miércoles, 1 de febrero de 2012

El secreto de sus ojos. Un caso hetero friendly


¿Como darnos cuenta si hay onda? 

¿Si utiliza bóxer? ¡error!
¿Si se mira demasiado al espejo? ¡error!
¿Si le gusta toda la música de Madonna? ¡error!
¿Si se tarda más an arreglarse que su novia? ¡error!
¿Si utiliza una cobertura con piedritas de colores para su iPhone ¡error!
¿Si le gusta lubricarse un dedo y jugar con su culo? ¡error! (bueno, ahí si tendría mis dudas)

Para la gente que clama que tiene un "gaydar" muy activo y refinado, también no siempre funciona, pues está basado totalmente en estereotipos. Hay gente que si es más sensible y puede percibir detalles más sutiles del comportamiento de otras personas, pero aún así, no siempre es efectivo.

Hace unos años pasé frente a un corralón que hay cerca de la casa de mi madre y casi sin querer miré a uno de los chóferes de un camión a los ojos. Directo. Pensé que me iban a gritar puto! Pero no, casi sin querer a este hombre fornido, con algo de panza, alto, medio pelado pero con unos increíbles ojos azules se le dibujó una sonrisa en la cara. Yo iba para mi casa, a encontrarme con mi pareja, hace 16 años que estamos juntos y realmente a estas alturas que un hombre me mirara y se fijara en mi no tenía precio.

Igualmente seguí caminando unas cuadras hasta que el camionero se me puso a la par y ofreció llevarme, si es que no iba lejos, casi sin querer, también de mi boca salio la siguiente frase: "Tengo tiempo para algo rápido..." Hacía unos meses que con mi pareja no teníamos sexo.

Al segundo me quería morir, Gabriel que ese era su nombre me dijo: subí que algo se nos va a ocurrir. Ahora que lo tenía cerca podía apreciar sus ojos azul profundo, su barba a medio pelo y su perfume que me habían hecho parar la pija. Un bulto que se revelaba enorme. Y yo iba con una bolsa llena de verdura, nada glamorosa para el encuentro.

Lo cierto es que hay una forma inequívoca para saber si a un hombre le atraen otros hombres. Funciona en todas las ocasiones, en todos los lugares, en todas las culturas.

En estos tiempos en los cuales los hombres en muchos grupos sociales han aceptado su gusto por el cuidado personal y el buen vestir, siendo plenamente reconocidos como metrosexuales. Ahora esos estereotipos antes ligados a los gays, no son exclusivos: buen corte de cabello, cuerpo ejercitado, ropa de moda, uso de accesorios, realmente no significan ahora nada sobre la sexualidad de una persona.

Así que ¿cómo saber si un hombre es gay o hetero sin recurrir a los estereotipos tradicionales?

El secreto está en ver sus ojos, y no estoy diciendo que verlos a los ojos buscando su mirada, si no fijarse hacia donde están viendo y qué están viendo. Gabriel y yo fortuitamente nos vimos y quedamos ligados, si bien yo soy algo tímido para este tipo de encuentros y nunca me di maña para los levantes, tuve que esperar una ayuda del otro lado. De pronto nos habíamos detenido en una estación de tren, en Saenz Peña, cerca de la General Paz, nos bajamos y nos dirigimos a un baño de la línea San Martín, en donde no había nadie. Yo jamás había hecho nada en un baño. Era la primera vez que entraba a una tetera.

Automáticamente nos prodigamos toda clase de besos furiosos, abrazos y le mamé la pija. Me aclaró que era solo activo, cosa que a mi me venía al dedillo porque con mi pareja es solo pasivo y quería probar otras cosas. El estaba muy tranquilo, como conociendo el lugar, del que me dijo, era habitúe. Busco solo que me la chupen. Una descarga y sigo laburando. Así se presentó siempre la relación, sin incomodarnos y sin reprocharnos ni exigir nada del otro. Nos hicimos amigos con derecho a roce, con él conocí saunas, cines y pirigundines fascinantes de la peor calaña, también logramos hace unos años hacer un viaje juntos, nos tenemos confianza y hasta nos hemos ayudado económicamente para salir de apuros que tenían que ver con nuestros matrimonios, como hacen los amigos.

