viernes, 17 de mayo de 2019

Cuando una mina quiere que su macho sea puto

Por Clark | Ellos son nudistas como yo. Los conocí en Chihuahua hace un par de años y nos hicimos íntimos. Nos queremos, nos respetamos y nos valoramos mutuamente. Más de una vez he cogido con matrimonios, sea por dinero, porque me gusta mucho el hombre o ella me inspira alguna complicidad. Nunca habíamos hecho algo entre nosotros porque no me da coger con amigos, pero lo hablaron entre ellos y me convencieron, un poco por mi necesidad y otro poco por mi sentimentalismo.

Ella es una rubia glamorosa, espléndida, ucraniana con el cuerpo de Jennifer López, y él un morochazo de ojos verdes que está más bueno que un chocolate suizo.

Sin embargo se la pasan tirándome ambos piropos afectuosos.

Con Pablo compartimos cosas de varones:

Fútbol, vestuario, cervezas, los autos. Charlamos de nuestros intereses en común mientras nos duchamos el uno junto al otro. Meamos los yuyos codo con codo cuando estamos en el campo, y obviamente, los tres, compartimos la desnudez del verano en lugares nudistas con otros amigos del palo.

Irina, bella como pocas, siempre me elogió el culo y la verga dormida. Dice que mi rostro de perfil es perfecto. Conversamos de arte, de psicología y de poesía.

Pablo, de piernas imponentes y piel de aceituna ama mi brazo tatuado, pero no se anima al sacrificio de un año largo de agujas entintadas.

Me ha dicho que quisiera tener mis hombros, mis pectorales peludos porque es lampiño y no sabe que sus ojos verdes cuando habla,  todo lo iluminan.

Y un día tomando sol en pija al borde de la pileta con las piernas abiertas, desde su reposera, en pija él también, se entró a cagar de la risa del tamaño de mis pelotas.

La otra noche me invitaron a cenar.

A mí se me presentó un inconveniente financiero que ellos conocen.

Al final, a los postres, Irina con el champagne trajo un sobre que me entregó.

-Este es un regalo de los dos -dijo con su castellano atravesado- así resolvés más rápido tu problema.

Eran dólares que no quise aceptar, sin embargo ella argumentó que los tres éramos personas de negocios con honor, y que esto era el pago por lo que yo debía hacer por ellos:  

Cogérmelo a Pablo y ella mirar.

No me lo esperaba y ya dije que Pablo está refuerte. Tiene una boca para comérsela, ojos de gato, un cuerpo atlético y una pija más chica que la mía, pero todo bien, porque su orto pulposo y bronceado es una tentación para todo el que le gusta ponerla, y el hecho de ser hétero y virgen del culo me ratoneaba mal.

Con risitas nerviosas Pablo argumentó que era idea de ella y que tenía que ser yo, porque me conocen, y él no se bancaria la vergüenza de ofrecerle el culo a otro macho con el que no tuviera tanta onda y confianza, pero además por mi experiencia, sabía que lo cuidaría y no lo haría sufrir.

-Dale Pablo! - dijo ella - si ya me dijiste que tiene una hermosa  pija mi amor… y que es el único hombre con el que cogerías.

Él se puso colorado y a mí la verga se me puso dura.
 
Terminé mi champagne, tome las tres copas, la botella, y enfilé para el cuarto.
Ellos se estaban besando.

Lo que pasó después, para mí, es moneda corriente si no fueran amigos.

Me senté en un butacón pelándola y les pedí que se arrodillaran los dos y se besaran pegados a mi verga.

La que se prendió fue ella mientras él esperaba que me soltara el ganso para respirar y besarle la boca, entonces lo tomé de la nuca y lleve suave su cabeza que fue llamada como un imán por mi otra cabeza, la de mi pija, para entrar a mamármela como un ternero guacho mientras ella miraba fascinada.

Mi verga estallaba moqueando en el medio de los dos siendo saboreada por ambos, usándola como puente de fuego para besarse, mientras se miraban con amor.

Todo era rojo y lava.

Glande inflamado, labios ardientes, lenguas en llamas.

No soltaban la cabeza. El tronco entero se bañaba chorreando baba y precum que llegaba frío a mis pelotas.

Con cariño la baje a ella hasta allí para sentir su calor en mi escroto y lo tomé a él de ambas mejillas para marcarle el ritmo de la mamada.

-Dejame el tronco limpito Pablito querido

Ella supo tragarse mis dos huevos aunque con cierta dificultad mientras él chupaba.

Luego saliva y un dedo en ese orto masculino.

Él gimió y ella le puso una teta en la boca.

Pidió que le retire el dedo y entonces bajé de mi estrado, me puse por detrás y le entre a chupar ese ojete cerrado, hermoso, con ese olor a culo limpio pero conservando su aroma natural que me enloquece y se encuentra solo en un varón que no entrega el orto como hábito.

Los buenos pasivos al higienizarse antes de coger para cuidar que el macho no se espante sacándola embarrada pierden su olor natural a culo. 
Me incluyo, y por tanto más de un cliente me quiere sucio

Entonces dejé que se entusiasmara chupando concha en cuatro y empecé a puertearlo.

Lo hice respirar hondo. Le entró mi cabeza y levantando la cara de la entrepierna de su mujer, empezó a pedir desesperado: -Sacala que me cago!, sacala que me cago!

Irina y yo comenzamos a cagarnos de verdad, pero de la risa.

