martes, 31 de julio de 2012

Teteras ... recorridas por los lectores

Hablando de teteras y subtes, ayer estaba un tanto aburrido y pase por la tetera de la estación carabobo, ahi, desdepues de estar unos minutos sale de un baño un flaco, de apariencia oficinista, y me muestra la pija, ahi mismo me pregunta si se la chupo, a lo que respondo que seria un placer, a los dos minutos comienza a emanar un jugo muy rico, y a los proximos dos minutos me avisa que va a cabar a lo que asiento que si, y casi automaticamente comence a sentir una lava de leche espesa y caliente por mi garganta.

Como paso un tiempo y nada nuevo pasaba, me tome el subte y me fui a dar una vuelta por la tetera de la estacion once de la linea H, Maravilloso, en los tres mingitorios estaban tres, el de el mingitorio de la izquierda se estaba dejando chupar la pija por un pendejo muy lindo que estaba en el mingitorio del medio, y a la vez se lo estaba empernando otro flaco que estaba en el mingitorio de la derecha.

En la puerta de uno de los baños habia un flaco muy interesante con una hermosa pija, al que se la estaba chupando un pendejo que estaba dentro del baño arrodillado, excelente, apenas ingreso veo que el flaco esta por acabar, asi que le pregunto al que esta arrodillado si le va a tomar la leche, al responderme que no, me prendo de esa deliciosa pija y me llena la jeta de wasca hasta desbordarlo, que rica que estaba esa leche!

Cuando ya todos habian acabado su historia, solo quedamos yo y el que inicialmentele estaba chupando la pija adentro del baño, me descargo su leche en la boca, viendo que tenia una hermosa verga, muy gorda y dura, le pedi que me deje chuparsela y que que me de de tomar su leche, no se nego, y en unos breves minutos ya tenia mi barba con unas gotas de leche y mi boca desbordada de semen, maravilloso….esa tetera es maravillosa.

Les dejo un extra, otro lugar donde también se coge bien, pero es mas para verano, es el Parque Lezama, hay que ir de noche o al atardecer y con ropa cómoda, pero siempre te encontras con alguno que busca ponerla o podes quedar con alguien para encontrarse ahí.
Les paso una fotito de la ultima  vez que fui en este verano. Suerte!


José Ignacio

lunes, 30 de julio de 2012

Mala yunta. Teteras y Policias.


Es importante que todos tengamos en claro que es lo que debemos hacer en el caso de ser sorprendidos "in fraganti" (como en el caso de Lisandro) con alguien a tús pies que te está tirando la goma, o en cualquier situación similar.

Uno y su circunstancia dentro de una tetera, un baño o el lugar que elijas, nos pone ante un "dilema moral " entendiendo que la moral es la suma total del conocimiento que se adquiere sobre lo más alto y noble, y que una persona respeta en su conducta.
Las creencias sobre la moralidad son generalizadas y codificadas en una cierta cultura o en un grupo social determinado, por lo que la moral regula el comportamiento de sus miembros.


Entendiendo de esta forma que tal vez para algunos (gays inclusive) esté visto mal moralmente hincarse y petear en un baño y para otros no.

Según el Dr. Leloir no hay que perder la calma, ni dejarse invadir por el pánico.
Entendemos que no todos pueden manejar las cosas de esta manera, pero siempre es bueno saber cuales son nuestros derechos
Los derechos humanos no son solo para los desaparecidos, hoy sí los podemos hacer valer. 




1- POR QUÉ PUEDE DETENERTE LA POLICÍA?
En la Ciudad de Buenos Aires, las personas mayores de 18 años pueden ser detenidas:

- Si están cometiendo un delito ("in fraganti", o porque la Policía considera que se tiene una conducta sospechosa

- Por AVERIGUACIÓN DE IDENTIDAD, es decir la que antiguamente se conocía como "Averiguación de Antecedentes" (ley 23.950, agravada por el decreto 150/99)

- Por estar cometiendo una falta o contravención (en el caso de Capital Federal es por aplicación del Código Contravencional)

- Por tener orden de captura de un Juez en una causa ya iniciada tras cometerse delitos


2- OBLIGACIONES DE LA POLICÍA
Si te detienen por cualquier razón, seas mayor o menor de edad, en Capital o Provincia, la policía tiene la obligación de:

- Dejarte hablar por teléfono con un familiar, un abogado o una persona de tu confianza

- Si el Juez ordenó tu incomunicación (la policía no puede incomunicarte sin orden judicial) igual tiene obligación de informarte y de informar a quien se acerque a la comisaría los siguientes datos:

- Qué delito te imputan

- A disposición de qué juez está tu caso

- Qué instrucciones dio el juzgado a la comisaría.

Puede ser que la Policía por orden de juez, tenga que:

- corroborar dónde es tu casa (verificación de domicilio) o

- comprobar que no tengas antecedentes penales (averiguación de antecedentes) o

- citarte para el siguiente día para que prestes declaración indagatoria o

- ponerte en libertad.


3- LA DETENCIÓN POR AVERIGUACIÓN DE ANTECEDENTES
Si te detienen "para identificar" no pueden tenerte más de 10 horas, lleguen los antecedente o no. A las 10 horas y un minuto estás ilegalmente privado de tu libertad.

- No estás "detenido" sino "demorado", razón por la cual no pueden ponerte en un calabozo con personas acusadas de cometer delitos.

- Tenés derecho a llamar de inmediato a tu familia, a tu abogado o a una persona de confianza.

- La ley faculta a la Policía a detener personas "que resulte necesario identificar", así que si tenés tu Documento Nacional de Identidad (DNI) no debería demorarte.

- Si te quieren hacer firmar cualquier cosa que no sea clara, y no podés negarte o tenés miedo poné antes de la firma APELO y si no te trataron bien PIDO MÉDICO

En la Provincia de Buenos Aires, la detención por averiguación de identidad puede durar hasta 12 horas.

IMPORTANTE. Nadie tiene obligación legal de llevar sus documentos al salir a la calle, menos aun siendo menor de edad. Sin embargo, sabemos que en la práctica tras la falta de documentos la Policía demora personas. Por consiguiente TRATÁ DE LLEVAR TUS DOCUMENTO SIEMPRE QUE SALGAS.


4- DETENCIONES POR COMETER FALTA O CONTRAVENCIÓN
EL CODIGO CONTRAVENCIONAL DE LA CIUDAD (o de "Convivencia Urbana": Desde 1998 reemplaza a los viejos Edictos Policiales. En la mayoría de los casos, por ahora, no prevé penas de prisión ni pueden detenerte "preventivamente". Se supone que, en caso de cometer una contravención, la policía tiene que labrar un Acta en el lugar, donde dice qué te imputan, y que te tenés que presentar dentro de los cinco días ante el Fiscal de turno en la calle Carabelas 278. A veces te llevan a la Comisaría para hacer el Acta, pero no "detenido". Hay un defensor oficial de turno al que podés llamar las 24 horas al tel. 393-1724. Los menores entre 16 y 18 años sólo pueden ser acusados de contravenciones cometidas al manejar vehículos si tienen registro y autorización. Cuando te presentás ante el Fiscal podés pedir que te represente el Defensor de Oficio o un abogado particular.

