se hizo en forma particular dio positivo. Esta situación, no la comunicó a la empresa por entender que se trataba de un asunto personal.

“Estuve un año sintiendo todos los días que me estallaba la cabeza” dijo en relación a todo el proceso interno para aceptar que estaba infectado, averiguar sobre la enfermedad y empezar un tratamiento.

Si bien tiene goza de una excelente salud y nunca desarrolló la enfermedad, para mantener un nivel de defensas y evitar resfríos e infecciones, los portadores de HIV tienen que tomar una larga lista de medicamentos. Entonces comienza su tratamiento en la Obra Social Bancaria “Solidaridad”. “Cuando los inmunodeprimidos nos engripamos tenemos que tomar medicamentos muy caros.”

 

Segui leyendo el caso completo en: http://www.psiquiskype.com/

Sexo como animales



"Despierta su instinto más predador y salvaje, y casi arrastrando a su presa lo guía hasta un cuarto privado, donde tirando las toallas, sobre su piel derramará sus deseos más calientes luego de bombear un par de veces"



[avatar user="Ivan Mon" align="left" /]

Recorriendo un poco de las experiencias de la vida y el sexo, hablar de los recorridos sauneros es necesario. Y a continuación trataré de enlazar mis observaciones con el aporte de una persona con la que converse una vez en una de estas selvas.

Quizás como muchos mi primer sauna lo conocí en una ciudad grande (como es Buenos Aires), y son interesantes las dinámicas que podemos encontrar, sin embargo algo común a todos es quizás  la fauna es diversa y el hábitat constantemente cambiante, pero a la vez constante que siempre vamos a encontrar.

Los Leones, parte esencial de esa fauna, se sienten dueños del hábitat, los hay canosos, pijudos, o musculosos, conocen los códigos de memoria y van directo al grano, acechan a su presa en cuanto ingresa a esta selva ya sea de vapor, seca o selva oscura (tienen visión nocturna incorporada), pueden ir directo a manotearte el bulto o intentar meter el dedo en el culo sin previo aviso (y sin lubricante que es peor). Cuando su presa es experta esta rápidamente posa sus radares táctiles u oculares para ver si el atacante es de su agrado (mira cara y cuerpo, y toca bultos y prominencias de interés a través de la toalla), para luego dejarse guiar a un privado. Otra posibilidad, si el león encuentra un cachorro novicio y tímido, despierta su instinto más predador y casi arrastrando a su presa lo guía hasta un cuarto privado, donde, tirando las toallas, sobre su piel, derramará sus deseos más calientes luego de bombear un par de veces, mientras la presa inexperta y aturdida por la adrenalina simplemente se entrega con licencia a lo que venga. El león siempre morfa y marca su territorio hasta estar satisfecho, desechando luego los restos sin menor contemplación.

animales

 

Están también los Monos, voyeur por naturaleza, algunas veces cogen, otras no, pero siempre están saltando de rama en rama, manoteando pezones y pijas, toqueteando culos, o lo mas común, masturbándose continuamente sobre la toalla, casi siempre prefieren meter bocado en encuentros ajenos ya establecidos, antes que procurarse el festín por si solos, a veces las parejas los dejan mirar un poco, y a veces hasta toquetear, pero la mayoría de la veces, los sacan rajando hasta cerrando con violencia la puerta de los privados. Sexo. La toalla tiene un agarre muy frágil y fácilmente se cae, por otro lado el mono suele adaptarse con gran habilidad a las fiestas de varios, donde hay mas de dos pijas generosas siempre dispuestas a ser chupadas, o mas de un culo esperando ser quebrantado por cualquier benefactor.

El Ciervo por otro lado, primerizo en sus pasos, ingresa con cautela y casi siempre empieza estando en los cuartos de sauna, desconociendo que esos recintos simplemente son la pantalla que camufla la selva que esta por fuera. Suele entrar en los laberintos selváticos y ser acosado por los animales más antiguos del lugar, los leones lo acechan también, al igual que los monos que no pierden oportunidad para tratar de ponérsela. A veces feliz de saber que sus perversiones no son solo mambos propios, sino que tal vez son más comunes y naturales a muchos otros,  a veces también horrorizado por la lujuria y violencia con la que a puertas abiertas 4 o más hombres dan rienda suelta a su deseo satisfaciendo a otro que yace sobre una camilla de cuero, pobre ciervo a veces sale espantando del lugar, pero tarde o temprano vuelve a probar cuando se da cuenta que sus deseos más mundanos se pueden hacer realidad.

Están también las Jirafas, con el cuello estirado, distantes de todos, selectivas en su comida y hasta soberbias cuando uno las mira. Algunas muy lindas y elegantes, pero otras simplemente escuálidas e insípidas. Suelen pararse en los pasillos mirando con desdén a los que no son de su agrado (casi todos), a veces hasta violentas cuando un ciervo inexperto posa su mano en su entrepierna, y reaccionan cual bestias quitando de un golpe la mano del pobre neófito que aún no ha entendido los códigos de la selva. Por esa actitud los habitúes ya ni las miran, pues no entienden la necesidad de mala onda, ya que mas allá de todo las puertas de la selva están siempre abiertas y nadie las obliga a quedarse.

Y  las serpientes, hábiles y expertas en esta y en otras selvas, deambulan por los pasillos y cuartos oscuros con la cadencia rítmica de una brisa, casi flotando entre los otros animales, aveces con la toalla al hombro y otras en la cintura, identifican rápidamente una presa potable, y suelen rodear los torsos y cuellos con gran habilidad, y sin necesidad de dominio atraen a los dispuestos a saborear sus venenos, para luego engullirlos o atravesarlos (según gustos) de manera muy fluida y natural. Así como llegaron con gran suavidad también se retiran después del acto dejando a su presa un momento de sexo agradable para recordar.

Para terminar, quizás ya fuera de la selva habitual, como no hablar del Ornitorrinco, tan extraño para algunos y hasta desagradable para otros, una misteriosa criatura incomprendida que parece la mezcla de varias otras, con saberes que el tiempo le ha dado, con el derecho de cualquier otro a disfrutar de la selva que una vez fue suya y de la cual ahora parece exiliado, con el pelaje suave con motas grises, ahora poco acariciado, tiene esta forma porque ha sido de todo a través de los años, fue león, fue ciervo, fue serpiente y hasta jirafa. Su marcha y lenta y serena, deambula casi siempre solo por los pasillos y casi nunca tiene suerte en una selva cada vez mas violenta, ahora es menospreciado y a veces hasta ahuyentado por estos animales, animales que no entienden que un día todos nos convertiremos en ornitorrincos sea tarde o temprano.

