domingo, 7 de octubre de 2018

Viudas: Así fue nuestro amor.

viudasMe llamo Paulo 33 años, abogado, laburante de la ciudad, flaco tranqui, tatuado, que ha tenido la oportunidad de conocer el amor, aunque sea breve y efímero.


Conocí a Alberto hace como dos años trabajando en un Ministerio, un hombre/chongo de unos 50 años, muy jovial, siempre bien vestido, preocupado por su imagen, pero con el que tuve buena onda de entrada. Nos bancábamos en el laburo, nos ayudábamos, en muchas oportunidades salíamos a comer juntos en horario de almuerzo, (estábamos en bandos contrarios ya que el era asistente jurídico de un tipo que se disputaba una jefatura conmigo, eso no importaba, nunca importó), yo me lo hubiera tranzado, pero el estaba casado y yo donde como no cago.

La cosa es que el año pasado empezaron con el ajuste en el final del gobierno K, y es así que poco antes de las elecciones lo despidieron, le perdí el rastro, se fue y no dio más bola.
Hasta ahí la primera parte de la historia.

Fue un momento sereno
Desprendido del tiempo
Tu mirada de fuego
Encendida en mi mar...


Cierto día estaba por el centro y me tomo un taxi para volver a mi casa, llovía. El destino me lo trajo de nuevo, era Alberto ahora devenido tachero que primero se quedo medio duro, pero después fue tan jovial como siempre, el trayecto que duró el camino a Belgrano, donde vivo, fue riéndonos y recordando a gente densa del trabajo.

Cuando por fin llegamos a mi casa le ofrecí subir a tomar un café, se rió y me dijo: ¡pensé que no lo ibas a decir nunca! Me empecé a turbar, soy medio corto en el tema de encarar aunque el otro me caliente, subir en el ascensor fue medio complicado, mis pantalones empezaban a revelar una erección (me miraba y se reía como pensando en lo que iba a pasar, creo que mi cara sonrojada me delataba), pero todo se dio naturalmente cuando entramos a mi casa. Nos besamos en el recibidor, la ropa se nos voló del cuerpo, llegamos desnudos al dormitorio y el café lo tomamos después de coger, ya desinhibidos, cogimos nuevamente, dimos rienda suelta a todo.

viudas

Pasó lo que tenia que pasar, dijo que tendría que haber sucedido antes, pero que el tenía también la paranoia del trabajo. Cogía mejor de lo que me había imaginado, superó todo pronóstico. En una oportunidad me dijo que me quería, que el sexo que tiene/tenia conmigo lo revitalizaba, le abría una ventana a la vida y lo ayudaba a seguir con su matrimonio que se encontraba desgastado por la rutina y que uno de los ítems en que mas lo sentía era el sexo. Que su mujer era una buena mina, muy dedicada a la casa y los hijos, que él entendía.

De acabadas abundantes y siempre preocupado por darme placer nuestra vida en la cama se iba afianzando como nuestra relación, éramos auténticos amigarches. Le gustaba acabar dentro mío susurrándome: te quiero, no sabes como te voy a alimentar, ese era el umbral para estallar abundante y reiteradas veces. Yo imaginaba un mar blanco en mis entrañas y automáticamente empezaba a eyacular sin siquiera tocarme. Era fantástico.

Nos prestábamos ropa, alguna campera, nos cambiábamos calzones como una forma de llevar al otro cerca (en la piel) cuando teníamos que afrontar otro día laboral. Era nuestro secreto. Nos prestábamos plata si alguno tenía alguna incontingencia. Nunca NOS había pasado algo así.

Una casa infinita
Y un pedazo de gloria
Así fue nuestra historia
Así fue nuestro amor


Viudas

Así empezamos a encontrarnos una o dos veces por semana, yo preparaba el dormitorio, con esencias, fanales y demás detalles porque aparte del sexo le quería brindar un lugar a donde volver y relajarse, todavía lo recuerdo en la cama arqueado, mientras le chupaba el culo, algo que según él solo yo le había hecho en la vida. Muchas veces me miraba con una mirada llena de amor, -creo que era amor-. En cuanto al rol, él siempre era activo, fue algo natural que ni siquiera hubo que hablarlo. Yo me esmeraba cuando lo mamaba y el cuando me penetraba y bombeaba.


