martes, 16 de agosto de 2011

RINCON ESCORT: Mi experiencia con Leo

  Me da otro besos, húmedo…cadencioso…espeso, dulce y…
Y me tengo que aguantar porque me acabo.   

Ayer, y fue ayer, reincidí con Leo.  No se que me paso? Me había prometido solo salir con chicos muy lindos y nuevos cada semana y si podía cada día, jejeje. pero ahora se me da por pagar... Igual para mi con Leo es como darle dinero, no siento que le esté pagando. Es el único que me hace sentir así.

Pero reincidí… Me asaltaron sus recuerdos. Que se yo?

Llego puntual como siempre, I M P E C A B L E, sweeter a los hombros de color azul bebe, camisa sport blanca con cuadritos en azul mar, pantalón náutico impecablemente planchado, zapatitos al tono, etc, etc, Y esos labios! Que labios… Te dan ganas de arrancárselos a mordiscones y el que parece no darse cuenta!

Lo mire, y se me paro… En fin entramos un beso por aquí otros por allá, mas besos, y esos truchazos sonoros que tanto me gustan y fue bajando y bajando llevándome a la gloria…

 Me pregunto una y mil veces. Para que busco otro escort si lo tengo a Leo? Y me contesto: “de aferrado e ingrato que soy” En fin el pibe hace lo suyo, luego del placer inacabable de una mamada, levanta sus ojos y me mira ay no! Pero esa es la canción… 
Sube y me da otro besos, húmedo…cadencioso…espeso, dulce y…Y me tengo que aguantar porque me acabo.

Comienzo a abrazarlo a besarlo en el cuello y sube ese aroma de perfume francés con el de su piel, algo de olor a jabón, a limpio, joven, terso, y sigo; Recorro esa cintura perfecta delgadita hasta el paraíso entre sus nalgas y allí me aposento, con suavidad, casi imperceptiblemente voy tomando posición, acercando mi ego al paraíso para mi en ese momento, me entrego al dominio de mi pasión, siento su estrechez pulsarme suavemente, acompañando mil años de ansiedad reprimida casi solo allí, y se deja, y me deja, y me rindo al pedido casi de desenfreno de su cuerpo en mi, y así, se de vuelta y me mira, casi me paralizo! Me dice entre poesía y placer: Esto es hacer el amor…

En fin…Me entrego sin espera, sin guardarme, al saber que soy y es absolutamente mío en esos momentos…
Me dormite abrazado por sus varoniles brazos, su piel suave, calmada, con ambos corazones sin taquicardia ya, y me dice: “Me puedo quedar a dormir?”.

 Juzguen ustedes mismos, esta es mi experiencia con Leo el finde.

Gustavo Escort

1 comentario:

Anónimo dijo...

Con este relato me da ganas de concerlo ;-)