viernes, 10 de junio de 2016

Iniciación sexual en África

África entró primero por mi nariz,  luego por mis ojos, y más tarde,  pero recién mucho más tarde,  por mi orto.

El olor, ya en el aeropuerto,  era insoportable.

En 1972, la estación seca  de Mozambique calcinaba el alma

Mía cara mamma vestida de  blanco  me esperaba en el auto.

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Africa Del abrazo efusivo después de un año de no ver a su bambino  que ya vivía con la poronga al palo (a los 13  tenía la verga  que tengo hoy), mi madre pasó al besuqueo, al frote para sacarme sus marcas de rouge,  y a una diatriba descontrolada contra mi padre y su  sumisa aceptación  de este destino de mierda  en una colonia en guerra, habitada por salvajes sin el mínimo pudor y respeto por ella,  la condesa de  tal por cual…, la dama.


Yo no la escuchaba, conocía sus quejas.


Mi madre se refería despectiva a todo aquello que a mí, estupefacto,  me  incendiaba. Desde el auto iba descubriendo como los negros  pelaban la  garcha y se echaban  un meo en cualquier parte, con la naturalidad de los animales o con el desparpajo del  exhibicionismo.


En un bar con mesas en la vereda, lugar que hasta hacía poco solo ocuparan los blancos contra quienes esta gente encabezaba la lucha del Frente de Liberación Mozambiqueño,  dos negros se levantaban de una mesa, y sin más,  sacaban las  chotas  y  meaban hacia la calle midiendo quien lo hacía más lejos y cangándose de la risa, mientras nuestro chofer, negro también,  esquivando esos chorros amarillos con maniobra precisa, me relojeaba por el retrovisor con sonrisa diabólica  cuando  yo me sonrojaba y con mi blazer escolar  tapaba mi entrepierna sobresaltada.


La capital de Mozambique de entonces,  estaba repleta de gente con costumbres nómades.   Sus reglas de urbanidad no superaban  las de vivir en chozas,  y en aquella ciudad,  solo los blancos tenían baño. En la sabana no se necesitaba. Además, el  usar las calles para mear y cagar  implicaba un desafío a  la cultura occidental.


Por lo tanto, venido de un colegio suizo donde solo mirarnos las pijas en las duchas  era   reprobado, África,   al borde de un océano más azul que los ojos histéricos  de mi madre me pateaba la cabeza condicionándome para siempre.


Pero hubo más para mi despertar sexual.


Africa (5)


Mientras caminaba una noche por la galería de esa casa que podría ser igual a cualquier casona de la Sudamérica colonial, escuché  a la mamma sollozar.


Pensé que era un jadeo y que mi padre se la estaba cogiendo, pero luego  alejándome y al pasar por la puerta  de él, otras cosas escuché.


Miré entonces por la cerradura y vi a mi macho padre cómo se garchaba  una negrita.


El contraste de su verga blanquísima contra ese culo negro me hicieron acabar sin tocármela manchándome los pantalones con  guasca.


Por todo aquello, me hacía una paja cada  hora. No podía parar.


AfricaEl viejo y esmirriado mucamo llamado Makike que de entrada me pareció un retrasado mental pero que resultó ser un sabio que luego fuera  mi confidente y amigo  me dijo una vez que por las noches me escuchaba hablar en sueños y decir ..ma…ma.. puto…puto. Ma…Puto. Yo recuerdo que soñaba con esas vergas y que mi madre intentaba salvarme de aquel destino sodomita. Por la mañana mi calzón aparecía pegoteado.


Semanas  después,   como todas las noches, contemplé por el ojo de la cerradura a mi padre hacerse tirar la goma por la negrita de turno, clavarla por el culo y por la concha  para luego sentarme contra la puerta a desahogarme pajeándome en penumbras. Entonces  se abrió esa puerta de par en par.


La hermosa poronga  a media asta de papá,  la enorme cabeza rosada de la cual colgaba un hilo de moco  quedó a la altura de mi frente (hoy pienso que si me hubiera estirado a chupársela,  no se hubiera negado).


Entonces aquel varón elegantísimo y de cuerpo torneado que apenas conocía,  me tomó de la mano y me hizo pasar. En la habitación había olor a sexo y a su colonia. Mi  pija todavía saliendo de mi  bragueta  reventaba.


Father me hizo desnudar y sentarme en una silla. Volvió a su lugar de cogedor e indicó a la negra que se la chupara. Su erección era más imponente estando cerca que desde mi sitial de espía.


