viernes, 14 de marzo de 2014

Bisexualidades y testimonios.


Hace tiempo que leo el blog aunque vivo en México, es imposible dejar de leerlo, me gustan los relatos, los tips que dan y las notas que escriben sus profesionales. Me llamo la atención una que escribiera Ale K,  "Un BI en el diván" y quería contarles mi experiencia. 

Si hay que ponerle una etiqueta o una orientación, actualmente considero que soy homosexual, porque estoy casado con un hombre, pero tuve parejas mujeres y era algo que disfrutaba. Si en algún momento estuviera libre, pensaría en la posibilidad de estar con una mujer. Nunca tuve relaciones con un hombre y con una mujer durante el mismo periodo, era una o uno, no era de hoy termino con una mujer y al otro día empiezo con un hombre.

Me importa más la persona, aunque la comunicación es diferente: con un hombre como que hablas más directo, con una mujer de repente tienes que codificar muchas cosas. Sin embargo, tanto con un hombre como con una mujer tienes conflicto, peleas, desacuerdos, porque es humano. Más que descubrir la orientación bisexual, lo que acepté fue mi orientación homosexual. A los 21 años descubrí que un hombre me atraía y que quería explorar esa parte. Hasta entonces había tenido una vida heterosexual.

Coincidió con que me vine de vivir de un pueblo de provincia a la Ciudad de México. Allá el ambiente y la manera de relacionarse son más cerrados; en el DF descubrí más información, lugares exclusivos para homosexuales y empecé a ampliar el panorama. Después volví a tener una relación formal con una mujer, aunque posteriormente casi todas mis relaciones han sido con hombres.

Conocí a Alberto hace siete años y nos casamos legalmente hace dos. Mi estilo de vida cambió, pero como el de cualquier pareja que se casa; ahora hago todas mis actividades con él. Lo que sí se modificó un poco fue mi relación con mi familia, que es un poco conservadora. Mi hermano no tiene problema, pero a mi mamá le crea cierto conflicto, ella espera que en algún momento yo corrija el camino y haga mi vida “normal”.
Alberto y yo somos una pareja abierta a relaciones ocasionales. Sin embargo, en algún momento con una de mis ex novias planeé tener un hijo; ella sólo quería que le ayudara a la concepción, sin necesidad de hacerme cargo del bebé, pero yo quería involucrarme. Eso sí fue un conflicto para mi pareja, le preocupaba que desviara buena parte de mi atención hacia eso. Finalmente lo aceptó, aunque no lo entendía. Pusimos un plazo para intentarlo, pero no se logró el embarazo, por algo no pasó.

Mi matrimonio no es completamente un secreto, pero no lo ando diciendo en el trabajo. Mis compañeros asumen que soy heterosexual y yo tampoco tengo por qué estarlos corrigiendo, cada quien que asuma o crea lo que quiera. Aunque lo ideal sería decir “estoy casado con un hombre”, que lo pueda llevar a las reuniones del trabajo y no pase nada. Puedes crear tu propio estilo de vida, no me limito con lo que quiero hacer. No me he sentido señalado o hecho a un lado, pero veo que en general la discriminación es bastante marcada. Ser bisexual no ha hecho la diferencia. Mi vida en pareja está enfocada a una sola persona, que es un hombre, y nuestra idea es seguir juntos hasta que la muerte nos separe. No sé si más adelante eso cambie, no sabría decir si retomaría una relación con una mujer, estoy contento y quiero seguir así.

Víctor R tiene 35 años y es arquitecto; vive con su esposo y dos perros en el DF. México.

1 comentario:

Anónimo dijo...

HERMOSA historia DE vida nos has dejado.
Tomas L