Había veces que yo llegaba a casa de mi trabajo y ahí estaba… esperándome con masas, facturas y café bien cargado, humeante, con un toque de leche y una cucharada de azúcar, algo que había observado de mi, con su mirada profunda, azul, nunca le dije nada de mis gustos. Le gustaban mis milanesas. Todo un honor para mi, que soy un nabo en la cocina. (Adicto al delivery).

Así transcurría nuestra vida hasta hace poco, cuando súbitamente se cortaron los mensajes de whatsapp, primero pensé que estaba trabajando mucho, pero ni un mensaje diciendo: “te recuerdo”, lo deje porque pensaba que lo cargoseaba y no quería que saliera corriendo, mi autoestima, es un tema que estoy tratando en terapia.

 
Cuando había pasado una semana y media, me resuelvo a mandarle YO un mensaje; un tímido… “Hola”

Yo: Hola

Alberto: Quien sos?

Yo: Paulo…. ¿?

Alberto: NO soy Alberto, soy Graciela, su mujer…
A mi, para que negarlo se me paró el corazón!

Graciela: De donde lo conoces?

Paulo: Del ministerio, (fue lo único que aportó mi pobre imaginación…)

Graciela: Ah! Por favor llamame…

No sé porque temblaba, me imaginaba que la mujer había revisado su whatsapp y me iba a recitar un Rosario, porque era un adúltero y demás cosas, mientras tanto marcaba su número que sabía de memoria…

Graciela: ¡Hola! Mirá no sé como decirte esto… ¿Uds. eran muy amigos? –preguntaba suavemente- con una voz rasgada.

Paulo: Si, nos conocimos en el trabajo… había buena onda… (dije cauto).

Graciela: Él falleció la semana pasada.. (silencio)  no sabia de vos sino te hubiese avisado para el funeral. Fue un ataque cardíaco en la calle…
Cuando me avisaron ya había fallecido, (se le quebraba la voz).


Yo sentía un zumbido en mis oídos, me mareaba, me había quedado sin fuerzas era como si un piano de cola me hubiera caído encima, ahora lo veía desplazarse desnudo por mi casa, riéndose y tocándose el ganso, “la trompa le decía yo”, era muy bien dotado, estaba ahí al lado mío. Sin vernos durante ese tiempo, lo sentía cerca, ahora entendía porque. Sin saber porque le dije a su mujer si la podía ayudar…

Graciela: Gracias, estoy revisando sus cosas, separando ropa, yo tengo nenas, no sé que hacer con ella, estoy empezando a hacer tramites para cobrar un seguro, y buscando trabajo…

Paulo: Mirá, yo le debía un dinero y quería devolvérselo, me gustaría encontrarme con vos para dártelo, creo que te va venir bien… (Algo me urgía a ayudarla...)

 

viudasQuedamos en vernos a los dos días y ahí estaba yo en su mundo, su casa, sus hijas que eran muy parecidas a él y con la VIUDA, la otra viuda, el se había ido y nos había dejado a ambos en un estado de duelo, árido, áspero y con un vacío que no sabíamos como llenar. Con la sin razón de la muerte. Veía fotos de sus vidas, fotos que yo no tenía, casamiento, luna de miel, nacimientos, bautismos, cumpleaños, salidas, un tiempo lejano, una casa infinita, otro pedazo de gloria, para llenar con todas las ilusiones de un matrimonio nuevo, ahora truncado.
A las hijas les caí bien de entrada, fue amor a primera vista, la más chica de unos 6 años vino directamente a sentarse arriba mío y se quedó dormida mientras hablaba con la madre. Graciela me contó de sus problemas, de lo que venía ahora, de la incertidumbre de la vida.
Le dí el dinero que supuestamente le debía –la mitad de mis ahorros- y quedamos en vernos…

Ya pasaron algunos meses y él se nos fue de repente, nos dejó partidos al medio, en el peor de los sentidos, pero sin saberlo nos unió. Ahora yo soy tío del corazón de dos chicas hermosas. Graciela es... ¿una amiga? Nos unió el dolor, creo que no sabe de mi, -solamente creo-, ella comparte conmigo la vida y los frutos que cosechó con Alberto y yo como puedo, las cuido. La he llevado al cementerio y nos sorprendió una ráfaga de aire fresco que nos envolvió, frente a su tumba, nos hizo reír –sin razón-.
Me convertí en su abogado, lo más doloroso fue empezar su sucesión, porque para mi es como aceptar definitivamente que no va a volver. Es declararlo oficialmente muerto. Sé del amor a su familia y me parece que el me puso ahí por algo.

