domingo, 20 de octubre de 2013

Soy positivo

L. sospechaba que era portador de VIH. “Garché a lo loco, sin cuidarme, quería contagiármelo, quería morirme.” De pronto sintió que todo había sido una estupidez: uno no muere de un día para otro por infectarse con el virus, puede ser asintomático por años o puede tener una enfermedad que lo agobie por mucho tiempo. Ahora que quería vivir, L. no se animaba a hacerse el test por temor al resultado; le sugerí que cuanto antes lo hiciera, más pronto se liberaría de las dudas que lo atemorizaban: si daba negativo, su miedo ya no tendría razón de ser; y si daba positivo, cuanto antes lo supiera, mejor: en ese caso, lo importante es empezar con el tratamiento cuanto antes. L. juntó coraje y fue al hospital.

Ya nadie respeta el misterio del sobre cerrado. Nos tentamos con abrirlo antes y ver si podemos adivinar algo: por lo general, los resultados de los análisis de sangre vienen con los parámetros normales, y si los propios guarismos están en ese rango, respiramos porque todo salió bien; en cambio, si sospechamos que algo está mal y tenemos que esperar varios días hasta que llegue el turno con el médico, podemos comenzar una búsqueda frenética en Google tratando de encontrar un alivio. Por suerte, con el test de detección del VIH no es así. A L., como a todos los que alguna vez pasamos por ese trance, el resultado le fue entregado en un consultorio por un médico: cuando el resultado es positivo, es necesario que haya alguien ahí para explicarnos qué tenemos que hacer. L. no se sorprendió, había hecho todo lo posible por contagiarse con el virus; en cambio sí le hubiera resultado extraño que el test diera negativo.

El médico le explicó todos los pasos a seguir: análisis de carga viral y CD4; y a partir de los resultados evaluar cuál será el tratamiento adecuado. Es importante seguir estas instrucciones al pie de la letra. Uno puede dudar de la eficacia de los tratamientos propuestos, temer por los efectos secundarios... Puedo asegurar que no es para tanto. Sin embargo es importante que cada uno se informe bien, que lea todo lo que encuentre a su alcance acerca de los progresos en la investigación sobre SIDA y despeje las dudas con su médico, que tome parte activa de su proceso de sanación.

Tal vez no todos tengan la suerte de L., que se encontró con un buen médico que le dio un trato cálido y amoroso. Puede tocarnos uno que no nos guste. Es importante en ese caso, buscar uno con el que podamos sentirnos cómodos y en quien podamos confiar.

Es gracioso, porque al referirnos a nuestra condición de portadores del VIH decimos “soy positivo” y, a mi entender, después de 20 años de convivir con el virus, puedo decir que fue ésa la actitud que me salvó. Es importante poder hablar con alguien de lo que nos pasa. L. no quería contarles a sus familiares ni a sus amigos lo que le estaba pasando, por temor a perderlos. “¿Qué clase de amigo sería aquel que ante una situación así se borrara?” “No es sólo por el HIV. Ninguno de mis amigos sabe que soy homosexual”, me contestó L. Decir la verdad sería un gran alivio, ocultar lo que somos también nos enferma. Sé que muchas veces no es fácil. En ese caso, sería bueno unirse a un grupo de reflexión en alguna de las asociaciones de lucha contra el sida, donde nos encontraremos con gente que nos podrá escuchar y comprender.

Pablo Pérez

6 comentarios:

Eric dijo...

A mi lo que no me gusta es el tema del "soy positivo"...como si despues de un resultado positivo en un analisis nos convirtiesemos en otra cosa, como si nuestra identidad cambiase. Creo que identificarse con una enfermedad no tiene nada de positivo, si por supuesto no hay que dejar de tomar todos los recaudos y cuidados necesarios para que nuestra salud continue lo mejor posible... Nadie anda por la vida diciendo Soy HPV positivo, Soy HVB positivo etc...por que con el hiv si? creo que es una conducta impuesta y aprendida a la fuerza que tiene su origen en la discriminacion....Me parece una actitud mucho mas positiva poder presentarnos como fulanito de tal y llegado el caso, de ser necesario, comunicar que TENGO hiv. Saludos y buena vida a todos!

Anónimo dijo...

Deberian existir mas mentes desidentes. Esta como tantas otras publicaciones de este blog son el futuro o quizas el presente de muchos.. espero q no me
censuren y publiquen mi comentario. Aveces me da la sensacion de que este tipo de blog es una forma de seguir haciendo apologia de esta enfermedad que no existe. El vih es una mentira de los laboratorios. El sida no existe. Nadie muere de sida. La depresion mas gramde del sistema inmunologico es a causa de la mala alimentacion? Las drogas mas toxicas son los cocteles qe dan em los hospitales.. eso es lo qe te mata de a poco. La discriminacion y mala atencion. Hospitalaria. La mentira mas grande esta en creernos nosotros mismos que estamos enfermos* solos y vamos a morirnos? La exclusion social que se atribuye a las personas q supuestamente estan infectadas! La enfermedad esta em todos y no sirve de nada tomar 2 pastillas x dia y pensar q estamos a salvo de la muerte. Algo q no existe.
La mayoria toma 3 pastiyas y se cree q esta a salvo y siguen cojiendo con cualquiera.a pelo o capas se cuidan, pero sepan que la cura esta 'en empezar x reconocer aqueyos factores que no nos dejan avanzar!
El veneno se encuentra en las gondolas de las farmacias y los supermetcados.

Anónimo dijo...

Hace 5 años que porto el virus y estoy en tratamiento. Gran parte del éxito de mi buen estado de salud en general es por tomar las dos pastillas por dia de manera tan natural como cuando me lavo los dientes a la mañana y a la noche. No estoy de acuerdo con que decirle a todo el mundo que soy positivo no me cambie nada. Mucha gente se ha alejado de mi por el solo hecho de se gay. La realidad es que nadie puede juzgar al otro por ser ignorante o tener miedo de alguen portador. Es inherente a la naturaleza humana temer a lo que no se conoce o se conoce mal. Lo que sí puedo decir es que conozco gente que no ha seguido el tratamiento y está muerta o se enferma muchísimo por cualquier cosa oportunista. Tambien tuve la suerte de poder tener el apoyo de un equipo médico en Huesped que me trata como un amigo y que me aconseja y me sostiene cuando algo creo que anda mal. Pero estoy feliz por hacer que mi infeccion y mi tratamiento sean SOLO MÍOS. Es lo único que te salva. No le impones el cuidado al otro, te cuidas vos y solo vos porque el VIH te pasa SOLO A VOS. Lo demas es pura retórica vacía. Saludos

Anónimo dijo...

si no se cuidan... no hay nada que hacer mas que bancarsela!!!

Anónimo dijo...

gente idiota que garcha sin cuidarse pensando de que se van a morir o algo, matense y listo.

Anónimo dijo...

no es tan asi, nadie quiere esto, hay mucha gente que tiene el vih y no lo sabe, yo hace 3 años que lo sé, pero pensando creo que lo llevé mas de 5 sin saberlo.