Así es la selva, por lo menos como yo la veo, y marco mi punto de vista con respeto a aquellos que quizás no la viven así. Un saludo especial  a mi amigo el ornitorrinco.

 

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Los buenos mozos.

republicada



Mozos: Imaginaba que ahí, al momento de ducharme  me iba a encontrar con una linda sorpresa y así fue. 


 

[caption id="attachment_4564" align="aligncenter" width="480"]mozos Hoy se me dio eso que deseamos siempre y por alguna razón nunca sucede… Duchas con los buenos mozos.[/caption]

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Esto ocurrió anoche. Fui a un restaurante a hacer una prueba para quedarme con una vacante que se ofrecía para el puesto de los mozos. Era un lugar del que yo era cliente por lo que ya conocía a algunos de los que trabajaban ahí.

Ya de camino, iba entusiasmado porque algunos de los mozos era demasiado lo que me gustaban, me ponían bien caliente y eso era motivador.

Llegar temprano para limpiar el salón y luego las duchas. Imaginaba que ahí, al momento de ducharme me iba a encontrar con una linda sorpresa y así fue.

Silvio era el que más llamaba mi atención, era el bromista del equipo, el “mete chiste” “mete mano” y su frase de cabecera era "¿te la enseño?".

Al principio me pareció un  estúpido pero era lindo el estúpido. Todos eran del interior del país y los tipos del interior me parecen bien sexys. Cuestión que miré a todos de qué manera se acariciaban con el jabón, me moría de ganas de llenarme  de ese montón de músculos y llenarme de la leche de todos. De los buenos mozos.

Quería ser la puta del restaurante, la mujer de todos ellos, en grupo o de a uno, de todos los mozos; que me cogieran que me dieran bien en la boca, en todas partes, que se rieran de mí y de mi suerte. Vi una verga a mi lado, dura, hermosa, morena y una mano que movía mi deseo y espuma corriendo por la pija. ¡Qué tentación!, amigos qué tentación. Tanto hombre bruto solo para coger sin cruzar una sola palabra. Sentí una mano detrás de mí, jugando con mi ansiedad. Todos se mofaban del puto, era la novedad. Uno se acercó para pedirme un poco de shampoo, yo se lo di y le rocé la mano en una intención bien putañera y me dijo: “te lo voy a devolver”. -claro que sí, pensé.

Algunos salieron del agua enseguida y otros se demoraron más. Uno me dijo sin vergüenza -"se que te gustan los hombres, y acá tenés muchos" – a lo que respondí valiente -"se que querés cogerme" y me agarró la cabeza fuerte y me llevó a mostrar su pija. La chota dura y jugosa ahora estaba en mi boca ¡que hermoso! y éste silbó mientras yo chupaba y un compañero se acercó. –ves, te dije que era puto –sentenció como ganando una apuesta. -Veo, -respondió el otro y peló la verga caliente.

Metí esa también en mi boca. La cabeza de las chotas me obligaba a abrir grande la cavidad, salida de mis tormentos. Los pobres tipos me acariciaban la nuca con ternura. -¡Cogeme! le ordené a uno y no se demoró, me la metió fuerte, sin tacto, sin cuidado. Mordí al otro y me dio un golpe en la cara. -¡puta! -me gritó. -Perdón –dije. Se acercó el cordobés que había oído el grito. -¡Wow! -exclamó... y se empezó a pajear. Los chicos parecían estar acostumbrados... así, uno se quedó viendo y otro me sacudía el orto ¡con unas ganas!... mi culo mojado aguantaba la cabeza que entraba y salía rápido y furiosa. El orto me ardía pero resistí cada sacudón. El desgraciado lo gozaba y yo ahí ante ellos, “mis hombres” había conseguido ser la puta y ya soñaba con superarme cada noche. Los mozos...

Acabó el macho que me cogía. Acabó en mis nalgas y aulló como bestia. El otro se vino enseguida. Yo solo lo miré.
A media noche, cuando ya todos sabían lo sucedido y yo era el comentario... busco hielo y no encuentro, entonces le pregunto a una encargada por el hielo y me dice la china envidiosa de mi fama, que le pregunte a un mozo. Éste llamó a otro, el más lindo para mí que necesariamente no era el más bello. Rasgos asiáticos, vocabulario escueto, atrevido... sube a una ascensor (esto tenía dos pisos "sucios como todo antro chino" y oscuros) un minuto en el ascensor, me mira, se ríe, como sabiendo lo que va a venir. -¿Te la enseño? -dijo. –Enseñámela -increpé y se levantó el faldón, bajó un cierre en el pantalón y me mostró la verga. ¡Era un caballo el hijo de puta! La guardó. Llegados al segundo piso abrió una cabina freezer tamaño baño y me encerró. Bromeó y volvió a abrir. -No te asustes me dijo. -No me asusto -dije seguro. -Ahí está –señaló. Me agaché y quedé a la altura de su pija. Le levanté el faldón, bajé su cierre y yo saqué esa poronga para mí. Solo sonrío.

La chupé, la tragué, con la lengua enloquecida de arriba hacia abajo y también viceversa. Los huevos con la lengua, los dedos en su culo y él dejándose. Empezó a pajearse en mi boca, guiado por el hielo que quemaba. Me sacudió la verga en el orto más fuerte que el otro anterior. Era una bestia, me cogía con demasiada fuerza y me gustaba. Quise abrazarlo, como una mujer haría con un macho. Me agarré a sus piernas fuertes... moría de ardor con esa pija adentro desgarrándome. De pie me dio leche urgente.
Silvio era el mejor amante de aquel restaurante. Cuando acabó, me agarró de los pelos, me miró a los ojos y me dijo:
-"Puto, a mí también me gustan los machos, y estos son míos. No te quiero mañana acá". Y no volví.

Jesús Navarro

martes, 24 de noviembre de 2015

Mi pija publicada... Pablo

A comerla!!


 

pija

 

Pija, servida al plato, que mas querés?  Me encanta ver como se pierde mi pija en la boca de algún chabon que le de duro y parejo, que la trabaje bien y por sobre todo que me ordeñe... Nada rápido, cómodos en algún lugar, sin prisa. Si hay onda te garcho a full el tiempo que quieras, pero me encanta, pasar la pija por la cara y labios.
Lechear en la cara y si te la bancas en la boca...
Aquellos que les guste la pija, que les guste ESTA pija, dejen mail y nos vamos viendo.
Hace poco que estoy libre de nuevo, me separé después de 10 años y quiero hacer de todo!
Leche me sobra...