Lo intentamos más tarde, después de terminarnos otra botella, y aun cuando ella en sesenta y nueve le comía la pija mientras yo se la enterraba con mucho gel, cuidadoso y hasta el fondo, no pudo soportar la sensación de tenerla toda adentro.

Mientras él se quedó a vivir sentado en el bidet, abrazados y en pelotas con Irina, tuve que hacer de psicólogo para hacerle entender que se conformara conque hubiera chupado pija. Que eso lo hacía más open mind que a cualquier chongo básico.

La mina lo quería puto. Andá a conformar a una mujer.

Le tuve que hacer saber que no todos los tipos tenemos como zona erógena real el culo y al mismo tiempo la pija, y que la mayoría fantasea más chupar chota, y a la hora de comérsela le pasa lo que a Pablo.

En realidad no estoy tan convencido de eso. Creo que es cosa del deseo, de práctica, decisión y valentía. Solo una cuestión mental. Pero no soy el dueño de la verdad.

Tuve que hacerle saber que Pablo accedió por amor a ella y que yo había sido honrado por ser considerado el candidato.

Irina besándome largamente en la boca y acariciándome el rostro terminó diciéndome que si no supiera que yo no la elegiría, se quedaría conmigo.

Reconozco que me hizo tambalear. Que me llevó a otros tiempos, a otra vida, cuando estuve serenamente casado con una mujer enamorada de mí, y no había tenido que luchar, hasta que me enamoré de un hombre, contra este mundo de mierda perdiéndolo todo.

Él está loco por ella. Los quiero juntos. No todo es posible.

Hay códigos, desde ya, y los dos son mis amigos.

jueves, 16 de mayo de 2019

Experiencia traviesa en el Cine Ideal

Por PajeroLanus | Esto me paso el viernes pasado, caí al cine Ideal como plan no previsto ya que mi ida a la facultad fue en vano porque el tren funcionaba como el orto y entre el mal humor y la calentura enfile para Microcentro, soy de zona sur.

Llegué aproximadamente a las 19:00 hs, pagué casi tres Evas, la entrada y ya veía movida en pb con varios moviéndose de aquí para allá. Fui al baño del pb para mear y abriendo la puerta ya me encontré con un viejo de 70 aprox pajeándose en el lava manos (bizarro) y dos en los mingitorios pispeandose con carpa, re al pedo con carpa pero bueh, fui al ultimo mingitorio y mientras hacia lo mio escuchaba sonidos de succión y gemidos del box de al lado, una sonrisa se me dibujo en el rostro. Salí de ahí y enfile para el primer piso.

Una linda trans me pasó por lado y nos miramos, ella siguió derecho y yo tmb. Subí la escalera, pasé cerca del laberinto y veo pasar un hombre y una mujer bastante buena de la mano (se me dió dije, capaz sale joda) y fueron para el baño, los seguí pero se habían metido a un box a garchar y no eran una pareja ja!


Fui a la sala principal, película chota que recién empezaba y me aburrió rápidamente así que me cambie a la sala del fondo de todo, la mas oscura  y que es amplia a lo ancho. Me siento en el primer banco de la ante-ultima fila, buena porno cojiéndose a una mina en la calle, al fondo había un circulo de 10-12 tipos alguna joda pasaba y aunque el volumen de la película estaba alta pero se escuchaba el sonido a chancleteo (fiesta a algún putito). Se me puso al lado un señor mayor y luego de un rato de insistir me hincho los huevos y me fui para otro lado. Enfrente estaba la fila de 4 asientos y había solo un tipo. Me siento tranqui al fondo a seguir viendo la película.


A los minutos entra una señorita y se le acerca al tipo que estaba dos filas delante mio, era una traviesa bastante linda. Hablan unas palabras y el caballero le da unos billetes, a los segundos la traviesa estaba mamándole la pija con el culo al aire. Estuvo así un rato hasta que se terminó de bajar los pantalones por completo y abriéndose el culo se metió la pija del señor, buena cabalgata le dio hasta que acabó el agasajado. Beso y cada uno por su lado y enfiló directo hacia donde yo estaba.

Con una voz dulce y femenina me saluda, se llama Agus. Me dice si quiero hacer algo a lo que le respondí que sí pero que no tenia nada para ofrecerle (realmente no tenia nada, fue una salida no planeada) me toca el bulto, que estaba gomoso por ver la escena antes mencionada, y me dice que no hay problema que no hace falta nada. Se me cruza por adelante, se sienta al lado y manoseándome la verga me pide que la saque del pantalón, beso con lengua y mucha onda me da, saca un forro y con la boca me lo pone con una habilidad impresionante.
Me la chupa con fuerza y ganas pasa su lengua por mis huevos, me hace ver las estrellas, me encanta verla mamando. Los mejores petes los hacen las traviesas, en mi opinión.
Pongo su mano en sus nalgas para manosearla, llevaba una tanga con encaje por lo que aprecié en la oscuridad, su ano estaba dilatado por la cojida anterior. Le gustaba que jugara ahí ya que de a ratos succionaba con mas fuerza, estuvimos un rato igual hasta que me pide que la coja. Nos levantamos y pone su culo cerca mio mientras se apoya en las butacabas con las rodillas apoyadas en el asiento. Se pone lubricante y empiezo a puertearla con mucho placer pero cometí el error de mirar a mis costado, tenia publico mirando a lo que se vuelve a estado gomoso sin poder penetrarla.

