martes, 20 de mayo de 2014

CRITICA: Muerte en Buenos Aires.


Muerte en Buenos Aires es al género policial lo que Los Wachiturros a la música.Una historia que trae al recuerdo las películas malas que solían hacer en este estilo Rodolfo Ranni y Gerardo Romano en las décadas del ´80 y ´90

Muerte en Buenos Aires es lo más parecido a Hollywood a lo que una película argentina ha llegado en cuestión de lanzamiento y promoción.

Y salvando las distancias (y presupuesto) la puesta en escena y fotografía están a esa altura. La recreación de la década de los 80s es genial no solo en vestuario sino en que Buenos Aires misma se convierte en un personaje más cuando lugares muy conocidos y transitados por los porteños se inundan de autos y detalles de la época.

Entretenimiento, no esperes mas que eso. La música excelente,
 y la realización en general es muy buena.
Lo mas flojo tal vez es el guion, es medio pelo, tampoco es malisimo
La directora Natalia Meta tuvo bien en claro sus objetivos y los logró: mucho de todo y extravagancia.

Porque eso es lo que se muestra sobre Buenos Aires, la vida nocturna gay y sus secretos así como también los hechos característicos de ese momento tales como los cortes de luz programados y la híper inflación.

Meta también juntó a un cast de lujo encabezado por Damián Bichir, que lamentablemente no se luce y da la sensación de que es porque lo doblaron para hacer desaparecer su acento.

El que si se luce es el Chino Darín en su primer protagónico cinematográfico en un papel bastante jugado y que podría haber flaqueado pero no lo hace.
Carlos Casella está excelente, y uno se queda con ganas de más del sexy personaje de Mónica Antonópulos.

Ahora bien, teniendo en cuenta todo esto, no nos encontramos con la película argentina del año porque el guión es demasiado flojo, a tal punto que por momentos opaca lo destacado anteriormente.
El mayor problema es que a los cinco minutos te das cuenta de quién es el asesino y que en lugar de hacer énfasis en las cuestiones de género policial la historia vira para la sexualidad de los personajes, lo que produce que el espectador se pregunte ¿Cuándo se encamarán? En lugar de ¿Quién lo mato?.

Hay escenas que son un sin sentido total y con diálogos muy pobres, tanto que secuencias  que tendrían que ser serias y tensionantes dan gracia.

En síntesis: Muerte en Buenos Aires no cae en el absurdo gracias a su calidad actoral y gran producción y despliegue que, sin embargo, no logra ocultar las falencias de la historia que dejará boyando al espectador.

Gabo Arancibia

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Me paso lo mismo! Me ensarte mal.. Lo mejor la cama del Chino!!

Anónimo dijo...

Aparece desnudo el chino? se le ve algo? Es lo que importa. Cuenten ajaja

Anónimo dijo...

el chino no aparece desnudo y creo que no tendria nada para mostrar. Lo escuche que hizo una escena de sexo muy cuidada. Si es tan cuidada que no llega a ser una escena de sexo. los primeros minutos son de muy mala actuacion de todos, pero despues se va encausando y es como que le agarraron la mano o me acostumbre. Hay escenas que no tienen sentido y no esperes mas que un beso entre los dos. Igual vayan a verla porque yo actuo en el baile del boliche

Anónimo dijo...

jajaja pajerito el Chino Darin es muy malo actuando lo unico q lo rescata es que es muy lindo y la plata q puso papi como inversionista ayuda q el tenga buenos enfoques, de todos modos Bichir (q es bueno) esta malisimo en esta peli!! Carlitos corazon me encanta asi q no tengo nada neutral para decir de el, me encanta. el resto olvidable
dato curioso que martin wullich sea el viejo gatero al q matan.. cuack!!

Anónimo dijo...

Vi la película y debo decir que me gustó, no creo ser ningún lelo y sin embargo, sospeché del joven policía solo un rato antes de saberlo fehacientemente, lo que me pareció totalmente innecesario fue la incorpaoración de un actor mexicano para hacer de argentino. Si bien no es "La" película, no aburre en ningún momento y eso ya es meritorio.

Anónimo dijo...

Me gustó la película... Fui más por El Chino, que es hermoso... No aburre.