Sé que esta no es una relación normal, pero defínanme “normal”. Es una relación al fin, de las muchas que hay en este mundo. Tengo muchas veces -en mi trabajo- que asistir en situaciones como estas o peores, donde a alguien le arrebatan la vida de un tiro. No es este el caso, pero, nos lo han arrebatado al fin, con el tiempo me enteré que el médico de la emergencia dijo a Graciela, que no había sufrido porque fue un ataque cardíaco, súbito y masivo. Creo que en estos casos no es el muerto el que sufre, sino los vivos.

Me saca una carga de encima y reconforta, contarlo acá, es la primera vez que cuento todo, en este lugar, por más bizarro que parezca mí relato y por todas las veces que nos quedamos en la cama, después de garchar, mirando las notas y fotos “de la pagina de los baños”. Éramos fanas de la pagina, de hecho, como en otras cosas el me la enseño a mi, (ante mi sorpresa). ¡Gracias por el espacio!

Si hiciste las cosas mal en tu pasado, puede que estés en el presente preocupándote por que en el futuro vivirás arrepentido de ese pasado. ¡No pienses, vive! ¡La vida es tan corta!



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24 comentarios:

Tomy dijo...

Estimado Paulo
Hace unos días comenté en una nota de Gabo Arancibia, que todavía había esperanzas para este mundo "sexualizado" porque hay quienes resaltan el valor de la persona y de los sentimientos por sobre el deseo sexual. Pero ahora que he leído tu historia, no tengo dudas que es así. Tu historia es un canto que revitaliza el valor de los sentimientos, el valor de la amistad, el valor de la palabra "humano". Tu historia me hizo estremecer y que se me nublara la vista pero a la vez fue una inyección de vitalidad para mi corazón.
Permitime que te mande un abrazo enorme y mis más sincera admiración y felicitación por tu conducta y hombría de bien. Me encantaría algún día si nuestros caminos se cruzan poder decírtelo personalmente. Tenerte de amigo sería como recibir un regalo del cielo.
Abrazo.

Zahir dijo...

Q hermoso relato... y q bueno q puedas vivir tu duelo acompañando y compartiendo el dolor de la familia... de esa familia q como decís ahora es tu familia del corazón... es el mejor homenaje q podés hacerle... me hizo acordar al final de secreto en la montaña... elmer mirando la camisa de su amor... ese final me produjo nostalgia... pero tu relato es distinto xq la vida sigue y lo estás honrando de la mejor manera... te mando un fuerte abrazo...

mauro dijo...

increible. sin palabras.

Lautaro Anchorena dijo...

Paulo: desde que leí por primera vez este relato, (me tocó editarlo e ilustrarlo) se me cayeron lagrimas y en más de una oportunidad tuve que parar para secármelas, se lo que es perder al compañero de tu vida, soy viudo y perdí a mi otra mitad en un accidente. El dolor del principio me paralizó pero levanto tu mensaje, de que la vida sigue... es verdad, el dolor también permanece, no sé de donde, pero de algún lado llega la resignación tan confortante. Espero que tú camino sea próspero en todo sentido y que esta familia que te adoptó y adoptaste sea el mejor homenaje que le rindas a tú pareja aunque sea en el secreto de tú corazón. Me movilizo particularmente que nuestra pagina haya formado parte de esas camas calientes donde nos leían, porque ahora que lo pienso, después de haber vivido todo esto, ahora estaremos solos, pero quien nos saca lo amado?? Abrazos flaco, buena vida!!

Juan dijo...

Paulo: me gustó que hayas podido expresar todo lo que sentis y como viviste esa relación. Yo tuve una igual durante 12 años, fue maravillosa y en un momento por razones que no vienen al caso yo decidí terminarla. Pero hay pasajes de tu relato que reflejaban exactamente nuestra relación. Él casado, sesentón, impecable, padre, abuelo....etc. Viajes compartidos, cenas, salidas, yo también decía que la relación era Almodovariana, pero cada día agradezco haberla vivido porque ESO, fue amor sin dudas, nos elegíamos cada día.
Tu dolor es intrasferible, pero te comportaste como un verdadero HOMBRE.
Abrazo grande aunque no te conozca.

