miércoles, 23 de diciembre de 2015

ALEX EN EL PAIS DE LAS MARAVILAS. (Bosques de Palermo).

Especial fin de año.


Alex era un chico curioso, siempre estaba experimentando cosas nuevas, pero había algo que había pospuesto varias veces por no estar seguro, esa noche de jueves se sacaría las ganas.


bosques

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Llegó caminando a la tan mentada zona de los bosques, al ingresar ya respiró un aire de extrañeza, era un mundo desconocido para él. Se internó en la zona oscura del bosque y lo primero que vio fueron tres tipos parados uno a lado de otro, dentro de sí Alex pensó: –-Cómela, Tomala y Ponela-.


Dos de ellos exhibían sus chotas (al palo y suculentas) ofreciéndolas al que pasara, y el tercero estaba de espaldas mostrando parte de la cola para que alguien lo poseyera, Alex Optó por la pija más grande  y se la comió con avidez mientras los otros dos se acercaban para observar mejor en la penumbra. De pronto el falo se marchó y Alex continuó con su camino. En el tronco de un árbol grueso, un hombre mayor, rechoncho, (con una remera roja y blanca, con pelo blanco y mucha barba canosa), exhalaba humo de un cigarro que tenía en una mano y con la otra se amasaba el bulto al verlo pasar, no era del tipo de Alex pero lo surrealista del cuadro hizo que se acercara al tronco, sentándose a una distancia prudente para evitar cualquier intención de toqueteo del señor.


Conversaron un poco y el personaje al notar que Alex era nuevo le dio algunos tips para manejarse en el lugar,- ándate por el fondo de los bosques, más cerca del rincón, por ahí se arma fiesta. Si vez unos pibes tomando cerveza en un tronco más adelante trata de alejarte porque a veces arman bardo. No te metas con nadie en un lugar sin gente cerca, así si alguien tiene malas intenciones podes pedir ayuda –


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Después de una breve charla y algunas anécdotas del viejo, Alex continuó por el país de la maravillas, entre unos arbustos se topó con dos ciclistas uniformados como si fueran parte de un equipo, habían dejado sus bicis a un lado y ambos estaban con las calzas bajas para permitir una paja cruzada mientras se besaban como locos, Alex se acercó a menos de un metro porque la oscuridad allí era mayor, y comenzó a masturbarse con la escena, a los segundos de comenzar sintió la apoyada de una chota durísima entre sus nalgas, cuando trató de girar la cabeza se encontró con una enorme sonrisa blanca, con dientes casi fluorescente en medio de la oscuridad, era un runner (sonrisas) de unos 40 años, tenía un cuerpo todo durito por el deporte y Alex lo podía sentir porque prácticamente lo estaba cogiendo con la ropa puesta, mientras  tanto Alex se tocaba con una mano y le metia la otra por debajo del short al runner.


-¿Quién sos?. Preguntó Alex, no con intención de saberlo, sino simplemente para iniciar una conversación. Pero Sonrisas no tenía ganas de conversar –Quien tu quieras – Respondió -Vamos acá  junto- y así se fueron a un recoveco de los bosques.


bosquesSin mucho preámbulo el runner le bajo el jogging a Alex y se pusó de rodillas para empezar a comerle el orto con voracidad, mientras tanto Alex flexionaba las rodillas con las piernas abiertas y se sujetaba de unas ramas. Rápidamente un cúmulo de seres curiosos se acercaron y se pusieron alrededor, algunos era muy bizarros y otros muy hermosos y mientras el runner chupaba y se ponía un forro, algunos arengaban y otros se masturbaban con rapidez observando con lujuria el acto. En medio del ruido de naturaleza irrumpió la bocina de un tren, si, un tren magico pasaba por un lado del bosque, era mágico porque a su paso generaba en los concurrentes un efecto de huida y escondida, "el tiempo se detenía en el bosque por unos segundos", (a pesar de estar bastante), pero pasado el mismo todos regresaban.


El runner se puso un poco de saliva y penetró a Alex ya con el forro puesto, quien no se puedo aguantar el gemido. El sonido del bombeo, ese clap clap del golpe de las carnes, marcaba el ritmo de esa orquesta de gemidos, comentarios y hasta risas nerviosas, todos ruidos sin rostro, todos en la oscuridad.


Alguien se acercó a Alex de frente, era un hombre mayor, delgado y buen mozo, con un mirada de loco y un gorro tipo boina en la cabeza (en la noche) que reafirmaba su locura. Se puso de rodillas frente a él y comenzó a mamarle la verga mientras sonrisas lo penetraba, esa mamada fue la cuota de estímulo que llevó a Alex al clímax, mientras el runner gemía y llenaba el forro de leche, las gotas de semen de Alex caían en la tierra, y una a una todas las almas se iban alejando del lugar.


Pronto Alex se limpió y caminó un poco más solo por curiosear, fue hasta el final del bosque y vio diferentes escenas que lo incentivaban a volver algún otro día, cuando llegó al final dio media vuelta y retomó sus pasos, cuando ya estaba en la mitad escuchó los gritos soberbios de la Reina de corazones, una travesti muy pasada de copas y un poco agresiva, que iba increpando a todos los comensales del lugar, argumentando que era la dueña de todo el país de las maravillas, repartía insultos para todos y muchos salían corriendo por miedo a alguna agresión más física, Alex no fue la excepción, se fue alejando del paso de la Reina con disimulo y continuó su camino para salir del bosque, otro flaco había hecho lo mismo (esquivar a la reina) e iba casi a lado de Alex rumbo a la salida, tirándole un comentario antes de llegar al mundo real, donde la luz es mejor y salir de los bosques, el otro flaco se despidió.
 -jajaj Está re loca!, igual los jueves se pone, es el mejor día, chau! –


 


FELICES FIESTAS! Hasta el 2016 


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3 comentarios:

Tucu27 dijo...

Muy buen relato. En que parte de los bosques se arma?

Juan dijo...

Buenisimaa a q hora fuiste?

FACU dijo...

Hola, aca pasivo, masculino, grandote onda rugbier, velludo y morocho. Si tienes lugar coordinamos un encuentro para cojer sin vueltas. 1130218999