Los espero!!


 

El gusto:
Pablo Perez | En un primer encuentro casual en el cine porno X, P le chupó la pija a T sin preservativo. No se tragó la leche, pero sí un poco de líquido preseminal. Cuando los dos acabaron, el romanticismo se apoderó de ellos y tomaron juntos una cerveza acurrucados en un sillón, camuflados en la oscuridad. “¡Qué lindo sos!”, le dijo P a T, aunque en realidad por más que hubiera querido, en aquella negrura donde apenas llegaba el reflejo de la pantalla, nunca habría podido verlo bien. Igual, por no romper aquel clima de amor que se había generado, prefirió decir eso y no “¡Qué rica pija tenés!”. T le contestó: “Vos también”. Y aunque tampoco había podido verlo bien, agregó: “Me gustaría volver a verte”. Y ahí mismo intercambiaron números de teléfono.

P le contó de su encuentro con T a su amigo Q, una loca malísima, tan mala que de su veneno nadie se salvaba, ni amigos, ni amigas, y que le dijo: “Sabías que T tiene sida, ¿nooooo?”. P palideció y de sus ojos asomaron lágrimas de miedo. “¿Y de dónde conocés a T?”, le preguntó con la voz temblorosa a Q, que le contestó: “Neeeeena, esa loca es más puta que todas nosotras juntas, ¡y además ya se los cogió a L, a E y a O!”. P pasó del pálido al colorado, le daba bronca y se ruborizaba cada vez que sus amigos le hablaban en femenino y mucho más cuando Q lo trataba de nena: además de que, por su culpa, ahora se veía atrapado en un torbellino de emociones negras como una bandada de buitres y sentía su corazón desgarrado por la guadaña. Al ver su rostro ensombrecido, Q, a la que es difícil callar por más de medio minuto, se mantuvo en silencio, mirándolo. “Ella se lo había dicho por su bien –pensaba–. ¡P tenía que hacerse el test urgente!”

Esa misma noche, P le mandó un mensaje a T: “Necesito hablar con vos. ¿Cuándo podemos vernos?”. Se encontraron en un bar del centro y ambos parecían verse por primera vez, a la luz del día también se gustaban, aunque P seguía con bronca porque T lo había dejado chuparle la pija sabiendo que era portador. Juntó coraje y fue lo primero que le dijo, a lo cual T (que de loca no tiene nada, pero sí mucho de Don Juan), con la frialdad que lo caracteriza y minimizando el asunto, le contestó que no se preocupara, que estaba tomando el cóctel y que tenía la carga viral indetectable. T nunca avisa en un encuentro casual que es portador de VIH, no le gusta presentarse así, entiende que el que quiere cuidarse debería tomar los recaudos que crea necesarios siempre. Siempre usa forro cada vez que coge y cree que si por una chupada de pija se contagiara el sida, todos los putos estarían infectados. Además acababa de leer en el diario que, según investigadores de la Universidad de Washington, con la carga viral indetectable, el riesgo de transmitir la infección disminuye en un 92 por ciento. “De todas maneras, cada uno debe evaluar cuál es la mejor manera de cuidarse –concluyó T–. Y si pensás que chupar una pija sin forro es riesgoso, no lo hagas, porque es muy fácil encontrarse con un portador, incluso con uno que ni siquiera sepa que está infectado.” “¡Chupar la pija con forro es horrible!”, dijo P. Y, para tratar de poner fin al clima incómodo que se había generado, agregó: “Mi amiga FL dice que en vez de hacer forros con gusto a frutilla... ¡tendrían que hacerlos con gusto a pija!”. Los dos se rieron y se miraron a los ojos con franqueza. Aquel amor que los había flechado en el cine seguía intacto.

domingo, 22 de noviembre de 2015

Homosexualidad e insensibilidad.




Sexo con amor o sin él? Qué resulta más placentero? Comprometerse sentimentalmente con alguien o una aventura pasajera? Hay tantas opiniones y puntos de vista como personas existen.





[caption id="attachment_4761" align="aligncenter" width="400"]insensibilidad Hincados o parados en una tetera, vivimos un momento único que se termina rápidamente con la eyaculación. Un momento efímero que tiene un final cuando acabás... y salís de la tetera... solo. [/caption]




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Lo cierto es que desde mis inicios sexuales, hasta la actualidad he empezado ha notar que si bien la insensibilidad no es patrimonio exclusivo de la comunidad gay, sí alcanza su punto más álgido en ella. A qué llamo insensibilidad? A acostarse ocasionalmente con otra persona sin que ni si quiera te importe conocer su nombre, su historia de vida, qué siente ni que piensa. A preguntar el nombre después...

Todo se reduce a un encuentro fugaz donde ambos satisfacen una necesidad sexual y terminado el acto si te he visto no me acuerdo. Los sentimientos aquí parecen estar de más: son un estorbo, algo cursi e innecesario. Esta práctica suele verse intensificada por actitudes de distanciamiento y hasta desprecio durante el transcurso de dicho encuentro. Muchos se rehúsan a besar en la boca, insultar por lo bajo, jalar del cabello y desentenderse fácil y rápidamente del compañero sexual. Lugares como baños públicos, cines y saunas son por excelencia los lugares perfectos para esta clase de encuentros donde el desinterés hacia el otro como ser humano se vuelve notorio y nada quiere más nada con nadie.


Hasta aquí nada del otro mundo. Siempre existió y existirá el sexo vacío y fugaz. Es aceptable y sí ambas personas aceptan las reglas del juego y deciden jugarlo sin salir lastimados no parece haber mayores problemas. El tema en cuestión es cuando alguno de los tiene expectativas diferentes el uno sobre el otro y al no cumplirlas cae en la frustración. Aunque parezca MENTIRA mucha gente (y me incluyo) hemos debutado y todavía concurrimos a las famosas teteras con la ilusión errónea de..." tal vez, en una de esas, quizás, por qué no?"...etc, encontrar alguien especial que sí quiera darnos un beso en la oca, acariciarnos y hasta incluso intentar formar una relación allá fuera, en el difícil y extenuante mundo exterior.


Y a veces aparece ese alguien especial que parece ser como la flor que crece en el pantano. Pero la mayoría de las veces no: "- Chupá, puto! Chupá" , nos dicen en el mejor de los casos con nuestra cabeza metida entre las piernas de un perfecto desconocido que luego de acabar desaparecerá tan fugazmente como apareció y posiblemente no sabremos nada más de él.


