jueves, 15 de diciembre de 2011

El sordo del cine Victoria, Hipólito Yrigoyen 965

Hace tiempo que no voy, pero en Hipólito Yrigoyen, entre Bernardo de Irigoyen y Tacuarí hay dos cines. El que está más cerca de B. de Irigoyen tiene dos salas, una en subsuelo, con un enorme espacio y sectores dark room para perderse. El ambiente, muy selectivo.

El otro, más cerca de Tacuarí, es más chico pero la gente tiene muy buena onda. La mayoría madurotes. Si uno no es muy exquisito, siempre liga para lo que guste. Una vez estaba a la espera, se me acerca un viejo, pero era evidente que yo no tendría ganas de él. Me pregunta: “¿Ya te cogió el sordo?” Yo no entendía. Me explica: “Quedate por acá, que en cualquier momento se te tira”.

No pasó mucho tiempo cuando un tipo, entre 45 y 50 años, me agarra de la cintura y me lleva para un costado oscuro. Me empezó a besar. Era el sordo porque llevaba audífonos. Muy buen cuerpo. Después de un rato de tragarnos cada uno la saliva del otro, se agacha y me baja los pantalones. (Cuando voy de cacería no uso calzoncillo para hacer más fácil las cosas.)

Me la chupó magistralmente. Cuando sintió que la tenía al palo, me dio vuelta para hacerme un examen proctológico con la lengua. Me excitó al mango, mientras que me relajaba y lubricaba el ano. Se paró y me la puso de un saqué. Tenía una técnica magistral para bombear, sacándola del todo y volviéndola a meter. Mi culo está experimentado, así que no me dolía, pero sí experimentaba un placer como pocas veces.

Por llegar al clímax, me la saca para que yo me la llevara a la boca. Apenas la envolví con mi lengua, derramó con fuerza el preciado líquido. Por lo general, nunca trago la leche de un desconocido, pero ni bien hubo terminado, sin darme tiempo a escupirla, me levantó para besarme y tragarse él su propio semen, usando mi boca como copa. Lo ví un par de veces más. Ya habiéndolo identificado, yo era el que lo buscaba y me lo llevaba a un costado. Hace tiempo que no vuelvo por allí. (Cambié de trabajo y ya no me queda tan cerca.)

Por Máximo G. F

6 comentarios:

Anónimo dijo...

A MI ME GUSTA Q ME ACABEN EN EL CULO SENTIR LOS LECHAZOS CALIENTES ME ENCANTA. fabian2012lp@hotmail.com.ar

Anónimo dijo...

Buehh, interesante pero nada flaco, que te caguen la vida porque contraes una enfermedad crónica como el sida no me parece para nada excitante

Anónimo dijo...

Hola, tengo 2 relatos para mandarles pero no sé a qué correo enviarlas. ¿Me pasan un mail para que las publiquen? Gracias!

NOSOTROS Y LOS BAÑOS dijo...

AL QUE TIENE DOS HISTORIAS PARA PUBLICAR MANDALAS A excrotabi@yahoo.com.ar
ABRAZOS. DANO

Anónimo dijo...

yo fui ayer 21/12 y estaba barbaro mucho calor eso si, no hay aire, y como dice el segundo lector anonimo, yo opino igual que el, pero ayer me calente tanto con un pija, que me culeo sin forro y acabo afuera pero hoy me siento para el orto por lo que hize tengo un miedo ahora. Que hago?? tengo 19 años me kiero matar una sensacion de mierda despeus de que acabe les paso alguna vez?? no fue contra mi voluntad aclaro pero no se xq mierda lo hize

leozsur

Anónimo dijo...

La gente que no se cuida es muy pelotuda, qué poco valor les dan a sus vidas.