domingo, 5 de diciembre de 2010

>DOGGING, sexo como los perros...

>¿Sabían que a la práctica del sexo en la via pública ahora le dicen Dogging?

El término dogging es un eufemismo británico para indicar a la actividad sexual que se realiza en un lugar semipúblico. La ubicación es fundamental para esta actividad. Generalmente se trata de lugares apartados del mundo. Puede tratarse de un bosque, de un gran parque, de medanos, de la playa... sitios a los que habitualmente se accede más bien en coche o en bicicleta, por ejemplo la reserva ecológica de la costanera Sur.. Con frecuencia se encuentran presentes -tan sólo mirando o participando activamente- más de dos personas. De hecho, puede tornarse en una situación de sexo grupal. La práctica del 'dogging' en algunas ocasiones se traduce al castellano como 'cancaneo'. Y alienta -directa e indirectamente- la práctica del exhibicionismo y del voyeurismo.


El número de participantes en un momento dado puede ser elevado, dependiendo de la ciudad, el día, el momento... En ocasiones todo parece transcurrir tan lentamente que no se llegan a formar grupos extensos.


Un aspecto curioso de los encuentros de dogging es que a menudo se convocan a través de internet y de un momento a otro. Las personas no suelen conocerse con anterioridad. Hay una tendencia en cuanto a los días, horas y lugares donde se realiza la práctica. Existen puntos geográficos que a menudo se convierten en el escenario sexual elegido por sus practicantes.


Originalmente, el término 'dogging' se usaba para referirse a aquella actividad en la que alguien espiaba a parejas que se encontraban realizando actividades sexuales en el coche o en algún otro lugar público. Es decir, el término se empleaba para referirse concretamente a una conducta voyeurista. Recordemos que una parte esencial del voyeurismo tradicional es la excitación que les supone mirar prácticas sexuales sin ser vistos. En el 'dogging' las personas miran y se exhiben abiertamente. En ese sentido se puede considerar una extensión de la práctica del 'swinger' o intercambio de parejas, la cual se realiza en público.

En un principio esta nueva variante del 'dogging' surgió en Gran Bretaña. No obstante, en la actualidad hay evidencia de su práctica en muchos países más, como pueden ser: Argentina, Chile, Brasil, Urugay, EUA, Canadá, Francia, Irlanda, Australia, Holanda, Noruega, Polonia... En Argentina esta práctica está cobrando cada vez más auge, quizás debido al carácter partusero de las argentinas, donde las bailantas son un nucleo fundamental para las festicholas sexuales grupales.
Como hemos aclarado al escribir sobre el exhibicionismo y el voyeurismo, la práctica del 'dogging' en muchos lugares representa un delito, pero nunca agarran a nadie. En algunas sociedades la ley es más estricta al respecto, y en otras es bastante más laxa. En Argentina hay ciudades, como Mar del Plata o Necochea, Cordoba y Bariloche en donde se han realizado muchos vídeos clandestinos de parejas practicando 'dogging' y que es posible encontrar en internet.