De esto ya pasaron 8 años, de esa primera mirada, de esa cogida en el baño y todas las que vinieron después, yo sigo en pareja (ya hace 24 años) y nuestra vida sexual ha mejorado notablemente con mi pareja.
Gabriel sigue casado con su mujer y según él tienen el sexo que debe tener una pareja de 15 años de matrimonio. No sé... Creo que a ambos nos vino bien este reconocimiento externo.

Así que a prestar atención cuando uno está en un lugar público, siempre habrá una mirada furtiva que se escape a ver algo que le atrae. De verdad no falla, no parpadees, pues puede ser sólo un instante, pero siempre habrá algo que lo haga voltear rápidamente y checar a alguien que pasó en frente.

Si está apenado por ver lo que vio, incluso bajará los ojos antes de regresar a su conversación o a ver a las personas con las que está. Ya sea porque está con el novio o simplemente no quiere que alguien más se de cuenta.

Es muy sutil, pero 100% efectivo, te llevarás grandes sorpresas cuando sorprendas a alguien que ni te lo imaginas viendo a otros hombres.

Así que la próxima vez que anden en el supermercado, en la calle o en un restaurante, miren a donde se van los ojos de los hombres a su alrededor y a ver qué descubren. Que de la muerte y los cuernos nadie se salva.

Mariano Sepúlveda 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola! Qué gusto leerte. Cada vez que te leía, recordaba a las mil y un personas que me preguntaron: Y cómo te das cuenta que un hombre o una mujer son gays? ... La mirada es fatal!
Gracias por esa frase que entendí algo así como: De este encuentro sacamos cosas muy fructíferas...
Ayer tuve un encuentro que me dejó más que flasheado, fue algo más que sexo... Yo estoy en pareja hace un año y medio, y él, está en pareja hace 6 años con una mujer...
Creo que la atracción fue de ambos... Pero hasta aquí llegué. Espero de este encuentro, sacar cosas muy fructíferas tmb para mi relación y para la suya espero que también le sirva.
Simplemente lo comento porque tu enseñanza me dejó lo que quería escuchar, más que esos consejos de ética y moral, que es obvio que me los dieron, y que hoy por hoy, a esta cabeza maquinadora, no le sirven mucho...
Gracias, y los felicito por el blog!

Charly dijo...

Me encantó tu historia!.Tengo 28 y he tenido varios levantes callejeros en mi haber.Desde un pibe en un colectivo que me comió con la mirada y bajé tras él hasta un obrero de la construcción,un macho grandote de unos 35 años que orinaba tras el camión y tenía una chota enorme.Yo iba para mi laburo,de saco y corbata además,y al percatarse de que lo estaba mirando empezó a sacudir semejante verga para mí.Me la mostraba y yo no podía dejar de verla.Era enorme realmente.Se subió el pantalón,al tiempo que me hacía señas para que me acercara y por lo que podía entender,quería llevarme en el camión a algún lado.Como en mi laburo manejo mis horarios,decidí aceptar.Había un par más de compañeros de él que vieron como venía la mano y tambien querían prenderse a la joda.Hablé brevemente con él y nos fuimos a un lugar más tranqui y se la mame y él me re cogió en la cabina del camión.Después de esa vez hubo otras veces,pero las próximas ya no sólo con él sino con sus dos compañeros.Por eso siempre voy mirando tipos por la calle.Todo empieza en la mirada.A veces pasan chicos con la novia y te miran de una manera que lo dice todo.Te comen con la mirada.Obvio que cojen con pibes y sino tienen ganas de hacerlo.En fin muchas historias me han ocurrido en la calle.Ésta es sólo una de las muchas...