miércoles, 6 de junio de 2012

Trabajo de campo: Hoy fui al Cine Victoria II

Si hay algo que no quiero decir directamente no lo digo,
como he hecho muchas veces, pero no cuento una cosa por otra.
Retomo el relato de mi experiencia en el cine Victoria de otro día. Aclaro que todo lo que digo es verdad, solo que le agrego los detalles para que tenga mas sabor y para ver como es la mecánica en esos lugares, al menos como hago yo. Si hay algo que no quiero decir directamente no lo digo, como he hecho muchas veces, pero no cuento una cosa por otra.

Bueno , ese miércoles lluvioso al mediodía estuve en el cine y conté lo que me paso con el negro, luego que este se fue, yo me quedé ahí dando algunas vueltas. No es muy grande el lugar. Fui al sector de adelante de la sala gay, al costado de la pantalla está la entrada a ese lugar en penumbra con luz roja y había algunos tipos más por ahí, pero nada que me gustara, doy una vuelta por el lugar, no me animé a entrar al cuarto oscuro que está ahí, porque como no se ve nada no se quien pueda haber y me da cosa que haya un viejo feo que te manotee y yo no sepa y crea que es Brad Pitt. Prefiero ver quien entra antes de ir yo también.

Vuelvo a la sala gay y me voy al fondo, en eso veo un flaco de unos treinta y pico, rubión y trajeado, con un paraguas clásico, de esos que no se encogen, que me mira. Toda la pinta de bancario tenía. Entro en la sala esa donde estuve con el negro y me quedo parado en el mismo lugar donde antes tuve acción. En eso veo que también entra este chabón y se acerca a donde yo estoy. En ese lugar, como en los otros cuartos, hay como bancos de cemento hechos contra la pared, cosa que te podes sentar si querés. Este flaco se sienta en el banco la lado de donde yo estaba y como a una distancia de medio metro fija su mirada sobre mi bulto. Me mira y nuevamente mira mi bulto fijamente como queriéndolo.

Yo ni lerdo ni perezoso me acerco y el flaco al toque me baja el cierre, me la saca y la empieza a chupar. Fue algo extraño porque la chupaba de un modo que nadie lo había hecho antes. Era sumamente suave, habría bien su boca y la ponía dentro y luego cerraba y despacio la saboreaba, era como si estuviera comiendo un helado.

En eso el flaco se para y me dice al oído: quiero que me culees, yo le respondo: querés que lo haga? Si me dice, yo le pregunto si tiene forro y me dice que no, y yo me había olvidado de comprar antes de entrar. Entonces me dice que espere que va a ver si consigue. Y se va. Yo doy un par de vueltas por el lugar, voy a la zona dark, el otro tipo de traje me sigue y me mira insistentemente como queriendo algo conmigo, yo no hago lugar a eso, no me gustaba, vuelvo y aparece este flaco que se para delante mio y con cara (era bastante lindo) de afligido y de perdoname, como un chico que lo mandas a hacer un mandado y vuelve sin haberlo hecho, me dice: no conseguí. Entonces me sonrio, le pongo la mano en el hombro y le digo: no importa, otra vez será.
Si pensaba y realmente creo que si, que quería que lo cogiera sin forro no iba a contar conmigo.

Entonces me voy a la zona de la luz roja y ya veo bastante mas gente. Eran cerca de las 14 hs. Estuve un rato girando por ahí, en eso veo al flaco de antes que se había enganchado con el otro tipo de traje y estaba franeleando contra una pared, al lado de la entrada al cuarto oscuro, yo me quedo mirándolos a un metro mas o menos apoyado contra una columna.

Veo como el pibe le chupa la pija al tipo y en eso al lado mio casi como interrumpiendo la visión viene un tipo medio morocho, de unos 40 años que se para ahí, me mira, yo a el, todo en penumbras, tampoco se ve demasiado, mas donde estaba ubicado yo. Nos tocamos y el de la mano me lleva al cuarto oscuro. Entramos y ahí no mas me da un chupón. Nos besamos y tanteamos el cuerpo uno a otro. No estaba mal, tampoco era guau, pera zafaba.

Los besos muy buenos, aunque nada que ver con los del negro, esos fueron impresionantes. Nos bajamos los pantalones, le remanoseo el culo, lindo y lampiño. Y me pide que lo coja. Le pregunto si tiene forro y me dice que si. Saca uno, me lo pone y ahí nomas se da vuelta para empomarlo. Mientras me lo cojo, veo que entra mas gente, estando adentro se ve por la puerta como un resplandor que te permite ver si alguien entra.

Aunque el que entra no vea que estamos nosotros. Me pareció que era un hombre maduro jeje de traje que se apoya en nosotros. A todo esto yo ya estoy por acabar y lo hago, mientras mi compañero me dice que el también lo va a hacer. En ese momento veo que entran como tres tipos mas.

 Acabamos y mientras me estoy limpiando y vistiendo uno de ellos, de pelo largo y relativamente joven, ya digo que no se ve casi nada, pero eso me pareció, me quiere manotear la pija, y lo hace, no me dejaba vestirme, jaja. Igual lo hago y me voy. Detrás mio sale también el flaco con el que estaba. Voy al baño y este me sigue, me mira con sonrisa picarona como para entablar una conversación, pero realmente al verlo a la luz no daba para algo mas, me refiero para conversar y ver de vernos otra vez. No estaba mal, pero tampoco me atraía tanto, para esa cogida estuvo bien.

Subo las escaleras hasta el hall de la planta baja y este seguía detrás mio, yo lo saludo y chau, mi ruta, salí a la luz del sol, bah, a la lluvia.

Todo esto sucedió en el termino de una hora y medio maso, incluido al negro de la primera parte.

Eduardo T

1 comentario:

Anónimo dijo...

Genial el relato.

Veo que está muy mal por parte del cine de no proveer forros para la gente.

Habiendo campañas del gobierno que los reparten gratis, deberían más tratándose de ese lugar, disponer de un canasto como en los boliches que te lo dan a la entrada.

Por favor!!!! No cojan SIN forro!!!

Si los dueños no los proveen, llévenselos ustedes.