EL CODIGO DE FALTAS DE LA PROVINCIA (LEY 8031): Es como los viejos edictos, y no se aplica a menores entre 16 y 18 años. Tiene penas de prisión de hasta 30 días.

- Si te detienen por una "contravención" o "falta", ojo con lo que firmás: a veces, sin darte cuenta, ponés la firma en una "declaración indagatoria" que ni leíste, en la que reconocés la falta supuestamente cometida (escándalo, desorden, ebriedad, vagabundeo, etc.). Tenés derecho a llamar un abogado que te asista en la declaración indagatoria. También tenés derecho a negarte a declarar. (Acá estaríamos en el territorio de lo que puede suceder en un baño cuando te pescan "in fraganti"). 

LO PRIMORDIAL EN ESTOS CASOS ES NO HABLAR (AUNQUE HAYA VIOLENCIA VERBAL DEL OTRO LADO). TENER CON UNO Y NO PERDER DE VISTA TUS PERTENENCIAS PARA QUE NO TE "PLANTEN" ALGO (DROGAS, DINERO, CHEQUES ROBADOS, CUALQUIER COSA QUE SIRVA  PARA PRECONSTITUIR "LA PRUEBA".

Y NO FIRMAR NADA RECONOCIENDO ABSOLUTAMENTE NINGÚN HECHO.

- Cuando te aplican una contravención, interviene el Juez de Paz o el Juez Criminal y Correccional, según el partido de que se trate. La policía tiene 48 horas para darle intervención, y el juez tiene 4 días para resolver la excarcelación. Durante este tiempo, mientras no se deroguen el código de faltas y este procedimiento arbitrario, no se puede hacer nada para lograr la libertad, salvo presionar al juzgado yendo constantemente a preguntar si ordenó la excarcelación.

- El mismo juez de paz o correccional es el que dicta sentencia, declarándote culpable o inocente de la contravención. Puede aplicar penas de multa o prisión hasta 90 días. A veces te notifican de la sentencia antes de dejarte ir de la comisaría; otras veces te llega una cédula de notificación a tu casa, o te citan para que vayas a la comisaría a notificarte.

- Desde el momento en que te notificás de la resolución tenés nada más que 3 días corridos para apelarla, si te condenaron. Si te notificás sin apelar, la sentencia "queda firme", es decir, consentida (aceptada) y te queda un antecedente.

- El plazo para apelar es tan corto que no podés perder el tiempo (se cuentan sábados, domingos y feriados). Basta con poner "APELO" antes de la firma, o mandar un telegrama al salir.

- Al apelar la sanción impuesta por el Juzgado Correccional o de Paz, pasa todo a la Cámara Penal que corresponda, donde te van a citar para declarar y defenderte. Si la policía no puede probar que te detuvo legalmente, se revoca la pena y te declara inocente.

Es importante apelar las condenas por contravenciones aunque ya estés en libertad. Si quedan firmes se computan en el Registro de Reincidencias y si te vuelven a detener en el lapso de 6 meses sos "reincidente" y las penas son mayores. Además, en la mayoría de los casos, las Cámaras están demasiado ocupadas con las causas criminales (robos, homicidios, etc.) y "cajonean" los expediente contravencionales. Si pasa un año desde la detención sin que la Cámara se ocupe del asunto, la pena prescribe, es decir que queda sin efecto como si te hubieran absuelto.

Dr. Matías Federico Leloir 
            Abogado

El jardinero indiscreto...

martes, 24 de julio de 2012

Varón pijudo se presenta

Soy Juan José: españolito suelto en Buenos Aires con buena cañeria
que busca descargar toda la leche de Europa  y América.
Si da también amistad, pero no es excluyente.
Que me encantan los petes que haceis.
Aquellos que quieran algo.... escriban a
varonpijudo@yahoo.com

Bienvenidos a todos!

Conoces a .... Víctor

Camionero sureño que siempre liga por este sitio, escriban
no importa donde estén. Verga siempre lista. 
Contesto a todos,
según zona. Ando caliente por todo el país.

Me da vuelta que me tomen la leche y me encanta romper ortos...

El amor de los muchachos.

Se trasluce en el texto de Melo un programa político reivindicatorio que es por supuesto válido,
pero la mirada es bastante ingenua: a esta altura tanto el corpus literario como el movimiento gay
están maduros y preparados para una aproximación menos idealizada
y más rigurosa, a la altura de su calidad y logros

FICHA TÉCNICA:  
El amor de los muchachos. Homosexualidad y Literatura.
Adrián Melo - Ediciones Lea
345 páginas


Por Ale K - El subtitulo del libro de Adrián Melo es algo engañoso. Su exhaustiva recorrida por las representaciones de la homosexualidad se acerca bastante más a la historia o la sociología, y los textos en ocasiones sirven como excusa o ejemplo. Es decir que no se trata de un análisis literario sino más bien de una iconografía y racconto de la cultura gay en sentido amplio: conviven El banquete de Platón junto a Batman y Robin, Juan Castro con Michael Cunningham y Matthew Sheppard con Oscar Wilde. En su aproximación juguetona y desprejuiciada, Melo está más cerca de la popular Historia de la literatura gay de Gregory Woods que de un texto de crítica literaria. Y esto tiene dos efectos; el primero, agradable, es que la lectura es amena y didáctica en el mejor sentido. El segundo, problemático, es que con frecuencia cae en generalizaciones, cierta falta de rigurosidad y agrupamientos arriesgados y discutibles.

Los dos capítulos centrales del libro son “Tragedia” y “Las primaveras del homoerotismo”. En el primero, Melo repasa la historia de la homosexualidad con ejemplos literarios desde la antigüedad hasta la década del ‘80 (el auge del sida) y cierra con un apartado dedicado a la Argentina. En el segundo plantea una suerte de dialéctica represión-liberación asociada a políticas sexuales y obtiene muy buenos retratos de época, como el dedicado a la República de Weimar.