Realmente no estoy acostumbrado a que me miren mientras cojo, me gusta el morbo pero todavía no me termino de acostumbrar. 
Le digo que me la chupe hasta acabar ya que no podía remontar la situación a lo que accede sin dudarlo un segundo. Empieza nuevamente por mis huevos y luego se come toda la pija, volvía a estar parada. Pero el pete estaba genial, empieza a hacer garganta profunda y ya siento que falta poco hasta que llega el momento esperado y dándome varios espasmos le acabo en la boca (con forro puesto,obvio).


Nos limpiamos, charlamos un poco y me cuenta que es de Palermo y que atiende a domicilio, vivo lejos y estoy de trampa era una lastima pero bueno es lo que hay. Beso con lengua de ella y se retira de la sala. El circulo que de joda que había de costado de la sala se había disuelto y yo volví a sentarme a ver la película un poco mas de paso descanso dos segundos.

A los pocos minutos me levanté, justo estaba Agus en la puerta de la sala principal hablando con otra traviesa y por el pasillo había mas (conté como 4). La salude y me fui del Ideal contento y con los huevos vacíos.

Nunca decepciona el Ideal, volveré pronto.

miércoles, 15 de mayo de 2019

#TETERASDATA Ciudad Universitaria. SUBSUELOS Y ESCALERAS DE EMERGENCIA.

Por White Blood | En ciudad universitaria se van al fondo donde están los hippies ahi paran todos los colectivos y descansan un toke, y vos le tiras la onda y algunos se prenden y podes coger trankilo entre los arbustos!! Pero hoy les quiero hablar de los SUBSUELOS Y ESCALERAS DE EMERGENCIA.

Tuve ofrecimientos de garche, pero como era muy pendejo nunca me anime! primero en el baño del subsuelo, uno que esta bastante roto, entre a mear y había un flaco en los mingitorios, con la verga al aire, gordita, pero sin erección, sin mear, cuando encaro para los mingitorios se puso de costado y me mostró la pija, como me dio cagaso me metí en los inodoros, justo atrás de el. 

Luego de que nos hubimos relajado la cosa se dio sola. 

Pero uno de los lugares de los que les quiero hablar es de los subsuelos...

Escaleras de emergencias CBC Ciudad Universitaria. Subsuelo. Donde es evidente que pasan cosas porque a cada paso encontras charcos de semen y ves gente mamando pijas!



Unos lugares donde de 19 a 23 hs. Hay FIESTA todos los días! Es para recomendar, bajar ahí es como ir a Tom's. 



Todos cogen y nadie jode a nadie, hay zonas con claroscuros donde podes hacer la tuya tranquilamente. 

Onda hetero y con novia

Por July | Relatos de los lectores | Un día lunes, vuelvo del secundario, en Flores, y tenía que ir al Plaza Oeste Shopping de Morón porque tenía mi primer entrevista de trabajo a las 15:00 hs. Paro el colectivo (166 que va a Morón), subo, y me dirijo a un asiento de los de atrás antes de pasar la ultima puerta.

El viaje se me hizo aburrido y largo, me quedé dormido, y al despertar, tengo a 1 vago, un morochito, alto, con camisa a cuadros celeste; azul marino, pantalón de vestir, y cuadernillo a mano. Lo miré sin disimulo, me había dado cuenta que jugaba en el mismo equipo que yo.

Pensando en cosas que leí en esta pagina agarre mi celular, busque USANDBATH y  me puse a ver las notas, también abrí mis imágenes; unas super eróticas mías, unas donde tengo un consolador que esta atravesando mi campanita; mi garganta... Otras, que tengo mi juguete metido en el fondo de mi agujero anal... el chico justo mira mi celular, ve las imágenes, me mira, lo miro, le sonrío y me hace con su boca en forma de pucherito...  Y me muestra en su celu el navegador abierto también en esta pagina! Listo pensé estamos en la misma. No había dudas.

A todo esto, el colectivo estaba bastante vació, habían 3 personas mas adelante y 1 atrás de todo durmiendo.
Se acerca a mi oído, y me dice: "Altas fotos amigo..."(una voz gruesa, bien de machito...) le contesto: ¿Viste? Gracias... y nos pusimos a charlar... El estudia en la Facultad de Morón, esta de novio con una chica, dice ser HETEROSEXUAL, pero le encanta cojer putitos...


Tenía que bajarse del colectivo, antes de que esto sucediera y perdiera contacto con el, le pase mi numero. Me quede pensando en el porque no le pedí yo el numero de él. Pensando que capaz no me mensajearía. Fui a la entrevista de trabajo en el local de Mostaza, y recibo un mensaje cuando estoy en el baño, era él, diciendo: "Agendame y arreglamos algo si tenes lugar", me había dicho el nombre, pero me lo olvide, que si, lo agendé "Hetero Moron". Volví a casa, y decidí ver el listado de whatsapp, y actualizarla. Se termina de actualizar y encuentro que tiene whatsapp, nos mensajeamos, y arreglamos para el viernes. Le pregunté si le gustaría que lo filme, y me dijo que estaba todo mas que bien, sin que se le viera la cara. Como prueba va el video.

Nos mandábamos mensajes, el venía con el tren Sarmiento y le dije que se bajara en la estación Ciudadela, que yo lo buscaba allí. Punto de encuentro, nos vinimos para mi casa. Entramos, le serví algo para tomar, estaba nervioso, muy tenso, le dije que se relajara, que venía a pasarla bien, que no estaba en obligación de hacer algo que no quisiera. Este chico sufre de presión alta, no se muy bien del tema porque mucho no me quiso contar, le ofrecí papel para que se ponga en la nariz, y se quedo sentado con la frente en alto para que le bajara. Miré su bulto, y estaba bastante marcadito en ese pantalón de trabajo, agarre, me arrodille ante el... abri mi bocota y empecé a besarlo por arriba... la primer acción que hizo el, fue agarrarme con una mano de la pera... como diciendo "no estoy preparado", pero le duro unos segundos. Decidí bajarle la bragueta, tocar eso enorme que tenía abajo, y una vez que pase mano, lo suficiente para que esto se endurezca por completo, le saque del bóxer y se la empecé a mamar.