Separar el corazón de la cama parece ser la consigna entonces. No generarse falsas expectativas ni buscar en contextos equivocados satisfacer necesidades espirituales y sentimentales que no tienen razón de ser allí; que a nadie les importa.


Pero... la INSENSIBILIDAD... esa maldita insensibilidad... el sentirse que no valés nada para el otro, que no le importás más que para eso... no duele? No te hace sintir mal y vacío al fin y al cabo? A mí sí: siempre me quedo con ganas de algo más: un beso, un abrazo, una palabra tal vez.



Posiblemente sea un tonto.

Pero cansa... Resulta frustrante  ser un cacho de carne con dos ojos y más nada que eso. Puede llegar a excitar al principio: dos tipos de pie en un cine y yo arrodillado practicándoles sexo oral mientras te dicen cosas sucias. No soy un santo: el morbo está. Pero quiero ser sólo eso o quiero también ser para alguien algo más. Insensibilidad, crueldad y desgano hacia el otro son la otra cara del sexo gay ocasional que lamentablemente no parece ser patrimonio exclusivo de las teteras sino que se extiende hacia otros ámbitos sociales.
Ese desinterés hacia el otro y el no compromiso puede ser la fuente máxima de placer para aquellos que no quieren más que sexo pero para otros como yo que tenemos una visión un poco más romántica de las cosas, puede llegar a convertirse en un disparador de autoreproches, angustias y frustraciones.




En conclusión, el sexo vacío y ocasional no es para cualquiera. Implica resignar valores, creencias y hasta aceptar rebajarse en pos de una satisfacción carnal. Las almas sensibles suelen sufrir en el camino y luego de varios tropezones y caídas, quizás con el tiempo, mutan y se convierten en fuertes e insensibles, luego de curtirse en el campo de batalla. Es todo un proceso: el bajarse y luego subirse la bragueta sin sentir el más mínimo interés por en que tenemos enfrente suele ser una tarea sencilla para algunos así como demasiado difícil para otros.
Y siempre una constante: la maldita insensibilidad.


viernes, 20 de noviembre de 2015

Vergara. Introducción

José María Gómez | Nosotros y los Baños| Los Putos|

vergaraEsto que pasó es increíble. Me estaba bañando y sonó el teléfono de línea. Por lo general, cuando suena, quien atiende las llamadas es mi media naranja (o medio limón, como solemos decir) pero esta vez no estaba. Permanecía en el exterior, haciendo negocios y ya lo estaba extrañando. “¿Y si era él? Así que salí del agua y bajé las escaleras de mármol hasta llegar al living. Nuestra habitación está arriba, en suite, y nunca nos decidimos a colocar una extensión y mucho menos desde que existen los celulares. Desnudo y a medio secar, atendí. Era Vergara, veinte años después. Me tuve que sentar. Cuando colgó me vestí a las apuradas y salí a buscar al chico a la estación: a Ismael (Dios oye), el hijo de Vergara. Bajé del taxi, lo busqué, lo encontré. Yo no lo conocía. Me preguntó, con timidez: “¿Hablaste con Vergara?”. “Tu papá”, puntualicé, y es lo único que pude decir. El pibe, quien rondaba los veinte años, irradiaba una belleza que te dejaba sin aliento.

Volvamos para atrás. Los primeros días sin Ramoncito me resultaban intolerables. Aun así, y como por arte de magia, los muchachotes del barrio se percataron de mi presencia. Con una discreta fama a cuestas, todos querían ir a pescar conmigo al caudaloso río que atravesaba el territorio. Y yo acepté, algunas veces. Llevábamos las cañas, los anzuelos y las lombrices pero no pescábamos. A poco de llegar y en el bosquecito adyacente el guacho me preguntaba, tocándose: “¿Es cierto lo que me dijeron?” Y yo le contestaba, envalentonado: “Sí,  ¿por qué? Y me agarraban la mano, enseguida. Tras el pantaloncito rotoso y asomándose por abajo, una dureza incontenible amenazaba con romper la tela. Morada, enorme, luminosa, la punta de la pija prometía un festín, una revancha calurosa, la mejor manera de no llorar la ausencia de Ramoncito. Mis dedos, al tocar, se electrizaban. Adivinándola en todo su grosor y en toda su largueza (por alguna razón los que se animaban tenían con qué) un ligero temblor se apoderaba de mi cuerpo. Y entonces yo, para no morirme, extendía mi mano sobre el montón intentando atrapar con ese gesto la vibración de la carne. No había vuelta atrás, mejor dicho, sí. Sólo restaba entregar mi turbación y mi necesidad a esa virilidad desenfrenada


No recuerdo sus nombres pero sí sus atributos. Y sobre todo la dureza plena, el entusiasmo, la valentía de proferir con sus medias palabras verdades verdaderas, “¡uh, mirá cómo se puso!”, sacándola de golpe, enredando la cabeza descomunal con el hilado, todavía inexpertos, y de repente sabios, “tocá, tocá, ¿te gusta?”, orgullosos, enterados de su virilidad desarrollada, inaudita, “¿viste qué grande que es?, intimidados también, inocentes, “¡no le vas a contar a nadie, eh!”, intrigados, “¿te dolió, cuando te cojió el paraguayo te dolió?”, atreviéndose, agrandándose, “conmigo no te podés quejar”, excitados, también enamorados,“¿me dejás?, ¿me dejás que te la ponga?”, decididos, audaces, “bajate el pantalón, date vuelta”, enardecidos, locos, “¡te cojo, te cojo, puto, no grités!”


 Happy times / moments heureux

jueves, 19 de noviembre de 2015

Así los quería encontrar... de a tres.


tres
Tres amigos juntos, al pedo y con mucha tensión, pinta joda y sale darle entre dos a uno que se la aguanta. Quien se prende? Todos! Empieza la joda... Trio en puerta.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Mi pija publicada... Daniel

 

mi pija publicada ... Diego
 

Me llamó Daniel, tengo 49 años , tengo lugar en Barrio Norte, buscó un chico de 18 a 24 años , que sea cross y muy nena , dejen sólo whatsapp, les presentó a mi pija, y los llamaré a la brevedad. Gracias. Acá les dejo mi pija publicada...

lunes, 16 de noviembre de 2015

Callate y chupa!! (Sexo oral).

Antes de empezar a chupar, conviene "torturar" un poco al caballero, hacerse de rogar para aumentar el morbo y el tamaño, rozándolo con la boca, apenas con la la nariz, lengua o labios, suavemente,  mirando a la cara al dueño de la pija.


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Para empezar, hay que ponerse de rodillas en el suelo entre las piernas del caballero; además de dar más morbo, esta postura es ideal para dominar toda la entrepierna y poder estimular zonas como el ano o el perineo. También es perfecta si la felación se hace con más de una boca.



