jueves, 11 de octubre de 2018

TRIO | Cuando tenes la boca y el orto llenos de pija


Hola soy Juani, tengo 24 años y quiero contarles de mi primer trío. Soy un pibe normal, flaco, 176cm, barbita, pelo corto, de pija ando bien, suelen decirme que es bastante gorda y mi orto se ha bancado varias cosas en este tiempo jaja.



Esto sucedió cuando apenas tenía 19 años. Vengo de un pueblo chico y mudarme a capital fue todo un descubrimiento para mí sexualidad. Debute a los 18 y desde ahí no paré, tenía que recuperar el tiempo perdido jaja, tantas pajas pensando en mis compañeros del secundario y sin poder hacer nada. Después de un tiempo largo de haber debutado y de divertirme bastante, conocí a un brasilero. Grandote, 187cm, 32 años, tenía el pecho marcado, unos brazos impresionantes y una verga que era hermosa por donde la mires. Peluda, gruesa, larga, las venas se le marcaban cuando se le ponía bien dura y eso me excitaba muchísimo. Cuestión que me garcho varias veces, cada vez que iba a su casa me volvía con el orto en llamas. Cómo me cogia ese brasilero!!! Con mucha violencia, agarrándome del cuello y yo no paraba de gemir. Después de varios encuentros fogosos, me escribe un día diciéndome que estaba con un amigo, si quería ir y hacer algo los tres. Me dió mucho morbo al principio pero también miedo. No sabía si iba a poder bancarme dos pijas, ya el brasilero era bastante potente como para que encima me garche otro más un buen rato. Pero bueno la calentura me llevo a decir que si.

Y no me arrepiento. 

Llegue tipo 23hs del domingo a la casa, estaba muy nervioso. El amigo era un rubio divino, grandote también y sin dudarlo ni bien entre al departamento me recibió con una manoseada de orto. Sentía que me mojaba. Esa mano inmensa agarrándome la cola. Ya quería ver como uno de sus dedos bien gordos entraba. Nos besamos los tres, ahora tenía una mano de cada uno en mi cola y yo una mano en cada bulto frotando suave mientras nuestras lenguas se llenaban de saliva y nos mojaba la barba. Me calenté lo suficiente como para bajar y abrirle la bragueta al rubio y ahí estaba esa verga. Me animaría a decir que más grande que la del brasilero, con unos huevos rosaditos y alrededor pelitos dorados. Sin dudarlo me la metí en la boca, entera. Sentí su gemido y su mano en mi nuca. Chupe chupe y chupe, pase mi lengua por todo el tronco, por el glande, y toda su chota me ocupaba la cara cuando le chupaba los huevos. Mientras seguía haciendo mi trabajo, siento en mi mejilla la pija del brasilero. Cambié de posición y sin aviso me cogió la boca, sentía que me ahogaba. Nunca antes había sentido como una verga entraba y salía de mi garganta casi sin dejarme respirar. Mientras tanto, el rubio se encargó de bajarme el short y empezar a pasar su lengua en mi orto. Ahí me relajé, goce y seguí chupando. Tenía una lengua en mi orto comiéndomelo bien profundo y una pija en mi boca que no paraba de mojarse.



Un dedo me lleno de placer, el segundo me hizo gemir y cuando pensé que se venía un tercero sentí como su verga venosa empezaba a entrar en mi agujero. Me dejó inmóvil, sentía que no terminaba de entrar, me dolía y disfrutaba. Gemía pero a la vez tenía mi boca llena de pija. Me relajé y empezó el movimiento. Entraba y salía bruscamente con chirlos de por medio. Me cogió en 4 en el piso, sentía fuego por dentro. Me puse bien puta, mis gemidos eran cada vez más fuerte y al brasilero le encantaba que lo haga con su pija llenándome la cara. Entre los dos me tiraron en la cama. Hubo cambio de roles. Mi orto me latía pero se venía la pija a la que ya estaba acostumbrado, la pija del brasilero. Entro de una, ya estaba bastante abierto. Me cogió en esa cama y me dió vueltas de mil maneras mientras el rubio algo agotado miraba desde el sillón haciéndose la paja. Le hago seña, quería que venga. Y vino. Ahora con la pija del brasilero en el orto dándome bien fuerte y con la chota del rubio en mi boca. Empiezo a sentir gemidos de ambos, los veo hacerse señas, gimen más, no paran. Escucho un 'dale?' y 2 segundos más tarde siento como el rubio explota en mi boca llenándomela de leche que escupí y recorrió toda mi barba y cuello, al mismo tiempo que un líquido caliente entra en mi orto y empieza a salir. Quedé destruido, pero me faltaba acabar. Le pedí al brasilero que siguiera un rato más dándome la con la leche adentro y el rubio empezó a besarme. Su leche todavía la tenía me mis labios y a el le encantaba jugar. Así fue como llene mi pecho con mi propia leche.

Nos duchamos los 3, algo incómodos pero de todas formas se las mame un poco más en la ducha. Volví a mi casa 3AM, cansado pero con el culo contento de tanta buena pija.

2 comentarios:

f20 dijo...

Hermosa historia. Me paro la pija. Deja numero asi participo yo tambien

alanix dijo...

los brasilero son re sarpados tienen unas pijas hermosas y todos y encima acaban bestialidad de leche.
Tuve historia con uno casado re macho y vergudo que me sacudía el culo a pijasos y después me haca tragarle esos chorros de leche que largaba.