Pero todo está sobrevolado por un exceso de romanticismo: el hombre gay es condenado o goza de edades de oro alternativamente sin que jamás exista una mirada crítica, ni de los textos literarios ni de las circunstancias. Así, San Francisco y Tánger son mecas de placer maravillosas, Oscar Wilde es un mártir valiente, y por poco se iguala el crimen de Eduardo II con el crimen de odio del joven Matthew Sheppard en los años ‘90 del siglo XX. Pasolini muere por “el amor de uno de esos jovencitos por los que quería dar la vida”, y la violación y asesinato que ejecuta el personaje de Leopoldo en The Buenos Aires Affair de Manuel Puig es “quizás un placer tan apasionado y tan intenso que lo lleva a matar”. El tema del sida, tratado exhaustivamente y con ejemplos notables, parece sin embargo un asunto exclusivo de hombres gays (a las mujeres, por ejemplo, ni siquiera se las menciona). Se trasluce en el texto de Melo un programa político reivindicatorio que es por supuesto válido, pero la mirada es bastante ingenua: a esta altura tanto el corpus literario como el movimiento gay están maduros y preparados para una aproximación menos idealizada y más rigurosa, a la altura de su calidad y logros. De la misma manera, la exaltación insistente de la belleza de los jóvenes parece encerrar a la literatura gay en un ideal recortado arbitrariamente: el deseo homosexual tiene objetos mucho más diversos que el recurrente efebo que puebla estas páginas.

De cualquier modo, es saludable que El amor de los muchachos ofrezca al lector no iniciado pertinentes resúmenes y largas citas de los textos mencionados, siempre relevantes y en ocasiones muy hermosas. También que se incluyan capítulos dedicados a los prisioneros homosexuales durante el nazismo, y al sida, sin perder de vista que una lectura de la literatura gay es necesariamente política. Incluso son interesantes las inclusiones de la figura de Juan Castro y otras citas a la cultura de masas. Y hay una vivacidad y un entusiasmo que revelan la lectura voraz del autor, un entusiasmo que contagia. Incluso sus conclusiones arriesgadas invitan a la discusión, porque no hay en Melo un tono definitivo: El amor de los muchachos es un manual, una guía, incluso un desfile de personajes y textos que funciona muy bien como homenaje honesto y hoja de ruta para ampliar lecturas y miradas.



# Extraído del blog "El Punto K" - Ale K 

lunes, 23 de julio de 2012

Te la pongo con seguridad....

varonactivo@gmail.com
Te garcho o me dejo mamar aún en el laburo, si te va mandá mail. Buena pija para todos, muy lechera.

Aquella noche salvaje


Ordenó haciéndome tragar su miembro logrando que casi me ahogase.
Con una mano me agarró los brazos sujetándolos por la rodilla.
Entonces sentí dos manos retirando la braguita mojada
y abriendo los cachetes de mi culo.

Como en todas las residencias de estudiantes donde he estado, los meses de octubre y noviembre son los meses de las novatadas. Son los días de infamia, cuando el acoso y la humillación hacia los recién llegados son lo habitual. Puede variar de unos a otros tanto como la voluntad del director para controlarlas. He conocido las más variopintas y degradantes novatadas después de pasar la mayor parte de mis años de estudiantes en ellas por culpa del trabajo de mis padres. Pero la experiencia que me marcaría de por vida sería la de mi primer año en la universidad…

Fue al finalizar el mes de octubre. Era sábado noche y se celebraba una fiesta en la que a todos los novatos nos hicieron vestir como doncellas, con vestidos negros con falditas muy cortas, con medias blancas, braguitas blancas, liguero, delantal, peluca, cofia, pendientes y zapatos o sandalias de tacón que Dios sabe de dónde sacaron. Incluso unas chicas nos maquillaron antes de empezar la fiesta.

Nosotros teníamos que ir sirviendo las bebidas paseándonos entre los veteranos. El alcohol corría allí en generosas cantidades y en menos de una hora, la mayor parte de los asistentes ya llevaban una generosa cantidad en sus cuerpos. En ese estado, no tardaron en empezar a tratarnos como si fuéramos chicas. Nos soltaban obscenos piropos, nos tocaban sin disimulo el culo, nos invitaban con descaro a que probásemos su sexo… a veces acorralaban a uno o dos entre varios y les manoseaban de una manera muy lasciva. Según iba aumentando el alcohol ingerido las cosas iban a más. Los que habían quedado como vigilantes a cargo del director se las veían y deseaban para impedir que las cosas fueran a mayores… Cuando los más atrevidos intentaron desnudar a uno de los novatos, dieron por concluida la fiesta… En esos momentos, mis compañeros de habitación me cogieron por los brazos y me sacaron de la fiesta sin que los vigilantes se dieran cuenta.

Eran tres los que compartíamos habitación en la residencia, una de las últimas del pasillo, junto a la salida de incendios. El más veterano era Tony, un estudiante de quinto de derecho, metro ochenta y pico, moreno, típico deportista aficionado, afamado mujeriego de fin de semana, metrosexual descarado…Era el líder.

Y luego estaba Joey, estudiaba tercero de Educación Física. Era más o menos de mi estatura (metro setenta y dos) pero lucía un cuerpo trabajado en gimnasio y sin esteroides,  totalmente depilado, bronceado de rayos UVA, con varios tatuajes en brazos y espalda, con una cara de matón y una pose desafiante que junto a su desastrosa manera de vestir le hacía parecer el típico matón pandillero.

Una vez dentro del dormitorio cerraron la puerta con el pestillo, bajaron la persiana y me colocaron en el centro de la habitación:

- Baila para nosotros.- Ordenó Tony sonriendo claramente achispado.

- ¿Qué bailo? – me abracé con fuerza para disimular el miedo y los nervios.

- Lo que sea. Pero muévete como si fueras una tía en una discoteca.

- Espera.

Interrumpió Joey sonriendo con malicia embotada por el alcohol, sacó con torpeza de su armario el MP3 con los altavoces, lo encendió e hizo que sonara la típica música disco que atronaba en cualquier discoteca del momento.

- Baila. – Ordenó orgulloso.

Al verlos asentir con la cabeza comencé a moverme intentando imitar a lo que ellos querían pero de un modo más suave.

Las miradas con que me devoraban me recordaban a las de unos drogadictos frente a la dosis que van a meterse. Sólo les faltaba que se les cayera la baba. Joey no disimula como se frotaba la abultada entrepierna del pantalón, algo que también se intuía en Tony.

- Muévete más sexy. Baila como lo hacen las putillas en la barra. – Reclamó Joey con voz pastosa.

- Sí, como una bailarina de striptease. – Añadió Tony feliz por su idea.

- Sí. Haznos un striptease…- De nuevo Joey guiñándole el ojo a su compañero.

Suspiré y me puse a rezar esperando que el alcohol, la música y el aburrimiento les terminaran por adormecer… Pero no fue eso lo que ocurrió. Por más que intentaba no ser excitante lo único que logré fue que Joey se sacara su hinchado pollón del pantalón (más tarde lo mediría ¡¡ 26 centímetros de larga y 23 de contorno!!) y comenzara a pajearse delante de todos. No tardó Tony en imitarle. La suya era algo más pequeña (21 centímetros) y casi la mitad de gruesa que Joel; pero ya estaba totalmente tiesa cuando la sacó.