  • [caption id="attachment_6309" align="alignright" width="400"]mi cuñado heterosexual “Sabemos que los dos queremos lo mismo, agachate y cometela, es toda tuya”[/caption]

    Antes de empezar a chupar, conviene "torturar" un poco al flaco, hacerse de rogar para aumentar el morbo, rozándolo apenas con nariz, lengua o labios, suavemente, mirando a la cara del dueño de la pija.

  • Una mamada propinada con una lengua seca ni es mamada ni es nada. Asegúrate de que tu lengua está bien húmeda, hidratada bien: si no se te hace la boca agua, que al menos lo parezca. Lo mejor si te va tener un cafecito cerca, tomarlo y darle a la verga. La calentura de tú lengua se pasará automáticamente a tu macho y la calentura será total.

  • Lame desde la base del pene hasta el glande, primero con la punta de la lengua y luego pasando la sinhueso entera. Humedece bien el falo y luego mastúrbalo con la mano bien empapada en saliva o lubricante.

  • Mientras chupas, no dejes las manos tontas, úsalas para acariciar los muslos o estimular el perineo, el ano y los testículos (con las yemas de los dedos y también las uñas, teniendo cuidado de no arañar).

  • Sigue lamiendo de abajo a arriba y desde arriba hacia abajo, pero detente en el glande y pon la lengua sobre el orificio de la uretra, estimulándolo bien. Luego recorre todos los bordes del glande con la punta de la lengua, saboreándolo. No olvides demostrar en todo lo momento (mediante gestos lascivos, sonoros jadeos y expresiones guarras) lo mucho que te gusta hacer lo que haces.

  • Agarra de nuevo el mango peneal y lame el glande como si fuera un helado. Chupa. Si ya sale líquido lubricante, absorbélo y extiéndelo por tu lengua sin dejar de mirar fijamente la cara y los ojos del propietario del pene. Sigue chupando...

  • Si vas a poner un condón, ahora es el momento, a ser posible con la boca. Si la pareja es de confianza, es más placentero chupar sin preservativo. Chupa.

  • Se acabaron las tonterías. Llega la hora de ponerse a "mamar" en serio, tragando el pene entero como hacían los fakires con los sables. Si respiras por la nariz no te ahogarás y, si colocas el cuello de forma adecuada, el pene entrará entero hasta tu garganta caliente. Chupa.

  • Quédate un buen rato con el pene dentro de la boca, disfrutando de él, notando cómo crece en tu interior. Puedes hacer "mmmm" para demostrar tu placer y excitar más al dueño del cetro. Y chupa.

  • Ahora sácate el pene de la boca y chasquea tu lengua contra el glande. Chúpalo cual pajita. También puedes probar "el toque de la mariposa", es decir, mover ágilmente la punta de la lengua para estimular la zona del frenillo. No dejes que él otro te fuerce a seguir, ya que eyacularía demasiado pronto. Debes dominar la situación para que el placer dure y el orgasmo sea más intenso.

  • Después vuelve a bajar y a subir, estableciendo un ritmo de mete-saca parecido al del coito vaginal o anal, subiendo y bajando la cabeza; él seguro que se acoplará al ritmo con los movimientos de su pelvis. Aquí tu calentura tiene que ser considerable, así que es hora de obedecer al instinto y chupar el pene como si fuera la última vez, con gula, sorbiendo, babeando, haciendo ruido, tragando. Sin reparos.

  • Ano, perineo y testículos son tan importantes para maximizar la erección como el propio pene. Si no te importa y te gusta, lámelos también. Si no, sigue concentrad@ en el pene.

  • Si el pene es muy grande o tu boca muy pequeña y tienes problemas para tragar, masturba con la mano mientras chupas: es un viejo truco (muy usado por prostitutas) para que, psicológicamente, parezca que te tragas todo, pero en realidad sólo te comes lo que quieres.

  • Si al cabo de un tiempo el hombre no eyacula, esto significa que el pene se ha "acostumbrado" al sube y baja o a la succión y necesita algo nuevo, así que sácala, agarrra los huevos con una mano y el pene con la otra y míralos bien, con lujuria; luego aprieta la base y, cuando maximices la erección, sigue chupando y lame y relame y retuerce la lengua y traga y haz todos los movimientos que sepas o que tu musculatura lingual soporte. Pasa el tiempo, te cansas y tienes ganas de ver el semen así que es hora de quemar todas las naves.

  • El hombre no aguantará mucho más, lo ves en su cara. Llega el glorioso momento de la eyaculación, donde se medirá el valor de tu trabajo bucal: si todo ha ido bien, un generoso chorro de esperma caliente saldrá de su pene. Así que vete pensando qué demonios vas a hacer con él.

  • Si has decidido tragarlo, retrocede un poco para no atragantarte, recibe los chorros en la boca y luego trágalos. Algo que nos gusta mucho es que nos muestren la leche antes de tragar. A mi personalmente me vuelve loco...
    Si no, puedes sacarla y dejar que la leche salte sobre tu cara (cuidado con los ojos), o bien echártela en el pecho, en el vientre, en los pies o en cualquier otra parte del cuerpo.


CHICOSSS 3 TIPS !!!

1.- Siempre miren a los ojos de su hombre
2.- Mínimo 5 minutos chupándola
3.- Escupe y con la mano la vas secando ..
TIP PLUSSS (Con esa nos enamoramos jaja)

4.- Tomártela (en caso de consensuarlo con tu macho) y sino tirártela en la cara, el el pecho, al macho le gusta "marcar" al chabón que tiene a sus pies.

viernes, 13 de noviembre de 2015

Amigos con historia...

Otra vez Angel y Wala, ahora puerteando


Wala y Angel

No son pareja, no son amigos, y no se conocen de ayer... Son amigarches.
Y vemos que cuando mandaron su primera entrada lo hicieron hace mucho tiempo, cuando tienen pueden comparten algo de lo que hacen, y hoy vuelven a salir...
Fieles lectores de la pagina desde que eramos blog, con uds Wala y Angel. 


