lunes, 12 de noviembre de 2018

Las excitantes bolas, relato que deja de lado la verga...



El resultado de una buena estimulación testicular
Muchas veces le damos mucha atención al resultado, por ejemplo a lo que vemos en esta foto, la camisa y la corbata bañadas en semen.
Muchas veces no nos detenemos a ver de donde es que viene todo esto, seguramente muchos piensen que se trata de una flor de paja de un macho con una flor de verga que me ha acabado en mi flamante corbata.
Pero hoy vamos a ir mas atrás, donde se produce esto. Este relato va dedicado a un macho joven amigo  que me ha dicho:

“siempre me han excitado las bolas; desde chico se las agarraba a un tío mío que me pedía que lo hiciera; me siento un experto en el tema”

Y en muchas oportunidades cuando le practico masajes con mi lengua teniendo sus testículos en mi boca le oigo decir: "¡Vos si que te ganas la leche!, vos la buscas, la laburas, la calentas", para terminar confesando que pocos de los hombres con quien comparte cama son capaces de darle tanta importancia a las bolas. 





El resultado de una buena estimulación testicular


Las pobrecitas son las hermanas menores de cualquier pija. Nunca escuché de nadie que las elija. La pija se lleva todas las atenciones. Y si son grandes “sos un boludo o un boludito”. En aumentativo o en diminutivo,  un despectivo.




Sin embargo hay que reconocer que a veces son una expresión de rebeldía “chupame las bolas” que suele acompañarse con un gesto de las manos en el bulto. O de enojo “me tenés hinchada las bolas”.



También se las rescata para destacar el machismo, hombría o valentía: “Qué bolas tiene para…”




Pero en el encuentro al desnudo de cuerpo a cuerpo, las pijas flácidas o paradas ocupan el espacio y la atención central.


A veces las pobrecitas se esconden y en las bolsas se juntan tanto que parece que fueran una sola. Sin embargo no se entregan y reclaman “Dame bola que te estoy…..”.



Cuando se las deja libres al desnudo. Cuando ningún calzoncillo las aprieta  se hacen notar con satisfacción de moverse de un lado a otro y más se sienten cuanto más cuelgan.




¡Qué mayor libertad corporal y sexual  es “estar en bolas”! Caminar en bolas, ocuparte de tus cosas en bolas, estira tu cuerpo, abrir muy bien las piernas y tomar sol en bolas.

No sólo las bolas grandes tienen su mérito, sino las peludas. Hasta los que se depilan no las tocan, porque si se pretende afeitarlas,  gritan.




Los pelos las acompañan más que las pijas. La pija está solita, los pelos la acompañan hasta el tronco, pero los pelos de las bolas, como los del culo, quieren ser inseparables, nacen y crecen, por todos lados.


¡Qué bueno cuando hay un macho que se las sabe y no te agarra o chupa sólo la pija, sino que sus manos y su lengua le dedica su tiempo a las bolas!.


Los pelos funcionan como un cable de excitación e irradiación. ¡Que mejor que peinar con la lengua los pelos de las bolas y el culo! Si se aprende a hacerlo, son un perfecto trío.




¡Qué sensual se escucha cuando pedís o te piden “agarrame las bolas”y a veces vos y yo juntos diciéndonos “agarrémonos de las bolas”.

Cuando estamos solos, tranquilos o calientes, trabajando o descansando, si pasamos la palma de nuestras manos a las bolas, si las acariciamos vamos a sentir un placer especial porque desde ellas se transmite una sensación de relajante placer Y en la ducha el jabón entre las bolas no es una tarea de limpieza, sino de agradecimiento  y al masajearlas unos minutos con la espuma y dejar correr el agua entre ellas, las estamos reconociendo por los servicios que nos brinda y el sentido de machos que somos y que nos gusta seguir siéndolos.

Y cuando cogiendo, haciéndole compañía a la pija o al culo se las registra. Si te penetro o me penetrás lo bueno es que sea hasta las bolas, no sólo porque se siente la pija adentro sino que las bolas refregando desde afuera hacen su aporte.

Sin recordar dónde y de quién guardé entre mis archivos las siguientes estrofas que seguramente han inspirado lo ya escrito más arriba




Me gusta el calor del veranoel sobrecalentamientomucho calor y el sudorel olores cuando las bolas se ven mas hinchadasenormes, plenas y pesadas de semeny cuando mas cuelgan fuera del cuerpo.

Bolas pesadas, llenas, peludas, afeitadas,que cuelgan, que golpeanque no alcanza la palma de la mano para poder sostenerlasHuevos grandesMacho con los huevos más grandes

más testosteronacosa masculina

Y más testosterona

Y mas rasgos típicos masculinosdeseo sexual y zona erógena Y mas bolas llenas, pesadas, peludasQue la testosterona lleve la voz cantante

Me gusta el calor del veranoel sobrecalentamientomucho calor y el sudorel olores cuando las bolas se ven mas hinchadasenormes, plenas y pesadas de lechey cuando mas cuelgan fuera del cuerpo.

Bolas pesadas, llenas, peludas, afeitadas,que cuelgan, que golpeanque no alcanza la palma de la mano para poder sostenerlas

Huevos grandesMacho con los huevos más grandes

más testosteronacosa masculina

Y más testosterona

Y mas rasgos típicos masculinosdeseos y más deseos de sexoY mas bolas llenas, pesadas, peludasQue la testosterona lleve la voz cantante


2 comentarios:

Tomás dijo...

Para mi las bolas son siempre el centro de atención y a las que les dedico mas caricias. Cuando era chico recuerdo que mi padre me dijo un día, que le dió por hablar de hombre a hombre: "jamás dejes que te toquen las bolas...es lo mas sagrado que tiene un hombre". Y creo que desde entonces se me fijó en el cerebro la idea de que las bolas es lo mas importante. Cuando palpo bultos en el subte o en el colectivo o tren lo primero que hago es ubicar las colas y darles un par de toques..... cuando meto mano por una bragueta, lo primero que hago es ir hasta el fondo y acunar las bolas..... y si las siento peludas, puedo morir de gusto ahí mismo. Me gusta agarrarlas fuerte pero con delicadeza. pasareles las llemas de los dedos....tantearlas con la punta de la lengua...que placer cuando cuelgan y cuando tengo que obligar a salir, con la boca, a una que se ha escondido. me gusta sentorlas reposando en mi cara, sentir su calor y su aroma..... y me gusta que me las pasen por la cara como marcando terreno.... chuparlas uuuuuhhhhh la mezcla de sensaciones que produce el saco rugoso, la bola dura y ovoide y los pelos, dentro de la boca es única
....solo un hombre sabe tratar las bolas de otro hombre ....recuerdo las bolas de Vicente, lo conocí en un cine hace algún tiempo, tenía unas bolas colgantes, siempre colgantes, peludas, muy peludas, con un aroma a hombre limpio, pero a hombre....cuantas tardes pasé chupandole las bolas...... se volvía loco..... se iva y volvía al rato: "las bolas por favor" y las bolas de Miguel, un gaucho de la Pampa, con unas bolas espléndidas sin un solo pelo,morenas como toda su piel..... joder, las bolas son un poema!!!!!

Anónimo dijo...

Hay quienes saben coger con los nuevos !! si si asi como suena !! meten los huevos bien duros adentro del hoyo ! y es espectacular hay muy pocos que lo saben hacer tienen que tener los huevos muy duros