Como mi actuación parecía demasiado timorata y poco excitante para lo que quería, en un arrebato Joey se puso en pie, me agarró por el cuello y me puso de rodillas. Su mensaje fue muy claro cuando plantó mi cara frente a su hinchado pollón.

- Venga. Chúpamela, guarra.

Vale, tenía la polla tiesa bajo las braguitas. Estaba aterrado y a la vez más excitado de lo que podía recordar. Sabiendo que Joey iba muy en serio, que el otro me miraba ansioso casi babeando ante lo que tenían previsto hacer, y que ninguno iba en broma… Simplemente obedecí.

Comencé a deslizar la lengua por el duro y caliente miembro. El capullo estaba rojo, hinchado y húmedo. Procuraba dejar un leve rastro de saliva que parecía excitar al dueño. De reojo podía verle como me miraba embobado, boqueando como un pez fuera del agua. Cuando me obligó a tragarla cogiéndome por el pelo y empujando… Casi se corre, y eso que apenas llegué a una cuarta parte de su longitud.

Cuando por fin me soltó y pude sacar el pene de mi boca, me encontré otro más a mi lado derecho. Era una larga flauta esbelta casi sin venas ni nervios.

- No te cortes. A mí también me apetece.- La ofreció Tony.

Abandoné la de Joey sustituyendo la boca por la mano y comencé a realizar la misma tarea en la recién llegada. Primero una capa de saliva y cuando ya estaba bien cubierta la rodeaba con la mano para acariciarla. La boca saltaba de un capullo a otro, usando la lengua para entreabrir la boca que los corona y provocar espasmos a los dos “machotes”… En menos de cinco minutos Joey apretó los ojos me agarró la cabeza con las dos manos y me hundió su polla hasta la garganta casi asfixiándome. Entonces explotó.

Un chorro de lefa penetró con fuerza casi ahogándome. Parte lo tragué como pude, parte se escapó al desbordarse la boca y parte logró escapar  por la nariz. Y eso fue con los dos primeros chorros. Para cuando acabó mi boca rebosaba de su caliente leche mientras el sonreía como un idiota.

- Trágatela.

Al verme dudar, su voz tomó un tono más duro.

- Trágatela.

Cerré los labios y haciendo un esfuerzo tragué aquel inmenso mana. Le sentí como se deslizaba hasta llegar al estómago… Estaba horrorizado por lo que estaba haciendo, pero me dolía la polla de lo hinchada que la tenía. Nunca me había sentido tan humillado y excitado como en ese momento. Sólo deseaba que me dejasen unos segundos de intimidad para poder correrme…

Exploté como si fuera la primera y última vez. Las piernas me fallaron y caí de rodillas.
Sólo la fuerza de Joey impidió que me desplomara sobre el suelo. Me tenía bien cogido del cuello.


Joey se levantó dejándome a solas con Tony. Éste no parecía tener prisa como Joey y saboreaba cada caricia que le ofrecía. Disfrutaba cuando rodeaba su capullo y le encantaba cuando con el dedo presionaba más allá de sus testículos. También empezaba a gustarme aquello. Ya no sólo era la polla quien me lo decía. Mi cuerpo empezaba a sentirlo libre de tensión, cada recorrido de la lengua era un cosquilleo en la columna, cada beso en la punta de aquel miembro era un hormigueo cabalgando por mi sangre…

No sé cuanto tiempo pasó… Pero cuando por fin Tony explotó lo hizo en la cara, cubriéndome con chorros calientes desde las cejas hasta la barbilla y lo que se deslizó mezclado con mi saliva hasta el pecho.

- Ven al baño. Hay que limpiarte…

Ordenó Tony poniéndome en pie con delicadeza.

- Deja, ya le limpio yo.

Me arrebato Joey apresando mi brazo derecha con fuerza, haciéndome daño. Tony se encogió de hombros y cruzando los brazos se quedó mirando desde la puerta. Sin decir nada, en silencio, obedecí. Con la mirada cabizbaja le seguí hasta el interior del aseo del dormitorio. Me llevó al lavabo y comenzó a limpiarme primero con agua y luego con jabón. No era muy delicado pero no me atreví a decirle que prefería ser yo mismo quien me limpiara. Seguía sintiendo mi polla tiesa, saltando ansiosa todavía por el recuerdo fresco del sexo en el que había participado. Por un momento me pareció que el matón de Joey tenía algo de delicadeza. Entonces sentí una mano suya deslizándose al final de mi espalda y un dedo penetrando sin mucha delicadeza en mi ano.

Como movido por un resorte me fui a ponerme erguido pero la mano libre de él me agarró por el cuello.

- Chisss. Tranquilo…

Su voz sonaba alegre, como si aquello fuera divertido. Sentí un inmenso alivio cuando su dedo me abandonó. No me había hecho daño, pero era como si hubiera penetrado en un territorio prohibido. Pude ver como sacaba más jabón líquido y su mano desaparecía de mi vista.

- No.

Me revolví aunque sin mucha fuerza.

- Quieto.

Ordenó clavando sus dedos en mi cuello logrando que las fuerzas de mis piernas flaqueasen. Esta vez fueron dos. Le costó introducirlos el tiempo en que tardó en hacer fuerza bruta. Ahogué un grito al morderme los labios. Todos los músculos de mi cuerpo parecían estremecerse ante aquella irrupción violenta. Podía sentir perfectamente como los movía arriba y abajo dentro de mí y al sacarlos no pude evitarlo… Exploté como si fuera la primera y última vez. Las piernas me fallaron y caí de rodillas. Sólo la fuerza de Joey impidió que me desplomara sobre el suelo. Me tenía bien cogido del cuello.

- ¿Te ha gustado putita? Pues ya verás cuando te meta mi polla. Vas a parecer un pozo de petróleo.

Se mofó Joey clavándome tres dedos en la puerta de mi culo y luchando por entrar.

- No… Por favor… Basta… -Supliqué llorando de impotencia, temblando por el miedo pero con mi polla aun dolorosamente dura como una roca.

- Calla.

Gritó taladrándome casi al límite mi culo. Apenas había logrado meter la punta de los dedos pero me parecía como si me estuvieran abriéndome de dentro hacia fuera. Sólo la fuerza con que me sujetaba impedía que saliera corriendo. Mi espalda amenazaba con partirse en dos, mis dedos apretaban la loza del lavabo como si fuera él último cable que me librara de caer en el infierno…

- Es demasiado estrecho para ese pollón que tienes…

Habló Tony desde la puerta. Su postura con los brazos cruzados delante del pecho, parecía indolente, como si lo que estaba sucediendo no estuviera relacionado con él. Su polla se alzaba casi perpendicular, brillante por la saliva, desafiante…

- Joder. Necesito follar… Mira como estoy.

