sábado, 9 de noviembre de 2013

A la cabina otra vez

Cyber lavalle vip. Lavalle 840
“Estemos a la tecla”, me dijo uno que en el chat se llamaba OsitoCariñoso, pero que cuando lo vi por cam más que osito parecía un rulero enorme envuelto de pelo, como esos que usaba mi prima Clara para armarse el jopo en los años ’90. Fue por recomendación de amigos que hace poco empecé a incursionar en otro chat. Y la verdad es que no me puedo quejar porque, si bien de hambre no me he muerto jamás, desde que entré ahí fueron varixs lxs que sucumbieron a mi canto de sirena cibernético.

El tema es que cuando el otro día me puse a chatear con el OsitoCariñoso ése, había otro en el chat que le decía, insistente: “Dale, venite que estoy solo en la cabina. Venite, venite”. El susodicho —que disputaba conmigo la carne osuna que luego, a la hora de los bifes, que en estos casos suele ser la prueba de cámara, no dudé en descartar— tenía como nick “LavalleVip24”. “¡Ah, bueno! —dije yo—. Se ve que la gentrificación también está llegando al centro. Ya no sólo tenemos Palermo Soho y Palermo Hollywood, sino también ¡LavalleVip! Tomá mate...” La loca, quizás ofendida, no sólo no me contestó sino que siguió hablando con medio mundo con la misma perorata de la cabina. Ni siquiera se dio por aludida cuando quise saber en dónde estaba situada esa nueva zona de la ciudad, completamente desconocida para mí (“Ay, Lux, deberías leer más el diario”). Recorrí entonces con Google Earth la calle Lavalle de punta a punta, y nada: ni rastros de rascacielos como los de Puerto Madero. Cuánto esfuerzo en vano, dirán ustedes, y están en lo cierto. Porque si me hubiera tomado el trabajo de leer detenidamente la lista de personas conectadas en el chat (siempre me concentro en los 20x5 o 20x6 que encabezan la lista), habría visto que eran varios los que decían pertenecer a ese nuevo reducto exclusivista. Ebrix de curiosidad, le pregunté a uno: “¿Me dirías dónde queda esa zona?”. “Que zona”, me contestó, prescindiendo de tildes y signos de puntuación, algo que suele excitarme bastante. “Lavalle Vip”, escribí. “Es un ciber, bebe” (déjenme esta vez agregarle la coma).

Uno, dos, tres, cuatro, cinco, ¡seis! eran los que decían estar en el cyber LavalleVip a las 6 de la tarde de ese viernes. “Aca, cuando salen del laburo, viene mucho oficinista. Hay yire casi todo el dia”, agregó con su estilo chongueril mi precioso informante. Ni lerdx ni perezosx, le solicité la dirección, me tomé un taxi, bajé en la peatonal, pasé por delante del Bingo y sentí la tentación de entrar, pero la concupiscencia pudo más y no paré hasta llegar al mostrador en que una china me dio un cartoncito con el 13 (¡la yeta!), que era, claro está, el número de mi cabina. Entré al MSN y al chat en simultáneo, pero “LavalleVip30” (así se llamaba quien dilucidó el entuerto) ya no estaba en línea.

En el chat empecé como locx a preguntar si había alguien en LavalleVip porque los que decían estar ahí... ¡no me contestaban! “¿Me habrán visto entrar?”, me pregunté, hasta que uno abrió una ventanita y me encaró: “¿En qué cabina estás, ricura?”. Si bien el “ricura” me hizo un poco de ruido, le dije: “En la 13”. Y él: “Ah, pero mirá qué casualidad: yo estoy en la 12”. Lejos de ser un barrabrava de Boca, el señor de bigotes y busarda rebalsada que prefirió prescindir de la camarita por la enorme cercanía, entró con la bragueta desprendida y una cara de libidinoso terrible. Entonces lo que pudo ser abuso deshonesto terminó en escándalo: yo no pude evitar gritar ante el embate de su bigote pinchudo y la casa se reservó el derecho de admisión luego de que la china y otro chino más llamaran a mi puerta y vieran lo que en este cyber parece ser moneda corriente: una víctima más del constante cabineo. Para que no me reconozcan, la próxima iré con anteojos oscuros y el pelo recogido. Y, si es necesario, con una capa negra.

Cyber lavalle vip. Lavalle 840.

Suplemento Soy

8 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Qué aburrido tú relato!. Dedicate a otra cosa. Patético sos escribiendo!!!.

Anónimo dijo...

En que chat entran?

Anónimo dijo...

A mi nunca me atendio un chino y una china en el lavalle vip.El chat debe ser el de homocity, alguien conoce otro chat mas?

Anónimo dijo...

le hubieras dicho que se valla, pero no hagas escandalo chabon. Quedamos mal todos por locas como vos. Media pila

Fernando River dijo...

Yo voy siempre y hay un chinito que habla argento muy bien ademas de un pibe morocho y otro que se la pasa con la franela limpiando las cabinas luego del uso.

Yo entro en el chat llamado "lavalle vip" que salta 1° cuando buscas el google "lavalle vip" y ademas al de esta pagina. Hay algun otro? cual? que nombre?

Yo siempre sufro los que cabinean x abajo de la pc y te molestan en plena paja pero nunca como para gritar y hacer escandalo.

Yo voy siempre, lo recomiendo y que si no queres mambos pones la campera en la ventana y no jode nadie. Si queres joda deja todo libre y la puerta abierta. En 5 minutos tenes un pibito de rodillas adelante tuyo.

Ahi tambien estan algunos travestis que cobran a veces pero no molestan, solo caminan un poco...

Anónimo dijo...

ja ja ja que bueno, me encantó como escribís, sobre todo lo de "prescindiendo de tildes y signos de puntuación" me mató ja ja ja, deberías escribir más seguido sobre los diferentes antros que hay en esta ciudad, donde mínimo se puede agarrar una infección. El final desopilante, para afuera por escandalosa!! ja ja ja

Anónimo dijo...

Coincido totalmente, bastante infradotado

Anónimo dijo...

Esa foto no es del Lavalle vip, sino del ciber que estaba en frente del bingo en diagonal al Vip, se llamaba Lavalle City y que ahora hay una tienda de regalos oriental, ese ciber era un terrible cojedero, muy sucio y que cada dos por tres encontrabas borrachos durmiendo, pero iba porque el lugar pese a todo me daba mucho morbo, es mas, si no me equivoco creo que el de la foto con la pija afuera soy yo, jaja.
Como los boxes estaban uno al lado de otro podía ver a mi "compañero" pajeándose con los pantalones hasta los tobillos porque los paneles solo tapaban a partir de la altura de la mesa, por lo tanto no tenias que moverte casi nada para pajear al que estaba al lado tuyo...
Muchas veces los flacos cojian en los boxes o en un rincón oscuro pegado al ventanal (ese sector estaba en un 2do piso)

Edu