Primero le chupaba la cabecita, luego el tronquito, desde la cabecita hasta el tronquito le pasaba la lenguita toda húmeda, luego subí hasta la cabeza, y me la metí toda de una en la boca, me había atorado en casi lo ultimo, pero esto no me detuvo a metérmela enterita, y sentir esos huevitos cálidos chocando con mi bocota... Se detuvo y se saco el papel que tenia en la nariz, le pregunté si se sentía bien, a lo que contesto con un "si" y decidimos ir para el patio de casa. Se saco la camisa, pelo lindo lomo de machito, todo con pelitos... un caminito de pelos, increible, y se la empece a chupar de nuevo, pusimos mi celular a filmar en la mesa, me arrodille y le trague toda la pija... El flaco, sorprendido, me decía que le encantaba como lo hacia, comparado con que a la novia le agarra arcadas y que yo lo hago a la perfección.


En un momento, mientras se la chupaba, me quede un buen rato con la pija toda en mi garganta, y movía la lenguita de un lado hacia otro... Me escupí las 2 manos, llenas de saliva, y lo masturbe mientras se la chupaba, jugaba con ambas partes de mi cuerpo. Escuchamos un ruido, pensé que era mi hermano, ya que solía venir de vez en cuando a comer algo e irse de nuevo para el laburo. Por suerte, no era nada, solo un maldito ruido, continué chupándosela, y pajeándolo.

Pongo a filmar de nuevo en mi Celu, el filmaba mientras yo le mamaba la pija con todas las ganas de sacar esa leche de ese enorme pedazo de poronga... Pero en un momento me dice que quiere metérmela y me hace acostar sobre la mesa del patio abriéndome las piernas, estábamos muy calientes, entonces me dedeó y luego me penetro de una metiéndome la pija y esperando para que mi ojete se relajara, fue una cogida infinita, el flaco gozaba y yo estaba en Disney... 


Me cogió un rato largo mientras me contaba que la novia nunca entregaba el orto y que a él le gustaba porque lo sentía mas cerrado que una concha... Cuando me contaba esas cosas me ponía a mil. Así estuvimos un buen rato hasta que no aguantó más y me llenó el orto de guasca caliente. Lo sentí irse con todo. Aullaba y me encantaba estar cumpliéndole la fantasía. 

Nos fuimos a limpiar, se cambió, me puse la remera y lo acompañé hasta la puerta.
Al chico le hubiese gustado que yo sea su "amigarche" así experimentaba mas y mas, pero yo, tenia ganas de tener una filmacion grosa en mi celular, en sí, tengo 2 gracias a el, y solo buscaba eso con el, en algún día de estos, quien sabe, le vuelvo a escribir, no se suelen conseguir enormes porongas, sabrosas y llenas de lechita todos los días...

martes, 14 de mayo de 2019

Rosario, la homosexualidad y la historia.

Por Guillermo Lovagnini | La historia gay/lésbica en Rosario y la subcultura que se genera no difiere demasiado de otras ciudades de Argentina, hasta ahora nadie ha encarado una investigación histórica en serio al res­pecto, lo que sigue no pretende serlo pero es un intento y/o quizá un comienzo. Además es el fru­to de los pocos, para no decir escasísimos documentos existentes, algunas grabaciones magneto­fónicas, testimonios orales de personas mayores de orientación sexual diferente, algunas de las cuales ya no están más con nosotros y vivencias personales del que suscribe.


Rosario como núcleo poblacional que se conforma  en el Siglo XVIII, alrededor del comercio de Santiago Montenegro, tuvo una fisonomía edilicia de casas de adobe y techos de paja, con el único edificio que se distinguía de los demás, que era la iglesia parroquial.

Vivió y protagonizó la separación del reino de España, fue paso de los ejércitos porteños que en su tránsito la quemaron varias veces, pieza importante de la Confederación Argentina, con Urquiza se hace ciudad y comienza su transformación, paso a paso, con eje en el puerto exportador. De todo ese período, prácticamente no existen documentos que mencionen algo sobre la homosexualidad. De que no haya registro no significa que no haya existido.

Entrado el Siglo XX, Rosario se va a convertir en una ciudad  con un puerto y comercio florecientes y activos, a ella van a llegar masas de inmigrantes, tanto externos como internos.

A partir de 1930, se produce un quiebre bastante importante en la actividad económica, que es la creciente industrialización, que cambiará toda y completamente la vida de la ciudad, esto generará un incremento en las oleadas de personas que engrosarían las filas de los trabajadores/as prove­nientes de otras provincias y aún de la misma Provincia de Santa Fe, que se afincarán en Rosario, agolpándose en las «casas de inquilinato» o sea los famosos conventillos.