Señaló su hinchado miembro, todo repleto de venas y nervios sobresaliendo bajo la piel, que parecía a punto de explotar.

- Si ahora le intentas follar seguro que acaba en un hospital. Lo mejor es que te la vuelva a chupar.

Lo hablaban con una tranquilidad asombrosa, como si yo no contase para nada.

- Prueba tú, que la tienes más fina… - Fui a quejarme, pero Joey me alzó la cara hasta tenerme frente a sus ojos.- Y tú ni una palabra o te reviento la cara a hostias.

Me sacó del aseo y me arrojó sobre la primera cama que encontró. Se sentó a mi lado, me arrancó la peluca y la arrojó a una esquina. Luego me cogió la cabeza entre sus dos manos y me colocó entre sus piernas.

- Empieza.

Ordenó haciéndome tragar su miembro logrando que casi me ahogase. Con una mano me agarró los brazos sujetándolos por la rodilla. Entonces sentí dos manos retirando la braguita mojada y abriendo los cachetes de mi culo. Intenté revolverme pero sólo logré que Joey me retorciera aun más los brazos y me hundiese más dentro su miembro.

Sentí dos dedos de Tony lubricando el agujero con delicadeza y constancia. En esos momentos estaba aterrado. Pero el miedo no me impedía cumplir lo que me pedía Joey. Sabía que estaba disfrutando de mi boca y de mi lengua. La saliva que se me escapa caía hasta sus testículos y empapaban las piernas hasta llegar al suelo.

Fueron varias pasadas con lubricante las que hizo Tony antes de lanzarse a desvirgar mi culo. Lo hizo con delicadeza. Pude sentir como colocaba la punta y empezaba a presionar. Esta vez era algo diferente, como si algo aislara mi piel de la de él. Algo que hacía que el lubricante funcionara mejor  y se deslizara con más facilidad. Fue entrando despacio y con suavidad, invadiendo con solemnidad mi cuerpo y logrando que de nuevo una salvaje excitación desconocida poseyera mi cuerpo. Estuve a punto de correrse cuando su cuerpo topó con el mío y ya no pudo entrar más. Jadeaba clavando las uñas en la tela de la cama.

Sin prisas se retiró y volvió a entrar un par de veces. Enloquecido por lo que sentía me dediqué como un poseso a realizar la mejor mamada que jamás hubiera conocido Joey. Cuando por fin explotó de nuevo, no tuve escrúpulos y tragué todo lo que pude. Me sentía como un poseso. Cuando terminó, sus manos me soltaron. Entonces Tony me rodeó con sus brazos la cintura a la vez que me la clavaba hasta el fondo. Entonces noté que me alzaba con él.

Me levantó sin dejar que su polla se retirara un milímetro de mi culo, y cuando se sentó en la cama dejó que mi peso me hundiera aun más si eso era posible. Sin poder evitarlo exploté de nuevo sintiendo una mezcla de dolor y placer que me hacía sentir como drogado, cerca del paraíso…

Podía oír como a lo lejos las risotadas y comentarios de Joey… No me importaba. Sin fuerza alguna me dejé manipular como un títere. Era consciente de cómo me tumbaba bocabajo sobre la cama y terminaba de follarme… Y cuando supe por sus movimientos que Tony se corrió, no sentí nada llenando mi culo. Sólo una sensación de vacío después del placer. Un vacío más grande cuando se retiró.

Medio atontado giré la cabeza y pude ver la causa de tan extraña sensación. Con cuidado se sacaba de su polla  el condón que había usado como protección, lo hacía un  nudo y entraba en el aseo supongo que para tirarlo.

- Deberíamos limpiarle un poco.

Sugirió desde el interior del aseo.

Murmurando algo que no entendí, Joey me cogió por la cintura. Con poca delicadeza me quitó la ropa que aun llevaba y me llevó hasta la ducha donde ya estaba Tony regulando el agua.

- ¿Para ti o para mí? – Preguntó como si sonriera.

- ¿Por qué no los dos?

Contestó Tony cogiéndome debajo de los brazos y ayudándome a entrar.

- Un poco justos. – No parecía gustarle a Joey.

- Mejor ¿No?

- Bah. ¡Qué demonios!

Y en tan estrecho habitáculo, con la mampara cerrada y el agua caliente cayendo, con un servidor en medio de dos cuerpos, dejándome enjabonar y frotar como si fuera un muñeco, con dos pollas tiesas pegadas a mi piel. Una contra mis riñones y otra por encima del ombligo… Atontado por todo lo sucedido tanto mental como físicamente, no fui consciente de lo que me estaba ocurriendo. De nuevo sentí que algo se colocaba contra mi recién abierto ano y presionaba. No hice esfuerzo alguno por detenerlo. Sabía lo doloroso que podía significar oponerse a aquello que quiere entrar. Hice lo posible por relajarme y dejar que entrara… Pero aquello parecía inmenso. Demasiado grande. Comencé a jadear, necesitaba el agua contra la cara para no gritar, la otra polla subía y bajaba contra mi cuerpo mientras alguien me levantaba cogiéndome por debajo de los cachetes del culo ayudando a hacer más fácil la penetración.

Cuando creí que ya no podría contener los gritos que sujetaban mis apretados dientes, sentí que unos labios se fundían con los míos. La sorpresa me hizo abrir la boca y antes de poder reaccionar tenía una lengua abrazando a la mía y recorriendo mi paladar. Era una desconcertante mezcla de dolor y placer. Me estaban destrozando el culo, pero el resto de mi cuerpo estaba excitado por el pedazo de carne caliente que acariciaba mi torso, y por el placer que me ofrecía aquel sorprendente beso.

No sé cuanto duró la tortura. Sólo se que en un momento dado oí un gruñido a mi espalda a la vez que unos dientes de clavaban en el punto donde cuello y hombro se une. Por tercera vez en aquella noche disfruté de un orgasmo que no se me olvidará. Agónico, salvaje y explosivo. Como si me consumiese la vida con cada segundo de gozo… Luego las fuerzas me abandonaron y me desvanecí… O eso me contarían más tarde.

Sólo recuerdo despertarme bien entrada la mañana, dentro de mi cama, desnudo, agotado, con el cuerpo dolorido en múltiples sitios y en especial el culo que le sentía en carne viva. Por un segundo me sentí humillado y usado como un vulgar objeto, luego reflexioné sobre todo lo que recordaba y descubrí que también había disfrutado en ciertos momentos…

- Tal vez con un poco más de delicadeza, tiempo y práctica… -Pensé para mí.

