sábado, 14 de marzo de 2015

Cocacola... sobre la insoportable levedad del ser.

No logro entender por qué de a poco voy pasando barreras, pero básicamente las paso y esta última me dejo aun una semana después bastante reflexivo.

Hace ya un tiempo comencé a tener relaciones con otros chicos (estoy en pareja hace 3 años, conviviendo hace 1).

Siempre con el “objetivo” de probar algo nuevo, distinto. Primero sexo con alguien mayor, luego con alguien menor, luego con dos a la vez, dos activos, dos pasivos, más morboso, lluvia dorada. 

Cuanto más vas conociendo gente dispuesta a jugar con tus fantasías más posibilidades de encontrar gente que te proponga fantasías que nunca se te había ocurrido.
En uno de estos encuentros (siempre de trampa) uno de las contrapropuestas fue que probara el Popper y accedí. 

La verdad la sensación fue placentera (como sucede con la mayoría de las “drogas”) Esta conocida droga fomento quizás un poco más el marco “morboso” que le quería dar a esa experiencia. Paso el tiempo y el Popper era parte de mi ridícula lista.

En la época de la universidad había probado marihuana y sabía que bajo su efecto no podía hacer absolutamente nada sexual, así que esta “droga” estaba fuera de la lista.
Otro encuentro resulto de acostarme con un chico que había sido Taxiboy y no ejercia mas (supuestamente) y estaba interesado en tener sexo morboso y desinhibido. Nos encontramos y la verdad hubo mucha piel. En el encuentro como sucedió en la mayoría de los anteriores la contrapropuesta fue “COCAINA”, absolutamente no, dije. 

Evidentemente necesito dejar de recibir contrapropuestas ya que 3 semanas después pase un fin de semana entero consumiendo coca. La cosa empezó a darme vuelta en la cabeza, sabía que ese finde iba a estar solo desde el viernes hasta el lunes. Pensé en llamar a mi amigo “extaxiboy nadie te lo cree” y proponerle que venga  casa con su “polvo mágico”. Lo llame el viernes y nunca me atendió. 

Me relaje, pensé: por suerte no se había dado. Pero como a veces el destino se emperra, apareció otro con la intención de pasar una noche a puro sexo y merca, bien men*mista. Vino a casa, mostro su mercadería, aspire, nada, volví a aspirar, nada. Qué bueno dije, esto es todo. Al rato sentí ganas de que mi dealer de sexo y droga se retirara. 
Simulando una descompostura lo logre. Puse un par de pornos y me masturbe (me costó horrores acabar, pensé que la cocaína había hecho algún efecto y no estaba tan copado).

Soy exconsumidor de clonazepan por un episodio de ataque de ansiedad, así que me tome uno como para evitar pasar una mala noche sin poder pegar un ojo. Dormí como un ángel. Al día siguiente sentí que la experiencia había sido completa para entender que esa droga no era atractiva (está claro que no es atractiva si uno conoce mínimamente como terminan aquellas personas que caen en la dependencia de cualquier droga). Pero el destino se iba a emperrar mas, un ex novio con el cual hace muchos años deje de tener sexo porque se había metido en la pesada (o sea consumo de drogas para estimularse durante el sexo, se entiende la incoherencia, no?) me invitaba a su casa a consumir unas líneas y coger, toda la tarde. Eso hice, sin pensarlo taxi mediante, estaba en su casa aspirando cocaína en bolas e iniciando una sesión de sexo que duro horas. No lo voy a negar a esta altura, la pase genial, me divertí como loco. Entendí el atractivo de la cocaína, pensé por momentos, que cagada ahora sé de qué se trata, como lo freno?.

Es simple, lo podes frenar con voluntad, a tiempo cuando no sos un pelotudo y sabes que eso te la va a limar, o podes llamar el domingo al EXTAXIBOY y decirle que ya sos un avezado consumidor de merca, que traiga y que cojamos hasta que te explote el culo. (Aclaro que con mi ex fui activo, cosa que no había hecho durante años). Y ahí paso, lo que tenía que pasar, 1 hora de sexo loco, desenfrenado, intenso, mi mente pensaba, nunca tuve sexo tan bueno. 1 hora entre una cosa y la otra, una hora en la que el cuerpo iba a demostrar lo que verdaderamente pasa con la coca. Al extaxiboy que no paro de aspirar, empezó a no funcionarle la pija, el sexo empezó a tornarse extraño, como  que no pasaba nada. El extaxi empezó a perderse y se olvidó que estaba cogiendo. Trate, ya no recuerdo si 4 o 5 horas, de sacarlo de ese estado. Cada vez más inquieto porque ese muchacho se tenía que retirar de mi casa en un estado que le permitiera llegar a la de él.


Para sintentizar, en un momento como pasa con todo (no siempre) el efecto empezó a irse, todo lo que uno sabe de esto como paranoia y violencia empezó a disiparse y por suerte eligió irse. Lo acompañe a un taxi, me asustaba su estado. Y ahí entendí, eso es lo que te hace la coca, probablemente con el tiempo, probablemente mesclada con la mala, probablemente él tenía problemas, no sé, pero eso pasaba con la coca. Terminaba así mi fin de semana experimental, honestamente a unos días no dejo de pensar. 

Al día siguiente mi amigo extaxi se disculpó conmigo, explicando que algo salió mal (evidentemente) y que podíamos repetir.
Definitivamente mi experiencia estaba completa.
Se sabe que así se empieza y también ahora se sabe que así se termina. 


JK

1 comentario:

Anónimo dijo...

Definitivamente este pibe sería con uno de esos con los cuales NUNCA COGERÍA en mi vida. Me da casi vergüenza ajena. ¿Ahora podés contar una historia cuando te juntas con tus amigos pasivas para ver qué onda tu "historia de vida"? Náuseas me dio leer.

Matías