Por cierto que también van a florecer los locales de esparcimiento aumentando el número de los que ya estaban, algunos eran relativamente nuevos, como el cine que comenzó a extenderse por los barrios, pero entre estos habría uno de ellos que se destacaría sobre los demás y es Pichincha, donde registramos la presencia homosexual más visible, que son aquellos hombres que van a tra­bajar en las distintas casas del barrio done ejercían su actividad las trabajadoras del sexo comer­cial, o circulaban en los bares o los locales de diversión que pululaban por ese entonces en Pichin­cha, que como se sabe fue muy concurrido por hombres no solo de la ciudad, si no de cercanías, esto fue hasta su decadencia, fruto de la represión que se ejerció sobre él.

La vida de los homosexuales rosarinos transcurría de esa forma, silenciada, oculta, más aún era de las lesbianas, cuya presencia se hará sentir muchas décadas después. , a resguardo del oprobio social o directamente de la violencia física.

Las personas se reunían en domicilios particulares o deambulaban por los baños públicos de las estaciones y en algunos bares que no eran específicamente gays, como el que existía a fines de los años cuarenta/cincuenta, ubicado en la esquina de San Martín y Rioja «La Cosechera», donde existía una mesa o grupos de mesas separadas ocupadas por gente gay, o en cines específicamen­te en aquellos en que la función era continuada.

Había una vez al año donde la homosexualidad rosarina de alguna manera se hacía visible y eso era en los famosos Corsos para el Carnaval, que se hacían en el Parque de la Independencia o avenida C. Pellegrini, mediante comparsas donde muchos se travestían  o instalando quioscos donde se servían bebidas.

En los años setenta, los sitios obligados a concurrir eran El Cairo y El Savoy y Pico Fino que seguí­an manteniendo la tradición de territorio creado por los mismos gays de mesas determinadas algo así como «Microguetos», el «Sorocabana» (peatonal Córdoba entre Sarmiento  San Martín, junto al Banco Nación) un local donde  aunque había algunas mesas , se bebía el café de parado apoya­do en un mostrador circular ubicado en el centro del local, en el interior de dicho círculo estaban las máquinas y los empleados que servían, más allá y a un costado, estaba el reducido baño en donde se hacían las «teteras».

El levante a pie se hacía por la calle San Martín cuando aún no era peatonal, donde circulaban los autos y se producía el contacto entre peatón y automovilista, si no era por allí, se hacía en las es­quinas de la manzana de Maipú, San Luis, Laprida, San Juan, cada esquina era un apostadera gay.

Entre los sitios públicos de asidua concurrencia estaba/está la tradicional Estación de Ómnibus y sus baños y calles adyacentes, «La Pajarera» o sea las adyacencias de la jaula de pájaros del Par­que de la Independencia (Pellegrini y Oroño­ frente al estanque) que hoy está ocupado por un edificio que alberga la Administración del Parque.

«La Pajarera» estaba rodeada de bancos donde la gente esperaba expectante, porque el motivo de la atracción era el baño público semisubterráneo, que hace pocos años fue reabierto remodela­do ya que estuvo cerrado muchos años, es de destacar que en aquella época no había nadie que los vigilara y/o atendiera.

Los vestuarios del antiguo edificio del balneario La Florida, en sus duchas, en sus microvestuarios individuales, oculto su interior a la vista de quien pasara por el pasillo principal.

Excepto alguno que otro escándalo público publicado en letras tipo catástrofe en las páginas poli­ciales de «La Capital», como fue el del barco «Ciudad de Rosario», la vida para la minoría sexual transcurría sin grandes cambios ni sobresaltos.

Durante el gobierno militar, cabe aquí aclarar que la represión en Rosario, sobre los gays, no al­canzó para nada los ribetes dantescos (excepto el asesinato de una persona que tuvo trascenden­cia periodística «La Tota Gauna») que tuvo en Buenos Aires, sí hubo razzias en El Cairo y El Savoy, pero hecho curioso es  que en 1977 (aproximadamente) se inaugura el primer bar exclusivamente gay que fue «Marnet», el cual marcó un inicio. El mismo estaba ubicado en la Bajada Sargento Cbral, como muchos que le siguieron después tuvo una vida breve, no cerrado por la policía si no por causas internas, a él le siguieron (sin orden cronológico) «Emanuel» (Corrientes esquina Ca­tamarca) «Five O´Clock», «El boliche de la bruja Vilches» (La Paz y Entre Ríos)  «María­María» (en calle Rioja casi esquina Maipú, «Viva María» (Rioja entre Corrientes y Entre Ríos) «Monroe» (en Maipú casi esquina San Juan), «El Viejo Almacén» (Necochea y Zevallos) «Bogart» (Mendoza casi esquina San Martín) «Tango» (en plena Peatonal Córdoba entre Laprida y Maipú), otro que funcio­nó en el Pasaje Alfonsina Storni detrás de la Plaza López, «Le Barroque» (Av. Corrientes entre San Juan y San Luis) «Payé» (Sarmiento entre Mendoza y 3 de Febrero) y la primera disco que se lla­mó «Farfalla» cuya duración fue más que efímera, estaba aproximadamente ubicada en calle San Luis y Rodríguez, «Aldea» en calle 3 de Febrero entre Corrientes y Entre Ríos, «Inizio» (calle Sar­miento y Pasco – abrió sus puertas en 1987) el cual es el decano y funciona actualmente pero en calle Mitre 1888. A pesar de la represión se hacían espectáculos con transformistas y artísticas gays como fueron los famosos «Cholas», los cuales se hicieron varios en lugares espaciosos con escenario, pero a la vez clandestinos, para escapar a las huestes de la División Moralidad  al mando del Comisario Stanger.