Una mano furtiva se deslizó por mis testículos y acarició mi hinchado pene. Luego, junto a mi oído alguien me susurro con un tono sensual:

- Buenos días, guapa. ¿Has gozado de la noche?

Me giré todavía algo atontado por el sueño mientras sentía como me crecía mi sexo. Una boca se fundió con la mía en un beso perezoso pero carnal. No tardé en reconocer esa voz. Era Tony.

- Aun no has disfrutado ni una décima parte de lo que vas a gozar…

Un roce fugaz de su dedo rodeando mi ano me despertó. Su boca me abandonó y entonces pude verle mejor… Desnudo, frente a mí, con su polla rígida apuntando a mi rostro. Sonreí, me puse de rodillas para que mi culo no soportase peso, y comencé a realizarle una mamada por propia voluntad. Había descubierto que me gustaba el sexo…

Alfredo B. Mundo  

Esclavo del fist. Irresistible placer anal.

esclavoargento@hotmail.com

sábado, 21 de julio de 2012

Malas experiencias con escorts... Ulises

Ulises
Tel.: 15-3508-2141
Desde otro país / Other Country
Phone: (+54911) 3508-2141
Edad: 22 años
Altura: 1.80RolCompleto
Zona: Microcentro
Disponibilidad: 24 hs.
Realiza Masajes: SiServicio Completo
Si
Atención a Parejas
Si

Idiomas: Español - Inglés
 
Age: 22 years
Height: 1.80
Role: Top/Bottom 
Area: DownTown
Availability: 24/7 Massage: Yes
Top/BottomYes
Couples: Yes

Languages: Spanis
h - English








Hola chicos somos una pareja en busca de un chico para trio. Ayer llamamos a este Ulises q publica en ratones (tiene tatoo en abdomen), si bien tiene facha, es medio estupido y de escort no tiene NADA. Solo se le paro unos minutos y casi ni intervenia, dijo ser hetero pero para mi era Asexuado!! Cero ganas

En sintesis no vale la pena, no recomendable. Tire $ 300 x nada.


Tulipán

Lo importante es la actitud.



Muchas veces lo que importa es la actitud. La mirada penetrante mientras abrimos una bragueta hace que el más incauto se quede para ver que pasa...

Sostener la mirada conteniendo y organizando la situación es un placer para ambos que no se olvida.
Nunca pierdas la oportunidad de preguntar si le gusta lo que le haces... estimular y no ir directamente a los bifes.

Las oportunidades son muchas y la creatividad corre por tu cuenta.

Suerte

Eduardo T

martes, 10 de julio de 2012

Baños turcos Plaza en La Plata

Hay mucho pedido de masajistas por lo que el turno
se pide casi al entrar o por teléfono si uno quiere
asegurarse una hora más o menos temprana
 o a media tarde (está abierto hasta las 22:00)

Por razones laborales estuve más de una semana en La Plata por lo que me quedé y aproveché a ir todos los días a BAÑOS TURCOS PLAZA, que está en pleno centro.

Aunque hay gente de todo tipo, algunos veinteañeros y muchos grandes y también bastante actividad sexual entre los clientes, aproveché cada día para hacerme masajes con un chico distinto de los que atienden allí..
Para comenzar todos los días no están los mismos masajistas.
Todos tiene distintos métodos.

Algunos son querendones y se puede llegar hasta un final feliz, otros son profesionales y más distantes y alguno propone seguirla afuera, ya en el papel de escort.
Para comenzar hay que saber que se abona $ 50.- la entrada al baño turco y además $ 50 por turno de masajes (media hora).

Hay mucho pedido de masajistas por lo que el turno se pide casi al entrar o por teléfono si uno quiere asegurarse una hora más o menos temprana o a media tarde (está abierto hasta las 22:00)
Otras de las cosas que hay que saber es que todo ocurre sobre la camilla (el cliente sobre la camilla o eventualmente el cliente más el masajista sobre la camilla).
De todos modos lo que ocurra entre masajista y cliente es un acuerdo de a dos en un cuarto cerrado con llave donde no accede nadie mientras se esté en el turno pedido.
Por día hay solamente dos masajistas atendiendo, por lo que en general cada uno trabaja en determinados días.

Los seis con los que estuve sucesivamente son los siguientes:
MAURO: un chico muy lindo, muy buen cuerpo, de unos 26 o 27 años. Hace masajes suaves y con muy buena predisposición.
DAMIAN: pibe de barrio de 22 años aprox., buenos masajes y le pone garra a su trabajo.
ARIEL: el más lindo de todos y también el más distante. Tiene unos 28 años aprox. buen profesional.
DANIEL: es un chico peruano de uno treinta y pico. Es personal trainner en la Capital Federal. Muy buen cuerpo y buen profesional.
MARCELO: Super profesional. Los mejores masajes. Años, treinta y pico. Buena onda.
JOSE LUIS: el más grande (unos cuarenta?? años) cuerpo de patobica. Buenos masajes y buenisima onda.
En todos los casos me parecieron muy buenas personas.
No voy a mencionar que tipo de masajes tuve con cada uno ya que cuando hubo más que masajes, la cosa se fue dando en forma natural.
Además hay que tener en cuenta que son masajistas y muchas veces van más allá cuando pegan onda.
Igual siempre el agradecimiento es una buena propina.
Hace más de un año creo que mencioné algún masajista de allí cuando también habia ido, pero ahora estoy mencionado casi todo el staff, creo.
Suerte a todos.

Eduardo T

sábado, 7 de julio de 2012

El pibe de la traffic

Hoy a la mañana paro frente a mi casa una traffic de Telecom. Adentro iban dos tipos morochos facheros... (de hecho tuve alguna fantasía cuando los vi) se quedaron estacionados... Por la vereda venia un pibe de unos 20 años, que ya lo tengo visto por que vive por aca cerca. Muy lindo, muy simpático, linda sonrisa, cabello castaño claro, ojos hermosos... un bomboncito.

Y por su puesto buen lomito. Es mas, me arriesgo a decir que no lleva nunca ropa iinterior, por que anda vestido de joggings ajustados. Tiene muy o sea MUY buena cola, (que algún dia en el tren por la mañana entre la masa de gente, le mande mano a mas no poder). Obviamente debe haber tenido las mismas fantasías que yo con los treintones de Telecom. Se acerco, le bajaron la ventanilla (se los veia hablar) Hasta que en un momento, el pendejo tiro su sonrisa matadora!...

Y ahi fue cuando uno lo miró al otro, se bajaron de la Traffic, cerraron, abrieron la puerta trasera y se subieron los tres. Lo que pudo haber pasado adentro queda librado a la imaginación de cada uno.

Esta historia no me involucra, pero en la mañana fria de 5 grados, me hicieron subir la temperatura de solo pensar lo que pasaba adentro... Y si!!! me gusta que la gente sea feliz! como se le cante!... flor de vergas se debe haber comido el pendejo...