 

Ramoncito. Final

 José María Gómez | Nosotros y los Baños| Los Putos| 

RamoncitoRamoncito me quería (la tercera vez y que fue la última me dijo, mientras me ensartaba: “Me parece que te quiero, Jose”). Por eso, y porque yo lo quería también y más todavía desde que me había hecho tan feliz, fui a la estación a despedirlo. Mi tío Eduardo fue el que armó todo el quilombo. Escandaloso y exagerado, les decía todos los que quisieran oír que antes de entrar al vestuario más temprano que de costumbre escuchó mis gritos como si me estuvieran achurando. Es cierto lo de los gritos. Ramoncito mismo, matándose de risa me lo decía también, encantado: “¡Cómo gozás, guachito!”, y la metía más adentro todavía. Lo que no sabía diferenciar mi pariente era el placer del dolor, que a veces vienen juntos como en este caso. Ya lo dije mil veces. Ramoncito tenía una poronga extraordinaria y juro no estar traicionando a mis recuerdos. No obstante, lo verdaderamente relevante es que era hermosa. Y es el calificativo más justo que le hubiera correspondido. Ustedes, que me están conociendo, ya se habrán dado cuenta de la fascinación que me provoca la belleza, la armonía, esas manifestaciones ante cuya aparición uno se queda sin palabras. Tal vez por eso escribo, para encontrar palabras, algunas más de las usuales para este tipo de cosas. “¡Qué hermosa poronga que tenés!”, le decía por aquellos días antes de convertirme en un poeta, y me quedaba con la boca abierta. ¿Para qué más?, me digo ahora, porque entonces Ramoncito que me quería bien aprovechaba para introducirla ahí un buen rato antes de metérmela por el culo. Y yo empezaba a gritar. Volviendo a mi tío Eduardo, yo era menor, para colmo. Así que los vecinos primero se persignaban pero después le preguntaban qué había visto (y si era posible con lujo de detalles). Y  él les decía, levantando la voz y haciendo gestos con las manos: “Se lo estaba cojiendo a mi sobrino… por atrás”, agregaba, de manera redundante. Pero esto es muy triste. Tres días más tarde, Ramoncito esperaba su tren para volver al Paraguay. No hubo denuncia. Mi viejo (que se estaba por morir) solamente me preguntó: “¿Vos quisiste?”. Y yo le dije: “Sí”, con lágrimas en los ojos y antes de echarme entre sus brazos comprensivos. (¡Dios mío, cómo amé a mi padre!). Cuando entré a la estación, Ramoncito tenía sobre su falda una valija de cartón muy pequeña, sobada por el uso y de color marrón. Y miraba hacia adelante, hacia la nada. Nunca me voy a olvidar de la imagen: pobreza, indefensión, desamparo. Era increíble que un muchacho así hubiera sido capaz de procurarme una de las alegrías más grandes de mi vida. Pero apenas ingresé me miró, sorprendido, y enseguida me sonrió con esa sonrisa amplia que tenía. No nos abrazamos, sólo me senté a su lado y le dije, innecesariamente: “¿Te vas?”. Y no me contestó. Me miró otra vez, ahora de costado, a los ojos. Pero no lo hizo como la primera vez que me vio (¿recuerdan que se los conté?: “Me miró como si me estuviera devorando”). Sentados en un banco muy diferente al del club esta vez me miró “como si me estuviera amando”. Llegó el tren. También llegó mi tío, que me andaba vigilando. Acompañe a Ramoncito hasta el andén. Me ardían los ojos y me dolía el cuerpo. Y entonces, antes de subir, con una mano en la agarradera del vagón y con la otra sosteniendo la valija, Ramoncito se inclinó dulcemente hacia mí y me dijo, al oído (y que recuerdo todavía): “Mirá que te quiero, eh”. Y el tren partió, hacia el infinito.

lunes, 9 de noviembre de 2015

Cabinas en el Sexshop de calle Maipu

cabinas

El otro día fui a estas “famosas” video cabinas. El lugar es un sexshop bastante aceptable. Como comentaron por acá.

Elegís las películas: 2 x 30 min = 30 mangos ó 4 x 60 min = pagas
El lugar es limpio. Baño, cabina privada. Servilletas para limpiarte la guasca.
Muy bueno.
Pase a eso de las 16hs hasta las 16:40. 
El flaco que atiende es uno morocho, muy lindo tipo, piola.
Hasta ME PIDIÓ DISCULPAS POR NO HABERSE DADO CUENTA QUE ERA MI PRIMERA VEZ AHI, Y ME EXPLICO COMO FUNCIONA EL TEMA DE LA PAGA Y ESAS COSAS.
Bajo, cabina 4. Habían 4 cabinas ocupadas de las cuales 3 tenían la puerta abierta. Edades? Entre 20 y 45 años. Salio primero, paja con un chabon que estaba en pelotas de pies a cabeza, sentado con las piernas abiertas y la luz prendida.

A pesar del cartel en la pared de no merodear en los pasillos, me parece que no bajan nunca a controlar nada (igual tampoco es cuestión de desubicarse tanto, no la caguemos). El lugar es bastante limpio pero no son tantas las cabinas así que es un poco también cuestión de suerte. Eran tipo 3 y media, cuatro de las seis cabinas ocupadas. Encontré luego un flaco de unos 25 a 30 años de barbita copado, me la chupó como hacia mucho que no me la chupaban. Estuvo un buen rato comiendola y bajaba hasta los huevos y se iba para atrás por la entrepierna, sabía lo que hacía.

Así hasta hacerme acabar, muy bueno.
No es tan caro como los cines y siempre se encuentra algo pero hay que elegir bien el horario, podés pasar a las 7 y media que sigue abierto pero lo más probable es que te pase como a mí alguna vez de comerme el garrón… Siempre cruzo gente con pinta de saliendo de la oficina.
Muy bueno. Me fui descargado. Hacia afuera es un sexshop
En fin.
Recomendable.
Pd: La escalera hace un quilombo de la concha de la lora cuando bajan así que podes parar con lo que estas haciendo por si baja el que atiende.
Abrazos.

 

Matias

domingo, 8 de noviembre de 2015

¿Por qué soy gay?


Siempre la gente se pregunta, se nace gay o se hace, mi opinión personal muchos nacen, y otros se hacen....



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Jhon Edynson Villota| Desde Cali - Colombia| Nosotros y los Baños
Cuando era niño siempre me decían,  juega con carros no con muñecos,  juega con los niños cosas de hombres,  juega al fútbol que eso es de machos, creo que fue justo en ese momento cuando comencé a sentirme gay.

Jugando a los carros descubrí lo hábil he inteligente que era mi amigo, disfrutaba jugando con el, luego jugué al fútbol descubrí lo ágiles y atléticos que eran mis amigos, y lo bien que lo hacían jugando a la pelota, y ni que hablar de sus cuerpos, y lo que mas me gustaba era cuando marcábamos gol, y nos amontonábamos todos a celebrar y quitarnos las camisetas, tal vez fue este el momento cuando mas atraído me sentí con los hombres, siempre fui un niño muy obediente y hacia lo que hasta ese momento era correcto para mis padres.


