viernes, 14 de noviembre de 2014

Un poco de mi vida... entre primos.



Hoy tengo 35 años, casado, con mi hija adolescente y casi una vida feliz, aunque sepamos que la felicidad está formada por momentos que van y vienen…

Pero todo tiene un inicio, oscuro, gris y por momento luminoso…pero de la oscuridad se sale o se sobrevive…

Nací y crecí en Zona Norte, en un barrio de trabajadores, con un papá y una mamá presentes y cariñosos, pero con una crianza con golpes y abrazos, con cinturones y caramelos de azúcar caseros, y con dos hermanos mayores que me divertían y me cuidaban…

Y con muchos parientes y muchos primos, y uno especialmente, que se dio cuenta que algo en mi podía disfrutar, como fue mi cola…

No recuerdo cuando empezó la relación con mi primo, lo que sé es que cuando me doy cuenta estoy debajo de la cama, escondido, tratando que no me encuentre para gozarme, porque no lo disfrutaba, porque no entendía que era eso que le salía del pito, (como uno de chico le decía), pero mi primo entraba libremente a casa y me buscaba por la casa y siempre me encontraba, y me llevaba a algún lugar apartado para penetrarme…

Habré tenido 8 años cuando mi primo, 7 años mayor, como que despierto de un sueño y lo veo penetrándome, gozándome  y yo quieto, duro, sin goce ni alma, solo era eso, una cola, ni siquiera limpia, ni siquiera golosa…pero mi primo la disfrutaba y yo en silencio y sin entender mucho …creo que también…

Recuerdo una tarde que lo escuche venir y me escondí en el ropero, este me llamaba y yo no salía, seguía oculto, casi sin respirar…y el me llamaba, me buscaba y siempre me encontraba…esta vez tardo mucho en encontrarme y creo que se estaba enojando, porque no lo escuchaba llamarme con buen tono, y me encontró…me agarro del brazo fuerte y me tiro en la cama, me puso en cuatro y sentí por primera vez una lengua en la cola, y se me paro como nunca me imaginé que se podía poner mi verga, dura, como piedra, y él seguía mamándome el orto, tanto que acabe en seco, me dio vuelta y me dijo que ahora me va a doler si me coje y se fue…yo quede quieto, no entendía nada, como podía acabar sin tocarme y quería más, más lengua en la cola, mucho más…

Mi primo fue el inicio del sexo, porque de esa incomodidad de darle gozo fui creciendo hasta darme cuenta que yo también podía gozar, pero hoy, desde la distancia, no le agradezco a mi primo, pero sí creo que él no es tan culpable como lo siento por momentos, sé que era un niño, pero soy consciente que si mi primo no me buscaba, seguramente iba a buscarlo yo…como dije antes, tenía muchos primos, y cansado de jugar con el mismo, jugué con otros…y descubrí con otro primo lo que es mamar una pija…

Pero esa es otra historia, como todo lo que luego siguió en mi vida…porque crecí, y me puse de novio con la chica más linda de la escuela, pero confundido busque información, y no había tantas redes sociales como ahora, así que agarre el diario y contrate un taxi boy de capital, y así me vida comenzó a girar…si mi historia les gusto, luego seguiré contándola!!


Carlos

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy buena tu historia, me siento un poco identificado, tengo 34 y también viví una situación similar, aunque con la única diferencia que con el que me siento identificado es con tu primo...

Amónimo dijo...

Historias de abusados y abusadores..