Esta época de la subcultura de la minoría sexual, caracterizada por lazos más o menos solidarios, ante la adversidad que se vivía con la realidad del país, con un sentido de pertenencia, donde exis­tían canales de comunicación entre las personas, con un lenguaje propio de las minorías margina­das, por ejemplo la palabra para identificarnos era «entendido», pertenecer a la minoría sexual era «ser de ambiente», a la pareja se le llamaba «affaire» (afer).

Pero esta subcultura sufriría un sacudón a mediados de los ochenta, cuando irrumpen violenta­mente dos acontecimientos claves que la cambiarán radicalmente, uno es la irrupción del sida y otra es la aparición del boliche bailable (los primeros: «Staff» y «Alto Nivel», a ellos le siguieron «Sánchez de Thompson», «Subway», «Shelter», «Station», «Plasa» acompañado de la mano de la  subcultura gay norteamericana.

Los dos provocarán profundas transformaciones en el comportamiento de las personas, cambiando todos los aspectos de la subcultura, generando un exacerbado individualismo, el culto a lo joven y al cuerpo, la histeria, la superficialidad y fugacidad en las relaciones, también hay cambios en el lenguaje «el entendido» o «la torta», pasarán a llamarse «gay» y «lesbiana», la irrupción, haciendo notar su presencia de travestis y lesbianas ausentes en décadas pasadas. Paralelamente la minoría sexual se va organizando políticamente (Movimiento de Liberación Homosexual – Colectivo Arco Iris)  y conquistando un espacio en la sociedad rosarina (ordenanza municipal contra la dis­criminación por orientación sexual, ordenanza permitiendo la entrada en los moteles de las pare­jas del mismo sexo, otorgamiento de la personería jurídica como organización gay/lésbica de Vox Asociación Civil).

#MIPIJAPUBLICADA ... Clark

A pedido de los que querían  conocerla acá va mi pija, gomosa, parada y cabeza afuera,  descansando y mostrando  mis huevos que algunos desean.  De todo ello hablo en mis notas.


lunes, 13 de mayo de 2019

Argentina Horror Show. Salir del closet en los '70

En una “cartilla de seguridad”, la revista Somos
explicaba cómo actuar en caso de ser detenido
en la calle o en una de las frecuentes razzias
en los lugares de encuentro. Era crucial no
agacharse aunque te lo pidieran los mismos canas.
Agacharse era una prueba de que eras gay.
Por Lautaro Anchorena | “Era tan difícil encontrar locales... La izquierda encontraba iglesias amigas, pero nosotros ni eso. Cuando pasaba un tren, cada quince minutos, nos agachábamos. 
Pero reuniones así valían la pena”, escribe Héctor Anabitarte en un texto que recoge escenas de la vida cotidiana de aquellas primeras locas activistas, que a veces cambiaban el paso a nivel de Gerli por una cocina de conventillo de Lomas de Zamora, donde en una ocasión fueron detenidos por la policía a causa de una denuncia anónima sin mayores consecuencias.

El núcleo militante –cuyo nombre designaba la pretensión de una comunidad– se llamaba “Nuestro Mundo”. Anabitarte, un empleado de Correos, cuadro del Partido Comunista pero despromovido a causa de su proclamada homosexualidad, coordinaba por entonces los esfuerzos y los proyectos de la agrupación. Bajo el ruido de los trenes y los olores del conventillo comenzó el primer intento político en la Argentina de volver hacia lo público un mundo hasta entonces destinado a permanecer en el dominio de lo nocturno, lo frívolo o lo tortuoso. “En Nuestro Mundo participaban personas del pueblo, algunas de las cuales eran portadoras de la ideología más reaccionaria o conservadora.

Héctor Anabitarte vive hoy en España con su marido, pero
tiene presente todo lo que paso en la Argentina en los años
del horror, hizo frente a todos los dinosaurios que pudo.
Es uno de los creadores de la FLH (Frente de Liberación
Homosexual) repartían boletines de prensa reivindicando
la liberación homosexual. Los miembros del FLH  aportaban una
pequeña cuota mensual.  Estos aportes, sumados a la recaudación
provenientes de la organización de fiestas para el ambiente gay,
eran utilizados para las publicaciones, materiales, e incluso
 para enviar víveres o enseres a homosexuales presos.
Repartíamos boletines mimeografiados en las redacciones de los periódicos o las revistas. Los periodistas que me recibían se quedaban a veces helados. ¿Pero usted es homosexual? No se me hubiera pasado por la cabeza, me decían. Como si esperasen a una drag-queen en lugar de un sindicalista habituado a la pelea política”, recuerda Héctor Anabitarte.

En agosto de 1971, un grupo de intelectuales crea, en un departamento de la calle Rioja, cerca de Plaza Once (según se dejó testimonio en el número 5 de la revista Somos del FLH), el Frente de Liberación Homosexual de la Argentina, al que pronto se unirá Nuestro Mundo. Juan José Sebreli menciona, entre los notables frentistas, a Manuel Puig, quien, según escribe Sebreli en “Historia secreta de los homosexuales en Buenos Aires” (largo artículo incluido en el libro Escritos sobre escritos, ciudades bajo ciudades), “advirtió que no participaría del movimiento a causa de su carrera literaria”. Agrega Sebreli que, en la reunión fundacional, se encontraba “paradójicamente” un militante del Partido Comunista Argentino, activo dirigente del Sindicato de Correos, en referencia a Héctor Anabitarte.

