miércoles, 1 de octubre de 2014

La migración obligada



También podríamos hablar de Gerardo, un pendejito gay que desde los 8 o 9 años le chupaba la pijita a los de 11 o 12,  hasta que más tarde desde su deseo   se lo empezarían a coger detrás de la capillita del Barrio.
Un chico que no la pasó bien puertas adentro de su casa, como tantos, por la vergüenza que ocasionaba a sus hermanos mayores y padre. En su casa sus hermanos mayores y desde que era chiquito, simplemente se referían a él como al puto.

Un pibe que sin embargo   era valiente e inteligente y a los 18 años empezó a salir con sus amigas a bailar a capital y por fin conoció otro gay de unos 40 que  lo alojó en su departamento de Barrio Norte y hoy vive su sexualidad con plenitud, trabaja en un Mac Donald y salió del suburbio y la familia que lo aplastaba.
Otros, consiguieron antes trabajo en capital y vivieron en pensiones en principio y nada se supo más de ellos.



Mariano L.


Lic. En  Relaciones Públicas

Lic. En psicología
Dr. En psicología social
Especialista en varias orientaciones psicológicas

Escritor


2 comentarios:

Fernando River dijo...

xq hay tantos gay en MC o en Burguer king???????

Mas de uno que tiene cierto rango va al baño "a ver si esta todo bien" y me ha pajeado lindo.

Matteo dijo...

Interesantes Relatos. Me gustan en general, y en particular algunas partes mas que otras. Se lee "conurbano" pero también hay relato. Me gustan las realidades diferentes que puedo entender o no, que puedo conocer o no. Espero con ansias la próxima entrega, para ver hacia donde va la historia, y que puedo tomar para mi de ella. Saludos, M.