Tomas Bereciartua

miércoles, 4 de julio de 2012

Hoy la muestra .... Sebastian.

sebastiantheshark@live.com

Trajeados


Morbo del desnudo fotografico

Aunque resulte paradójico, en la mayoría de quienes gozan de la exhibición
hay notables niveles bajos de autoestima, autoimagen y aceptación.
Esta nota habla exclusivamente de sexo; no contempla el debate entre lo público y lo privado; ni mucho menos plantear cuestiones de moralidad. Sólo intenta preguntarse y dar algunas respuestas a esta costumbre, para muchos "escandalosa", que tienen algunos hombres y mujeres de fotografiarse desnudos o mostrar sus intimidades en videos o "vía cam" por Internet.

Por lo pronto, quien disfruta de esta práctica goza de elevados índices de narcisismo y exhibicionismo. Cada quien sabrá cuánto los erotiza así como cuál es el límite que les pide el morbo.

Así se mostraban en el blog Marcos y Daniel.
Así las fotos no salgan del uso doméstico, el acto de posar y ser retratado denota la potencia que alcanza la fantasía rebelde de ser vistos y trasgrediendo las normas. Al que se exhibe le gusta trasgredir lo que para muchos es pudor o inocencia. El sexo es uno, sino el más placentero, de los escenarios donde poner en juego la provocación o el desafío. Es negociar, según el límite, con lo perverso, con lo "prohibido".

Las nuevas tecnologías y las redes sociales promovieron la práctica, ofreciendo un mercado donde todo ese morbo puede compartirse en forma instantánea; incluso, en vivo. Hay chats o páginas web donde la gente se muestra masturbándose o teniendo relaciones carnales mientras otros las miran, comentan y solicitan tal o cual posición. De poder confirmar estadísticas, seguramente, nos sorprendería la cantidad de adeptos que cada día suma este tipo de sexo virtual.


¿Cuál es el morbo de ser visto? Para muchos, recibir el reconocimiento de sus atributos y "talentos sensuales". Para otros, donde son evidentes los escapes a la norma en cuestión de tamaños y otras formas anatómicas, el sólo hecho de mostrarse, de que alguien los mire. 

Hay, por un lado, un extremo deseo de llamar la atención y, como respuesta, una poderosa dosis de excitación al sentirse observados. Aunque resulte paradójico, en la mayoría de quienes gozan de la exhibición hay notables niveles bajos de autoestima, autoimagen y aceptación.

Alan es hasta ahora el que ha mandado
las fotos más jugadas para hacer la sección 
HOY LA MUESTRA
Están quienes siquiera necesitan de un voyeur o de alguien dispuesto a participar de la exposición. Los moviliza al extremo el sólo hecho de que alguien, aunque no lo esté, pueda llegar a estar ahí, viéndolos, mirándolos, gozando con y gracias a ellos.

Esto demuestra cuánto de lo real (que alguien, muchos o pocos, miren) o de lo imaginario (la suposición de que alguien pueda llegar a mirarnos) está comprometido en lo que puede llegar a convertirse en un estilo de vida e, incluso, un severo trastorno sexual.

Debemos estar atentos en caso de que se cronifique el deseo de exhibirse. Muchas veces esta proeza sorpresiva y demandante deviene en cuadros de ansiedad y depresión. En estos casos lo que se juega de fondo es, paradójicamente, cierta inseguridad e inmadurez sexual o social.

Sacarse fotos o retratarse en video puede ser tan sólo un estimulante creativo para las parejas; pero todos sabemos que cuando algo se registra es porque se espera que trascienda de ese momento.

 ¿Acaso cuando solo lo hacemos como un juego de dos también estamos deseando ser descubierto por los otros? Esto ya es entrar en lo público y lo privado. Cada quién sabrá cómo y cuándo hacer el "click".

Eduardo T

martes, 3 de julio de 2012

Una paja ejecutiva...

Acabame que me gusta...



El error del penal

Me tomo del pelo y acerco su pija de nuevo a mi cara,
metiéndomela con furia, cogiéndome violentamente la boca

Hace dos años, un matrimonio me contrata para asistir a su hijo que se encontraba detenido por haber cometido un grave delito. Tomo los datos pertinentes y dos días mas tarde me dispongo a concurrir al penal donde se hallaba alojado mi ahora defendido.-
Ese día se me hizo bastante tarde y llegue al penal de Marcos Paz cerca de las 17:30 hs. Era invierno, por cuanto ya estaba oscureciendo. Recuerdo que era invierno y hacia un frío tremendo, máxime por aquellos pagos tan abiertos y desolados.

Desde el estacionamiento, donde se encuentra la puerta de acceso al complejo, hasta el modulo pertinente donde se aloja el detenido el tramo es variable. Mi cliente se hallaba en el modulo 5, y por tal motivo debia caminar un equivalente a 4 cuadras hasta llegar.-

Una vez en el modulo 5, me anuncio y aporto los datos del detenido, sin su apellido materno, pues no lo recordaba. El personal carcelario me avisa que por el horario haría una excepción, pues a las 6 de la tarde se hace el recuento y cambio de guardia, y por eso iba a tener que esperar para salir casi hasta las 7 de la tarde. Le conteste que no había problema, puesto que tenia mucho que conversar con X.-
La sala de profesionales queda en el medio de un sector, que tiene por acceso un largo pasillo y dos grandes puertas de reja que impiden el paso por cada extremo.

Me acomodo en el asiento tras un pequeño escritorio, de frente a la puerta.
Minutos después un oficial me avisa que había llegado el detenido y que cuando terminara, tocara el timbre para que lo vinieran a buscar. Le digo que lo hiciera pasar.
Ingresa un muchacho de aspecto joven, muy alto, al cual no podía verle completamente la cara dado que traía una campera con la capucha puesta y mirando hacia abajo.-
Se sienta, se cruza de brazos apoyándolos en el escritorio sin levantar nunca la mirada. Solo podía ver una tez blanca, con nariz recta y unos cabellos rubios que escapaban de la capucha. Esa fue una primera señal de alarma, ya que ambos padres eran morochos. Seguí adelante y lo salude por su nombre, a lo que solo respondió con un hola. La situación era tensa, pero acostumbrado a tratar con estos personajes, seguí con la que tenia que hacer.

Comencé presentándome y manifestando que me habían contratado sus padres para asistirlo en el juicio que se celebraría el próximo mes. Escuchó sin prestar atención y sin encontrar mi mirada ni por un segundo. Ya un poco fastidiado, le dije si me estaba escuchando y si entendía lo que decía. Ante ello, me sorprendió incorporándose de su silla, apoyando las manos en el escritorio y acercando su cara hasta donde yo estaba. Me quede quieto y en calma. Pude ver por primera vez su cara blanca y sus ojos azules profundos. Con una mueca de muy pocos amigos y sonriendo en forma maliciosa me dijo ?te equivocaste flaco, a mi me condenaron hace cuatro meses por homicidio?.