Según testimonio de Anabitarte y Lorenzo Sanz (su pareja, también integrante del FLH, con quien partiría al exilio en 1976):
“Nos reuníamos en casa de Pepe Bianco, que sin embargo estaba en desacuerdo con la conformación de un movimiento por los derechos de los homosexuales. Pensaba que reivindicar la homosexualidad era un disparate, porque era apenas un asunto individual, algo personal, de lo que no había motivos para enorgullecerse. Bianco era un intelectual de clase alta, que a pesar de sus opiniones prestaba su casa para nuestros encuentros y traducía artículos del inglés de los grupos gays norteamericanos. Toda una contradicción.

Por otro lado, la referencia de Sebreli a Manuel Puig nos irrita. La publicación del periódico Homosexuales del FLH, se costeó, entre otras ayudas, con dinero suyo. Además colaboró con dinero para una campaña que hacíamos para los gays presos en la cárcel de Devoto”.

EL HORROR QUE YA VENIA Perón se está muriendo. Los “imberbes” de FAR y Montoneros presienten que la derecha que rodea al General extremará su violencia. El nuevo hombre fuerte, López Rega, ya diseña una estrategia de aniquilación a través de su milicia semiclandestina, la Triple A. Terror para la revolución armada, pero también para los intelectuales, los periodistas, los sindicalistas, incluso actores y hombres de letras como Puig. En la vida cotidiana, los policías concentran vigilancia y castigo en los jóvenes desprolijos y, como siempre, se esmeran en detectar al homosexual evidente.

En una “cartilla de seguridad”, la revista Somos explica cómo actuar en caso de ser detenido en la calle o en una de las frecuentes razzias en los lugares de encuentro.

Te hacían inclinar hacia adelante y te decian: abri el libro
en la pagina 7, se reían entre ellos y te miraban el orto, te
toqueteaban y te lo hurgueteaban, argumentando después
de la vejación que ya se encontraba dilatado. Eso era
una prueba de que eras puto. Agacharse era una prueba!
Entre otras cosas, llama la atención el siguiente consejo: “Si amenazan con la prueba médica, uno debe en principio negarse a realizarla, pues no hay obligación de someterse a ella. En caso de que la ejecuten por la fuerza, no hay que asustarse, ya que es imposible probar nada por este medio, más allá de la presunción psicológica. Debe evitar agacharse espontáneamente durante la prueba, pues en eso consiste –para la absurda medicina forense– la presunción”. 

Una vez estaba haciendo tetera en el baño de la estación de Flores -cuenta Mariano- era estrategico por la forma en que estaba armado, siempre se veía entrar gente si es que lo hacía. Un día en un descuido, un flaco me tiraba la goma y yo dejé de vigilar, era 1977, entró un cana y luego otro, por suerte el pibe llego a meterse en el excusado y yo quede con el cana al lado que me miraba la chota y me preguntaba: ¿Podés mear con la pija al palo? Yo rezaba para que me saliera algo -no guasca- pero no. Les dí los últimos pesos que tenía y me dejaron ir, pero primero me hicieron el amague como de chuparles la pija y me manosearon el tujes. No se dieron cuenta que el otro pibe estaba en el baño, cuando se fueron le dije que saliera, estaba temblando y llorando, salió corriendo del baño y se fue. Era una época de mierda. Tenía 19 años. 
  
Tampoco había que dejar que te hurguetearan el ano, porque sino después de la vejación argumentaban que el mismo ya se encontraba dilatado, en muchos casos escribiendo sobre la espalda del detenido las letras AD que lo marcaban como "ANO DILATADO". En las revisaciones médicas de la colimba en esa misma época esto implicaba no hacerla, no era la gracia de nadie ya que quedabas exceptuado como ITS (Inútil para todo servicio) en la jerga militar que te marcaba el DNI en rojo (por edicto) en la parte de las anotaciones militares. Te estigmatizaban. 

En los funerales de Perón, Adelaida Gigli, una intelectual que militaba en el PC revolucionario, echaba sobre la cabeza de los manifestantes, desde el balcón de su casa, fundas de plástico de los discos, donde había escrito “Te quiero”, para que la gente se cubriera de la lluvia. Éste es el testimonio de Anabitarte y Ricardo Lorenzo Sanz:
“Adelaida servía té y mate a los manifestantes, y decía: Mañana nos moriremos todos. Pues presentía que se venía el horror, que se iban a desatar todas las cóleras, el crimen, el acabóse. Es necesario rescatar a Adelaida como uno de los personajes más curiosos y brillantes de aquella época. Había sido una de las creadoras de Contorno, la revista y el grupo que en su momento propuso todo un proyecto cultural de izquierda sartreana, que buscaba diferenciarse de Sur, y donde sobresalieron por ejemplo David Viñas –que fue su marido– y también en un principio Juan José Sebreli.

No era una militante política, aunque se moviese en el PC revolucionario, donde cuestionaba todo. No la soportaban, era demasiado creativa. Los montoneros le tenían miedo, porque podía darles vuelta cualquier argumentación; estaba fuera de su estructura mental. Así, Adelaida solía quejarse de que, cada vez que se concertaba un encuentro clandestino, la citaban en esquinas equivocadas.

Muchas de las reuniones del FLH las hacíamos en su casa, o a veces nos invitaba a sus fiestas, queeran fabulosas. Un día organizó una fiesta de disfraces en la que, decía, estaba disfrazada de teta. No había tenido tiempo de prepararse y sólo se le ocurrió sacar un pecho afuera del vestido, y así andaba por todos lados. A eso de las doce llegó un grupo de montos amigos de los hijos, que también militaban en la organización. Después nos enteramos de que venían de cometer un atentado, que habían dejado el coche estacionado en la puerta de casa y que estaban armados hasta los dientes. Ese tipo de episodios pasaban en casa de Adelaida. Escenas de la vida cotidiana que hoy suenan hasta cómicas”.