Por que soy gay


Llega una gran pregunta de la familia, para cuando la novia, tienes que salir con chicas, comencé a salir con chicas y conseguí mi primera novia la verdad era una chica muy guapa, encantadora, disfrute mucho con ella en lo personal y lo sexual, pero sentía que me hacia falta algo, no me divertía con ella, en este momento hecho de menos a mis amigos, por cosas de la vida apareció de nuevo mi amigo con el que jugaba carros, comenzamos a salir mas a menudo, salíamos de paseo, a montar bicicleta, a jugar fútbol. Jugábamos a la consola, y poco a poco fui dejando a mi novia a un lado no me hacia falta la verdad. Lo tenia todo con mi amigo, excepto sexo claro, éramos inseparables, creo que el también estaba confundido como yo.



Un día me quede en su casa viendo películas, nos acostamos tardísimo , jugábamos en la cama a los almohadazos, hasta que supuesta mente caímos dormidos, entre las sabanas yo comencé a rozarlo  y yo sentía que el a mi también, hasta que en un momento de la noche quedamos frente a frente, yo lo besé, y él no opuso resistencia, de esos besos que nunca olvidas, largos, excitantes, que lo sentía por todo el cuerpo, con los nervios y la inexperiencia hicimos lo que pudimos... Ufff... era la felicidad completa, tenia todo, lo que me hacia feliz en ese momento.


Desde ahí no nos separábamos para nada, yo me quedaba en su casa con el pretexto de hacer tareas, y el en la mía, al punto que ni me acordaba que tenia novia, termine por dejarla.


Paso la adolescencia, y cuando cumplí la mayoría de edad, por cosas del destino el tomo un rumbo y yo viaje a Madrid, donde viví 13 años, ahora he vuelto, el tiene mujer y tres hijos y un buen futuro, yo tengo pareja hace doce años, un cubano con el que soy muy feliz... con esto concluyo a la pregunta del inicio.... yo nací gay... y mi amigo se hizo el marica un tiempo....


Simplemente hay que dejar que los niños se expresen como ellos quieran, y no llenarlos de prototipos de felicidad...


¿Usted ha sido feliz con su vida? Deje que su hijo decida su felicidad.


soy gay2

viernes, 6 de noviembre de 2015

Ramoncito. Tercera parte

José María Gómez | Nosotros y los Baños| Los Putos|



Ramoncito: Vas a ser mío, pichón.


Yo: ¿Me va a doler?


Ramoncito: Sí, claro, mi amor… ¿No ves la poronga que tengo?


Esas fueron las palabras más hermosas que escuché en mi vida. Porque Ramoncito era un poeta, capaz de eso y mucho más. Doy fe. Cuando se acercó ese día yo estaba con el torso desnudo. La camiseta (cuyos colores no había sabido defender) se arrugaba a un costado del banco y entonces, repentinamente, Ramoncito la tomó en sus manos y la llevó a su cara y, enseguida, mirándome a los ojos, la olió. Fue una primera señal. La primera de esa tarde transfigurada, es decir, una donde en breve cambiaría mi cuerpo para siempre.


Ramoncito: ¿Querés verla, antes?


Yo: Bueno.


Ramoncito: ¿Y… no le vas a dar un besito?


Pero entonces descubrí que no estábamos solos. Un rato antes, acobardados y llorosos y sacándose a porrazos los botines, cada uno de los pibes había buscado la manera de encontrar consuelo. Algunos se abrazaban y otros, como si siempre lo hubieran hecho siendo tan pudorosos, se arrancaban de pronto el calzoncillo y con el trapo se secaban la piel (oscura y transpirada) arrojándola al cabo sobre los demás. Tenían ganas de pelear, de algo, de no volver a las casas derrotados (nos rompieron el culo, musitaban entre dientes sin saber que en breve la frase vergonzante se convertiría en una promesa deliciosa. Siempre se aprende algo).


Ramoncito (colocando su mano sobre mi cabeza): Animate, pichón, que es toda tuya.


Mi primo hablaba a los gritos como de costumbre (repasando las jugadas que no sirvieron para nada) con el otro paraguayito del que no se despegaba ni a sol ni a sombra. Pero no porque se quisieran sino porque competían todo el tiempo, adentro y afuera de la cancha. Vergara era vigoroso, muy masculino y nunca nos habíamos llevado bien del todo: sólo una vez y nunca más (poco tiempo después y cuando quise saber de una vez por todas el verdadero motivo de su apodo. Y él me mostró). El otro, no. Esmirriado, tenía un aire de melancolía que lo hacía frágil, debilucho. (No me puedo imaginar hasta hoy cómo hizo para aguantarse una verga como la de mi primo, pero ese es otro tema). Lo que quería contar es que mi primo en un momento se interrumpió y me miró, con la boca abierta, justo cuando yo me ponía de rodillas. Y salió disparando junto al otro, para no ver.


“Desde que te vi, ¿te acordás?, te tengo ganas”, me dijo Ramoncito y me acomodó sobre el banco; suavemente, la misma suavidad que había utilizado recién, acercando mi boca a su tesoro. De carne y piel (lustrosa, enarbolada) y más valiosa que el oro. Y todo para mí, es decir, toda esa inmensa joya para adornar mi boca. Cerré los ojos, mareado y luego los abrí. “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”, escribió Monterroso. Translitero: “Cuando desperté, la poronga todavía estaba allí”. Y no me quedó otra que tragarla.


Ramoncito (urgió, sentándose en el banco): Arrodillate, amor.


Entonces sucedió. Uno de lo muchachitos (de los que permanecían abrazados) giró levemente su cabeza y apoyó sus labios con delicadeza sobre los labios del otro. Sorprendidos (y de repente enamorados) se dieron cuenta al unísono de lo que se trataba: convertir la tristeza en alegría, la derrota en victoria, ganar (y aun por atrás) todo lo perdido en el campeonato. (“Le dio para todo el campeonato”, suele decirse y es una hermosa frase). Y por eso sacaron sus lenguas, y se besaron, cómo asfixiándose. Fue la señal.


 


Ramoncito: Te la voy a meter por el culo, vas a gritar, la vas a sentir hasta la garganta.


Y yo le dije: (como muriéndome) pero despacito.