Ale Singer dijo...

No tengo palabras.
Hace mucho que no escribo acá por problemas personales, pero no quiero dejar de comentar este post, de saludarte, Paulo.
Por alguna razón no puedo pensar con claridad... sólo llorar y llorar y dejarte cometarios inconexos.
Pero básicamente, abrazarte.
Te deseo toda la felicidad del mundo. Me parece ver, aunque parezca mentira, que la tenés muy cerca.
Besos y abrazos.

Rocco dijo...

Excelente. Tan humano y tan trágico al mismo tiempo.

joaquin dijo...

Lautaro me puedes hacer el favor de averiguar por que no me llegan mas las notas de actualidad d ela pagina. Creo que tu puedes ayudarme. mi mail es murrieta111@hotmail.com. Discula la molestia, pero es que no se a quien pedirle el favor. Gracias Joaquin

Lautaro Anchorena dijo...

Estamos laburando en eso... ;)

Mariano dijo...

Tardé mucho en leerlo porque siempre se me llenaban los ojos de de lagrimas, que suerte que encontraste a esa familia, y yo si creo que él te puso en ese camino como para que le cuides lo que era fundamental para su transcendencia, sus hijas. QUEDÉ IMPACTADO!

Fabian dijo...

un fuerte abrazo para vos. Les recomiendo una película italiana. La fata ignorante / El hada ignorante. Será como un espejo de lo que te sucedió.

Lautaro Anchorena dijo...

Adhiero totalmente!! MUY BUENA PELÍCULA!

Gus dijo...

Lautaro muy bueno tu post , aca se ve que la vida no es muy facil para algunos.
Yo como Joaquin hace como 10 dias que no me llegan mas los mails con las notas, podras fijarte que paso?
Te agradezco y te mando un abrazo
Gus

Lautaro Anchorena dijo...

Gracias por tus palabras... de a poco voy remontando, y siempre esté en mi...

Con respecto a las suscripciones vuelvan a suscribirse en el item que esta a la derecha arriba de todo

Pablo dijo...

Uff que fuerte che. Que bueno pensar en el y hacer algo por su familia.

Bruno dijo...

No se si es verdad o un cuento, pero me hizo llorar.

Juan Manuel Di Laurentis dijo...

Gracias. Maravilloso.

walter dijo...

Maravilloso tu relato, emocionante y tremendamente vital. Lo leí con lágrimas en los ojos. Tuve algo parecido y quizás alguna vez me anime a escribir y compartirlo. Muchas gracias, ojalá sean muy felices con esa relación que él les regaló como ultimo acto de amor.

Dany dijo...

Hola Paulo. Me hiciste llorar en medio del bondi. Espero que esas sobrinas que tu amor te regaló te den toda la vida el amor que su padre te transmita a través de ellas.
Mil besos

Matute dijo...

Aun secandome las lagrimas. Me siento muy identificado con el relato, yo casado y con un amor, mi amante es la mejor persona que conoci jamas. Hoy un poco distantes por decision mia por miedos mios no le he dejado estar tan a mi lado como deberia. Nos separo la enfermedad mia, la que no me matara pero me genera auto estigmatizacion y miedos.
Siempre pense que seria de el si a mi me pasaba algo, deje instrucciones a mi mejor amigo y confidente la unica persona que sabe de su existencia para que le avise cuando yo ya no este en este mundo, es feo pensarlo pero la vida puede en cualquier momento extingirse y no seria justo desaparecer sin dejar rastros.

Bueno no puedo escribir mas.

Emanuel dijo...

Uno de los mejores relatos que leí, fuerte lindo, buen uso de palabras. Seas quien seas no pares con la escritura. Acá tenés un seguidor. :) :,)

Lautaro Anchorena dijo...

No es mio es de Paulo...

Javier dijo...

Por esta clase de notas sigo entrando siempre a esta pagina. Hermoso. Muchisima suerte flaco, hermoso lo que has hecho y haces!

Ezequiel dijo...

Me quedé helado muy identificado con tu historia. Mira Paulo si quieres hablar un día x mensaje o un café aquí te dejo mi número 1168317798 en verdad tú historia con Alberto me ha llegado muy profundo.