Adelaida presentía las cóleras que ya estaban, desde hacía años, contenidas en el aire político de la época. En ese contexto, la revista El Caudillo había echado al ruedo una advertencia a los homosexuales organizados. En una de las últimas ediciones de Somos, ya declarado el estado de sitio en la Argentina, el Frente de Liberación Homosexual escribe: “En tanto homosexualidad significa subversión en el marco de este sistema, sabemos que, como homosexuales, no tenemos nada que ver con este orden que ahora se impone mediante el exterminio. Nuestros intereses están, definitivamente, en otro bando”.

#MIPIJAPUBLICADA ... Carlos

Acá maduro con ganas. Soy del interior de la pcia pero voy cada tanto a CABA.
Me gustarían encuentros en saunas o telos.
Busco muchachos de 30 a 45 preferentemente. Soy versátil, delgado, onda masculina, cola aguantadora y como se ve, buena chota (18x6).
En junio por CABA. Quienes tengan ganas y quieran, manden mail y coordinamos. Un saludo excitante...

sábado, 11 de mayo de 2019

Tercera edad: Me convertí en un MIRÓN

Por Juaycito | Relatos de los lectores | Soy un geronte de 72 pirulos, que fue totalmente heterosexual, casado con hijos y que tarde, muy tarde, descubrió que aparte del sexo heterosexual, habían otros caminos a descubrir; cuando mi mujer me puso por primera vez, un dedo en el culo, con gran sorpresa descubrí en mi mismo, que habían nuevas sensaciones no descubiertas.

Me hice pajero a la temprana edad de cinco años, por allá en el 1946 en reunión de primos de similar edad, pero sabía de las masturbaciones desde bastante antes; Cuando mi "nana", me hacía la paja, para calmar mis berrinches a la temprana edad de 2 años.

Desde esa época, tengo registros de mi sexualidad.
Toda mi pubertad, la transité a puras pajas, desde las inocentes de los primeros años, hasta las recalcitrantes de tres o más por día, en los años previos al casamiento.

Luego por más de 40 años tuve una absoluta y feliz vida heterosexual, hasta que mi mujer por razones de menopausia, decidió cerrar su actividad sexual y dedicarse a mal criar nietos y regar sus plantas, pero yo a los 67 años, me quedé con la pija parada, y volviendo como antes a descargarla a punta de pajas.

En resumen, me volví, más pajero todavía que antes de casarme, porque la naturaleza, si bien no me dotó de una pija notable como para exhibir en concursos o con pretensiones de actor porno; su vitalidad, me obligaban normalmente, a una paja diaria, y dedicarme a estudiar eso del sexo tántrico; con las que he podido lograr durante muchos meses, tener un promedio de tres pajas diarias con sus respectivos orgasmos, aunque sin eyaculación en todas ellas. 

Dejando estas acabadas, para ocasiones en Internet con la CAM mediante, donde le agradecía a mi anfitrión de turno, una abundante y copiosa acabada, para deleite del que me miraba. El caso es que; a mis 68 años se me despertó el morbo de mirar pijas erectas, tal vez despertando, ese homosexual que llevaba adentro totalmente adormilado por mi sexualidad satisfecha.

Pero al no tener contacto con mi pareja, el estímulo no estaba completado y siempre había el interés por algo más.

Por eso empecé a frecuentar, todo lo referente a pajeros, porque con tantos años de fidelidad matrimonial, la posibilidad de la infidelidad, atentaba en mi concepto matrimonial, pues de hecho si yo lo hacía, estaba permitiendo que la otra parte también lo pudiera hacer, y personalmente no quería figurar el la lista de cornudos, aunque estuviera seguro que mi media naranja no lo haría. ¡En fin es una cuestión de principios!

Y fue así como empecé a frecuentar baños públicos, no solo para pajearme y sentir la adrenalina de ser visto y sus peligros, sino también para poder ver pijas, en plena acción, disfrutando de un placer para mi sumamente excitante, pero siempre desde lo visual.

En pocas palabras, me había convertido en un "MIRÓN".

En primera persona:


Un día; un joven de una pija preciosa y enorme, me hizo gestos inequívocos, sobre si la quería probar, o algo así, y estimados señores; "Me cagué en la patas", no supe que hacer, cuando él me siguió, luego que dejé mi orinal totalmente perturbado, caminando por la calle, me volvió a insinuar la posibilidad de un encuentro...
¡Me arrepiento toda la vida!, de haberme ido al mazo,
¡Nunca más tendré otra posibilidad como esa!, tal vez me muera, sin haber podido salir del "Closet", y todavía su recuerdo, me hacen parar la pija, para homenajear con una paja ese encuentro, en su honor...
Por ahora a mis 72 años, solo me queda el placer íntimo y personal, de mis diarias pajas,
pensando en todo lo que fui y en lo que no pude ser.

#MIPIJAPUBLICADA ... Franco

Hola tengo 21 años soy de CABA, quiero experimentar cruzar paja con alguien, sigo el blog hace mucho tiempo y ahora me animo a cruzar paja con alguien, si es mayor de 30 mejor. Saludos, leo los mensajes.


MARIANO MARTINEZ se estaría GARCHANDO a Franco Masini ?

MARIANO MARTINEZ se estaría GARCHANDO a Franco Masini ?
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