lunes, 26 de noviembre de 2018

La vieja Reserva ya no es lo que era...


Por Martin Brightside - Hace un par de semanas me fui a pegar una vuelta por la Reserva. Hacia ya bastante tiempo no iba. Me habían comentado que los cuidadores estaban más heavy que nunca y que de hecho ya era muy común que se metan en los senderos internos a "cazar putos". Pero el día estaba bastante caluroso, estaba de día libre en el laburo, axial que me fui a ver si enganchaba algún oficinista de Puerto Madero en su hora de almuerzo como ya me pasó alguna vez.

El primer impacto "negativo" fue ver que, efectivamente, quienes se encargan del mantenimiento de la Reserva ya están decididos a impedir los garches en los bosques internos: los accesos estaban todos tapados o con alambrados, o con montones de ramas secas, cuando no con ambas cosas a la vez. Acompañados de un poste con un cartel indicando "PROHIBIDO BAJAR DE LOS SENDEROS" o algo así... no van a creer lo que me pasó... 


Yo me imaginé que el puto a la hora de comer pija es bastante porfiado, y seguro algún otro camino/recoveco interno habrá encontrado/creado, así que seguí caminando por la zona que se sabe que es de yire, a ver si encontraba alguna pista (o alguna pija, ja).

No paso mucho tiempo que pasó un pibe en bici. Miradas típicas. Era obvio que estaba de yire. De hecho, al poco tiempo de pasarme, pego la vuelta y se me acerco. Teníamos ganas los 2, pero le decía que no sabía donde podíamos ir, que los lugares que yo conocía estaban todos tapiados, y más para entrar con la bici se complicaba bastante. Me propone ir por el camino mas cercano a la ex Ciudad Deportiva, agarrando algún que otro atajo entre los caminos. Agarramos el primer atajo, y resulto no ser tal, sino un camino que terminaba en un recoveco, oculto del resto de los caminos! Ahí nomás peló una pija larga y gorda, que me agache a mamar enseguida. Empezó gomosa, pero enseguida se puso durísima! 

El flaco se volvió loco cuando vio que me la comía hasta los huevos, y me empezó a garchar la garganta con ganas. No me soltaba la nuca! Igual el estaba muy caliente y cortaba seguido. 

Me pidió el orto, que no dude un segundo en entregárselo. Le di un forro y le pedí que vaya despacio, que del grosor que tenía podía doler si la mandaba muy de golpe. No se si el chabón era muy experto rompiendo ojetes, o yo estaba muy abierto y mojado de la calentura, pero casi de una me la mando toda, y me empezó a serruchar agarrado de mis hombros. Lamentablemente no duro mucho, pero si note que el forro lo dejo bastante lleno. Nos acomodamos y seguimos cada uno por su lado.

Era evidente que había más de uno buscando acción por ahí, pero ninguno terminaba de concretar, quedaba todo en las miradas y las insinuadas. Después de llegar a la "playita", empecé a pegar la vuelta. Ya un par de senderos antes de la salida, me cruzo con un pibe, que se manotea la chota apenas me ve. Obvio que agarre viaje. Me pregunta que me va. Charlamos un poco de que podíamos hacer, y se mete como yendo para la "costa", en medio de los matorrales. Nos acomodamos entre los arbustos y pela chota. Se la empiezo a mamar, y me tira "tenes un 50 o un 100 para tirarme por chuparme la pija?". Corte el pete inmediatamente. Eso nunca me lo aclaro, y yo nunca en la vida pague por sexo. Mucho menos por ese flaco que no valía ni 2, que lo estaba pateando por la calentura y el morbo de la situación nomás. Me levante y me fui, mientras el flaco se levantaba los lompas al grito de "nooo para, veni! no te vayas!"...


Unos metros mas adelante, me cruzo un maduro. Misma situación de siempre: se manotea la chota, marca un buen pedazo muerto abajo del jogging. Al mismo tiempo pasaron un par de pibes más facheros, en obvia actitud de yire. Intente levantarme alguno pero no tuve éxito. Mientras, el tipo que marcaba chota se metió adentro de los senderos, en un sector donde había un linyera ranchando en "la entrada". Me lo encuentro al maduro. Ya estaba con la chota afuera. Muy bien equipado. Se la empiezo a mamar y el tipo se vuelve loco. Me da vuelta enseguida y me empieza a dedear. Cuando nota que ya venia abierto, me la quiere mandar de una, pero lo freno y le doy un forro. Se lo pone, me la manda.... Yo pensé que como había arrancado con la pija de cero desde afuera iba a tener un buen aguante... Pero no pasaron ni 30 segundos que el tipo empieza a gemir con ganas y a empijarme con estocadas firmes... Estaba acabando. De nuevo, a acomodarnos, a levantar las "pruebas del delito" y emprender la retirada.


Ya cerca de agarrar el ultimo sendero, me cruzo otro flaco, alto, buen físico armado, medio croto pero bien de jeta. Se manotea el bulto y se manda para adentro de los bosquecitos. Me mando atrás de el. Me estaba esperando con una hermosa, larga y venosa chota en mano, ya a pleno de parada. Se la empiezo a mamar de una. "Tirame un 100, lo que tengas y soy capaz de todo, de darte la leche, de culearte, de chuparte la pija, de todo".... De nuevo, me pidió guita y corte el pete de una, me levante y me fui. También este apenas me levante me empezó a llamar a los gritos que no me vaya, que siga, que no pasaba nada, que no le de nada si no quería... Pero no, ya el pedido me saco de onda.
Me volví a casa sin largar leche, con 2 cogidas cortisimas y con 2 petes frustrados por pseudo taxiboys devaluadísimos que esperaron a pedir guita con la chota ya en la boca. Cero códigos eso!
Definitivamente, la Reserva ya no es lo que era.



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