Escupiéndose la pija la penetró en cuatro de un golpe  por el orto. La negra gritó y empezó el bombeo. Las piernas me temblaban, mi poronga, casi del tamaño de la de él,  latía, y pensé que me iba a desmayar porque me explotaba la cabeza. La negra gemía de placer y me miraba con cara de pantera. Bombeó el turro de mi padre y  bombeó mientras,  severo,  me contemplaba.


Africa


Papá me tomó nuevamente de la mano para hacerme recostar en su cama. La negra,  ante un gesto de su patrón  se colocó sobre mí,  y sentí por primera vez mi pija entrar en  una concha. Sentí por primera vez el calor de otro cuerpo tragándose mi verga.


Esa negra fue acomodada  de la misma manera que  luego tantas veces  acomodé a otras mujeres para  compartirlas con  amigos. Y la garchamos salvajes, los dos al mismo tiempo. Él por el orto y yo  por la concha mientras nuestros huevos se golpeaban desenfrenados.


Acabamos los tres. Los  gritos y gemidos  rebotaron contra la acústica  de aquella casona consular  y estoy seguro que toda la servidumbre fue testigo al menos auditivamente  del trío animal  mientras mi madre dormía o lloraba su resignación desesperada en otra parte del palacio.


Lo último que recuerdo es que la negra se desprendió de nosotros  chorreando leche y largando pedos por delante y  por detrás.  Reímos  abrazados y desnudos besándonos,   mi padre y yo,  como nunca lo volvimos a hacer, especialmente cuando mamá, a los pocos días abandonó Mozambique y regresó a Italia.


Parece que ya no hablé más en sueños. La capital de aquel país es todavía  Maputo.


Continuará...

12 comentarios:

Fernando River dijo...

Los negros que se suelen ver en los baños aca no tienen todos pija gigante pero creo que el morbo que tienen muchos hace que ellos garchen a mas no poder. Nunca vi un negro que no gane en 2 minutos en una tetera y termine deslecheado

Juan Manuel Di Laurentis dijo...

Es posible compañero. En mi próxima entrada hablo de ello. Depende del linaje. He conocido la mayoría de los grupos y solo algunas etnias son muy pijudas, y dentro de los grupos, hay excepciones. Se habla de los "hombres elefante" en Tanzania pero generalmente usan unas prótesis muy parecidas a la carne para alardear saliendo de sus taparrabos, dado que la pija tiene una connotación de poder. Son muy desconfiados y no dejan que se las toquen, menos un extranjero para comprobar sin son reales.

Juan Manuel Di Laurentis dijo...

fíjate de todos modos que en mi relato no hablo aún de tamaños.
Saludos

DC dijo...

Es verdad lo que decis respecto del morbo y que no todos la tienen grande, pero te hago una pregunta, en que teteras ves a negros que se prendan a que los peteen?? jeje es que me da morbo a mi tambien. Saludos

Jose Accion dijo...