Intente mantenerme inconmovible y le pregunte nuevamente si el se llamaba XXX, respondiéndome que si, pero que no era el mi cliente. Se volvió a sentar, esta vez desparramado hacia atrás, con las piernas abiertas y mirándome fijamente. Acto seguido, metió sus dos manos bajo el pantalón deportivo agarrándose la pija, como en un acto de relajación.

Pedí disculpas y no hable mas, comenzando a guardar los papeles que tenia sobre el escritorio, cada tanto mirando de reojo los movimientos del joven que no me sacaba la vista de encima. Esto me puso muy nervioso y el debió notarlo, porque empezó a decir cosas para incomodarme. Me decía ¿que suerte tiene tu cliente, debes ser un fuego, lo debes atender muy bien?. Yo no contestaba nada y reconozco me costaba guardar las cosas, por cuanto decidí hacer un bollo con los papeles y meterlos en el maletín sin demora. Para llegar al timbre debía pasar por su lado y quedar aunque sea un momento de espaldas a el y eso me estaba matando.

Tome coraje y le dije disculpame, ya pido que te lleven. Tras ello, con un movimiento rápido intento pasar por su lado y caminar hacia la puerta buscando desesperadamente el timbre. El se para casi al instante y me obstruye el paso. Siempre con una sonrisa perversa me dice: no te asustes, no te voy a matar...

Yo sonreí y trate de pasar, rozando necesariamente su cuerpo. El me sigue por detrás muy cerca. Cuando llego al timbre me toma la mano que me quedaba libre y me pide que no lo toque todavía, que podíamos aprovechar el tiempo. Me quede inmovilizado corriéndome un sudor frío por la espalda. Al ver mi reacción, se acomodo detrás mío, flexionando un poco sus rodillas para acomodar su paquete en mi culo y tomándome por el cuello con la otra mano. Juro que inconscientemente empuje mi cola hacia atrás para sentirlo mas fuerte. El empezó un vaivén hacia delante y atrás y la mano que me sujetaba el cuello la subió a mi boca metiéndome dos dedos. El aroma de su mano, que minutos antes había agarrado su pija me transporto al placer. Comencé a chupar sus dedos desenfrenado y a jadear como una perra. Se bajo el pantalón y rápidamente me di vuelta y me arrodille. Comencé a chupar como un desesperado esa poronga, metiéndomela hasta el fondo. Era una pija normal, de unos 18 cm pero muy gruesa, con unos huevos cubiertos de abundante vello rubio que le caían pesadamente entre las piernas casi sin vello. Se los chupe también uno a uno y luego los dos juntos. Me pagaba con la pija en la cara, mientras me decía que era su día de suerte, que se había encontrado un buen puto.

Note que se le empezaba a hinchar la verga, que estaba por explotar y por eso me detuve. No quería que terminara ahí la cosa. Me miro y me dio un fuerte cachetazo que me hizo caer al suelo de costado. Me tomo del pelo y acerco su pija de nuevo a mi cara, metiéndomela con furia, cogiéndome violentamente la boca hasta depositar su leche directo en mi garganta. La sacó y ocupó el lugar con 4 dedos de la mano que buscaban su leche en las profundidades.

Me levanto e intento escupir lo que quedaba de su leche, agachándome para hacerlo. Estaba en eso cuando siento que levanta mi saco por detrás y tironea el pantalón hacia abajo. No entiendo porque, pero automáticamente me desabroché el cinturón y finalmente tenia el pantalón y los calzones por los muslos.

Cuando siento que me puerteaba el ojete con su pija lubricada por su leche y me saliva, le pedí por favor que espere, me di vuelta y se la chupe, buscando en mi billetera un forro. Se lo puse y me puse en 4. Dos chirlos fuertes en las nalgas y me la enterró. Seguramente hacia mucho no la ponía y venia muy cargado porque nunca se le bajo y con unas diez o doce profundas embestidas acabo nuevamente. Tenía el culo muy dolorido por la poca lubricación. Ató el forro y se lo metió en el bolsillo. Ambos nos vestimos. El se dirigió al timbre y lo hizo sonar. Cuando sentimos que se abría la reja de acceso al sector, se dio vuelta y me dijo: si volvés a visitar a ese puto, pedí por mi y te cojo de nuevo.

Al llegar el carcelero, le comente el error. No sabia como pedirme disculpas y me pregunto si había tenido algún problema. Le dije que ninguno, que habíamos aprovechado el tiempo para asesorarlo sobre su causa. Le dije que esperaría hasta que traigan a mi cliente. Nuevamente se disculpo por el error.-

Mariano Sepúlveda

La trava poronguda!!

lunes, 2 de julio de 2012

Teteras.... gimnasios con onda.

  Tulipán busca lugares donde aparte de desarrollar musculatura
te pueden tirar la goma. Todo suma.   

Tulipán recorre y arma una guía para elegir gym. En esta época donde uno empieza a darle al gimnasio para sacarse los kilitos que el invierno nos dejó, lugares donde aparte de desarrollar musculatura te pueden tirar la goma. Todo suma.

En el MEGA de Acoyte en el salón no pasa nada, más que alguna mirada. La acción está en el sauna.

En el Always de Paraguay y Armenia, siempre veo chicos actores de pelis pornos argentinas, tachos de soy tuyo y rugbiers conchetos de palermo, no hay desperdicios en ese gimnasio todavia onda de barrio.

 Megatlon Center. Siempre hay joda en el vestuario del 3° piso y se arma. Hay dos salas de duchas, en donde se arma es en la sala de la derecha, en las ultimas duchas. Tipo 8 y siempre hay pajas cruzadas o duchas compartidas. Es cuestión de ver que onda, si dejan la cortina abierta es porque quieren algo.

En este último: con un amichongo dejamos loco a un pasivo en las duchas, los dos pijudos... chupo verga mal... tipo 21:45 de la noche. 

Le Parc del centro: no soy socio, pero el otro dia haciendo un recorrido para cambiarme de GYM, yo vestido de ejecutivo, tipo 2 de la tarde, terminando mi tour en el baño de abajo, fueron suficiente dos miradas para terminar en el baño a paja cruzada con un flaco nadador.

Una experiencia: esa misma semana, una vez elegido mi nuevo GYM, mientras me duchaba al lado tenia a un lindo chico todo marcado con un hermoso orto, intercambio de miradas, me lo termine garchando (con forro de por medio) en el baño...

Tulipán 

Gimnasios con Onda (LISTADO)

Gimnasios con Onda (LISTADO)
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