Entonces Ramoncito acomodó el banco como pudo y me acostó sobre la madera, mi espalda se veía levemente torcida, mi cabeza colgando hacia un costado y mi cola blanca se elevada hacia el cielo como una frágil luna a punto de entregar su hondura a un sol enorme e implacable. (Continuará)


 


 


 

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Te amo, honestamente, te amo



Le conté de mis experiencias fallidas cuando recién enterado de que era portador HIV me confesaba con quien estaba al otro lado de la cama y que en muchas oportunidades se levantaban y se iban, dejándome solo.




Motivado por este blog me encontré con alguien que encontré en el chat, estábamos calientes y con cero histeria, vivimos cerca, por eso el levante se hizo fácil, nos encontramos en la esquina de mi casa y hubo onda al instante. De ahí a estar en la cama fue solo un paso.

Yo soy un man pasados los 40, profesional, buena onda, creo que estoy bueno, al menos eso me hacen ver mis ocasionales partenaires y la paso bien en cuanto a lo sexual se refiere, tengo buena poronga, eso ayuda.

El flaquito tendría unos veintilargos, después me enteré que eran 26 muy simpático y con un culito muy tentador, (es sexy y lo sabe). Estuvimos precalentando, y llegamos a la cama en donde todo se amalgamaba como un buen proceso químico. Había química!
Estábamos al palo ambos y mi ocasional amigo, después me enteré que se llama Andrés, estaba con la colita  parada, abierta y entregada. Un espectáculo.

Fue en ese momento que viendo su figura recortada por las sombras de los fanales, (soy un romántico, al fin) se me ocurrió decir espontáneamente para mi sorpresa: nene, vamos a usar forrito... soy portador.
Normalmente entiendo que si la otra persona no hace mucho hincapié en el uso del mismo es portador o no le interesa cuidarse (es bare por elección), yo soy portador HIV hace como 15 años, y creo que ver su candidez y su juventud, me hicieron ser totalmente honesto al momento de hablar.

El me devolvió la gentileza diciéndome: -si mejor, porque yo me acabo de enterar que tengo HPV, todavía no sé muy bien que es eso pero el médico dice que es contagioso- dijo algo confundido.

A pesar de esta intro, tuvimos un sexo totalmente desenfrenado y protegido, sorprendente, muy bueno y por algo más de media hora, en silencio, solo se escuchaban nuestros gemidos que nos calentaban más.

Cuando acabamos, con el forro lleno de leche en el piso, nos quedamos hablando abrazados, en la cama de nuestro sincericidio le conté cual era mi política sobre decirlo o no, el me contó que casi se está formando la misma idea, que de hecho ya lo practica y me volvía a dar las gracias. Le conté de mis experiencias fallidas cuando recién enterado de que era portador HIV me confesaba con quien estaba al otro lado de la cama y que en muchas oportunidades se levantaban y se iban, dejándome solo.

El tiene la filosofía del libre albedrío, todos somos libres para elegir, que lo que tiene es por no usar preservativo, pero que amaba su libertad (en tiempo pasado) y que le cuesta mucho cambiar a un "modo seguro".
Sostiene lo que le pasa, por que sabe que es consecuencia de su propia elección- dice que lo aprendió en terapia. 
Igual recién lo está procesando, pero se lo ve seguro de sí. Confiesa que a mi era la primera persona en situación sexual a la que se lo decía. -Se siente bien ser honesto- dijo.

De esto pasaron ya algunos meses, donde tenemos relaciones hasta tres veces por día. Siempre con forro.
Nos duele todo de tanto coger, (a mí la pija y a él el culo -pero no nos importa).

Vivimos cansados y ojerosos, pero nos gusta. Estamos todo el tiempo juntos, cuando no cogemos vemos pelis, cocinamos, nos reímos.
Ayer con toda mi pija adentro besándonos y mirándome a los ojos me dijo: "te amo... honestamente, te amo". 

 

domingo, 1 de noviembre de 2015

10 tips a tener en cuenta a la hora de hacer un trio con tu pareja

 

Los noviazgos  son contratos y dentro de este contrato, pones unas clausulas...



 

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Llevo 12 años con mi pareja, y desde hace aproximadamente 8 años decidimos abrir la relación, con la única condición que los dos compartiríamos con la misma persona... nada de hacerlo por separado.
Si usted quiere intentarlo, debe tener en cuenta estos puntos desde  nuestra experiencia, es muy divertido pero puede que se te salga de las manos...

trio

  1. Separar siempre lo sexual de lo sentimental...

  2. Si la tercera persona comienza a mandarle mensajes a solo uno de la pareja , corta, esto traerá problemas en el futuro..

  3. Intentar no repetir siempre con la misma persona, el roce hace el cariño, y te vas involucrando en un trío amoroso que puede que no salga bien.

  4. Claridad , el tercero siempre debe saber que el  es una diversión, un aire para la relación, que puede surgir una linda amistad pero nada mas..  el decidirá en lo que se esta metiendo .

  5. Evitar ponerle condiciones, tales como : no nos gustaría verte con otro,  avísanos cuando salgas etc, le darás pie a que el también los condicione.

  6. Evitar los celos de cualquiera de las partes, si esto pasa es muy mala señal, no tendrá buen  final...

  7. Evitar situaciones en que alguno de los dos se quede solo con el tercero..  no te imaginas lo que pueda pasar o lo que pueden hablar... Cuestión de confianza, pero mejor evitarlo

  8. Intentar que la persona que elijan sea mas o menos de la misma edad , si son muy niños, puede acarrear inconvenientes.  Como decimos aquí, en Cali, Colombia "quien con niños se acuesta , cagado amanece"

  9. No permitas que se ponga tu ropa, esto le dará mas alas, y en poco tiempo tu armario lo notara..

  10. Lo mas importante es que tú y tu pareja , tengan claro que pase lo que pase, y venga quien venga, la pareja son ustedes, y el que viene entrara solo hasta donde ustedes lo permitan.


Es tu desicion ... Piénsalo... 

Bienvenido Jhon Edynson Villota desde Colombia.

jhon edynson villota

Queremos agradecer en esta entrada a toda la gente que nos lee fuera de Argentina,en este orden México, España, USA, Chile, Uruguay, Colombia, Venezuela y Brasil. Iremos incorporando columnistas de esos países. 

Pero hoy le queremos dar la bienvenida a un colombiano que comienza a escribir y publicar en Nosotros... Jhon Edynson Villota desde Santiago de Cali, en la capital del departamento del Valle del Cauca, la tercera ciudad más poblada de Colombia. Es una forma de dar la palabra a otras culturas de latinoamérica para que se expresen en este lugar.

Y para que nosotros podamos conocer un poco más. Bienvenido Jhon!!

 

REVELACIONES: A pelo y sin culpas?

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