Primero felicitaciones por tu "entreé", tiene connotaciones, además de sexuales
muy fuertes, antropológicas y descriptivas casi soeces, como debe ser la realidad.
Aunque Africa en pocas decenas de años (al igual que la India y está demás decir, China) han cambiado mucho, ni aún en los mas "pobres" dejarás de ver musculosas y jeans
"a lo occidental". Lo peor lo encontrarás por éste continente y lamentablemente, en Haití.
Como soy mas bien activo, nunca deliré ni fantasie con un negro,
supuestamente TODOS mas dotados que las demás etnias.
Hubo lances de algunos en Mardq justo siempre me alojaba cerca de la cuadra que ellos siempre están, pero se mueven en grupos, aunque por sus vestimentas verdaderas,
que se "PONEN para salir" muchos sean túnicas y marcan diferencia no se si de "tribu" jerarquía o nacionalidad en que quedó delimitada por occidente, no lucen mucho sus atributos ni aún con jeans, pantalones o bermudas.
Pareciera que de ello fueran acomplejados y algo de eso hay
¿será que el estereotipo les pesa y se convierte en prejuicio?
No existe más aquella África de culos masculinos y femeninos turgentes
y taparrabos que uno ambicionaba poder admirar sobre todo danzando,,
Lo terminé comprobando cuando en un lugar frecuentaba mucho,
uno de los pocos que frecuentaron ahí, "me llamo" para que le metiera garcha en su rosadito orto. Primera vez de un cuerpo a cuerpo "interracial" para mi,
mis descubrimientos y sorpresas: piel tersa y fresca negra como el azabache muy agradable,,, NADA DE OLOR FUERTE como se tiene la idea común,
por el contrario, sin perfume, el de cuerpo limpio.
Eso si, algo que les dio la naturaleza y ellos mismos reniegan e impresiona,
la "viruta" de sus vellos (la mayoría lampiños solo en zona inguinal y poco en la anal) Descubierto por adelante un GRAN FALO erecto, imposible de esconder o disimular, rehuyó en todo momento en que ni siquiera se la toque, aunque no fuera mi motivación preponderante, ¿quien no se siente un poco frustrado? ajajajajajaj
no me cabe (en todo sentido de la palabra) una así adentro.
¿Será cierto que TODOS en general y mayoría serian bien
o extraodinariamente dotados con respecto a las demás razas?
Esa historia volvió a repetirse y ya después perdí el interés.
Aparte de la proclividad o no del sujeto como pasivo, que puede darse en todas las etnias y culturas, las mas tapadas (será justamente por los terminantes mandatos religiosos y el castigo seguro de su religión, como los musulmanes) sin embargo, sin ningún atisbo de "machismo", como si pija grande, en vez de ser mérito, fuera estigma y eso resulta en general y entre ellos, lo contrario de lo que nosotros pensamos como "usos y costumbres" corrientes (para nada exibicionistas, ni creo que tampoco promiscuos)
sin diferenciar "campo" selva o aldea de las ciudades, géneros y sus derivaciones
Pocos o ninguno he encontrado en una tetera, por ejemplo, ni por Once. Por supuesto que las hembras i las veras y variopintas como prostitutas.
Tampoco en saunas, ni turistas, de ese origen étnico que no condice y traspasa su nacionalidad Aparentemente no hay diferencias entre un negro norteamericano uno nacido en Francia o Alemania (ya los hay muchos) original del continente o brasileño estos, los mas zafados. Contra lo que uno cree y eso si, con un natural vigor y fuerza,
tanto hombres como mujeres, cuando copulan, sin embargo, son muy discretos. ¿?

José María dijo...

Bienvenido, y me encantan las historias exóticas, suelo viajar y siempre estoy atento!!!

Juan Manuel Di Laurentis dijo...

Gracias señor.

Juan Manuel Di Laurentis dijo...

Agradezco sus palabras

Juan Manuel Di Laurentis dijo...

Es posible compañero. En mi próxima entrada hablo de ello. Depende del linaje. He conocido la mayoría de los grupos y solo algunas etnias son muy pijudas, y dentro de los grupos, hay excepciones. Se habla de los “hombres elefante” en Tanzania pero generalmente usan unas prótesis muy parecidas a la carne para alardear saliendo de sus taparrabos, dado que la pija tiene una connotación de poder. Son muy desconfiados y no dejan que se las toquen, menos un extranjero para comprobar sin son reales.

Ariel dijo...

Tu relato denota tu problema de asumir que te gustan los tipos. Permanentes aclaraciones tratando de ponerte como un pseudomacho.

Jose30 dijo...

Dr. ¿Cree usted que la legislación que se está promoviendo en África actualmente, tiene como objeto la creación de sociedades familiares en vez de las que usted observó, fundadas en la tribu y el vínculo? ¿Dónde ve usted que exista hoy, en Occidente, esa 'circulación de la energía', propia de los juegos entre varones africanos que usted observó en su estadía en Mozambique?

Desde ya, muchas graacias

Juan Manuel Di Laurentis dijo...

Hola Jose30. Si Ud. se refiere a la morigeración de las penas por abuso sexual de mujeres y niñas toda vez que el abusador contraiga matrimonio con la victima, en realidad creo que mas que propiciar sociedades familiares lo que se tiende es a retrasar la promoción de derechos a la igualdad. La constitución Mozambiqueña es inclusiva y tiende a la libertad, acorde con los movimientos que dieron independencia a esa Nación. El matrimonio igualitario es ya una realidad en muchos estados sudafricanos. Si es a lo que se refiere, opino que el intento de modificación del código penal de parte de sectores de poder Maputeños, en este sentido tiende a volver a la mujer a un lugar de proscripción y de objeto, acorde a la tendencia musulmana dado que es una religión muy presente en esa República.
En cuanto a su segunda pregunta, en Occidente no conozco sociedades que a esta altura de la historia del mundo se encuentren en tal grado de pureza como para que la genitalidad masculina compartida entre personas del mismo genero sea naturalizada como lo era y es aun en algunas tribus que no se han contaminado por occidente o por el oriente musulmán. Estoy hablando de genitalidad y no de muestra de afecto entre varones supuestamente heterosexuales como que ud, puede ir de la mano con su amigo varón y esta legitimado, mientras que si lo ven tocándose pijas con otro lo meten preso si no lo ajustician directamente. Saludos