sábado, 30 de noviembre de 2019

#MICULOPUBLICADO ... Mariano

Mariano de Capital, muy pasivo, petero, me encanta ordeñar a mi macho y entrego el orto a quien me lo haga bien, sin dolor!  Buscando un caballero para construir algo duradero. Se podrá? Dejen mensajes.

viernes, 29 de noviembre de 2019

#TeteandoLosViernes: Morbo en la obra

Fernando River | Tenía la juntada de fin de año con los de la facu y nos quedamos hasta muy tarde en un bar de Recoleta tomando y charlando además de morfando a lo bestia como corresponde. Obviamente como terminó tan tarde me daba paja gastarme una guita enorme en un taxi así que con un Uber me volví directo para casa y el chófer me comentaba todo tipo de pasajeros que lleva desde las zonas turísticas de Buenos Aires, lindo pibe re joven que le pedía prestado el auto al viejo para ganarse unos mangos y él le mantenía la nafta.

Me acordé que tenía pija y me puse caliente. El pibe no parecía gay ni cerca así que me baje pero en vez de entrar en casa me fui a caminar por el barrio como los viejos tiempos.  Yo antes caminaba por el barrio en shorcito sin bóxer marcando pija y más de una vez levantaba alguna pendeja re en pedo o chaboncito caliente volviendo de bailar...otras veces me comí a la puta del barrio previo mensajito...

Esta vez camine pero no había un carajo... la verdad el barrio estaba vacío... pero cerca de la plaza de villa del parque me cruzo con un pibe esperando el 24 que desde General Paz se veía que era ultra gay. Me contó que estaba volviendo a la casa después de bailar y que estaba re cansado... ahí hablamos de dónde había ido y jodimos con que ninguno había levantado nada.

Caminamos por adentro del barrio y apretamos en la puerta de una casa. Ambos nos tocábamos las pijas con las manos y la verdad entramos en una calentura importante. El me bajó el cierre del jean y me saco la pija... yo durísimo estaba en sus manos. No nos veía nadie porque estábamos en una de esas casas tipo ph. Que tienen un pasillo en la entrada y nosotros estábamos como 1 m atrás de la línea de la vereda. Completamente ocultos!

Él me dice "te la quiero probar" yo le digo que si.. Me pregunta si estaba limpio, le digo que me había bañado antes de salir y ahí bajó.


En un momento sentimos un ruido, el se para, se asoma hacia la vereda y venía el diariero así que guarde la pija y salimos caminando. Yo re duro y nos cagábamos de risa porque mi jean estaba todo levantado imposible de disimular... yo no tenia lugar, el tampoco y no queríamos ir al telo así que le dije que conocía un lugar y nos fuimos a la plaza del barrio.

La plaza hoy en día esta en construcción así que al llegar saltamos la reja, a el le daba miedo pero como no había un alma se mando conmigo... Yo le digo que todo bien y el me dice si quiero acabarle en la cola, que tenía forro. LE digo que si a el le gusta todo bien así que me senté en el piso, el me paso el forro y se bajo los pantalones. Ahí el se dio vuelta y se me sentó en la pija suavemente. La verdad estaba todo muy estrecho así que la verdad no aguantaba mucho pero me gustaba verle de costado la cara de placer por tener la pija en la cola...
Él empezó a moverse mas fuerte y automáticamente me vino una fuerza entre las piernas tremenda en donde acabe con mucho placer, muy intenso y una sensación bastante larga. El siguió subiendo y bajando hasta que mi pija ya se puso blanda y ahí se dio vuelta, me saco el forro y lo dejo a un costado mientras ambos nos acomodamos la ropa.
Al irnos el agarro el forro y lo tiro en un tacho previo a saltar la reja, saltamos y nos fuimos caminando a la parada...  en el camino yo le confesé que no iba  tomar el colectivo, que ni tenia la sube porque vivía ahí cerca y el se cago de risa.

En la parada le di un beso y seguí caminando hacia mi casa...

jueves, 28 de noviembre de 2019

Placeres Prohibidos: Juli, la petite mort de un sábado a la tarde

Por Mario Madrigal | No sé por qué razón los sábados me despierto al palo mal, excitado como un adolescente, con la pija que parece que me va a romper los boxer y con los huevos doliendo. Supongo que yirar por Palermo y Av. Santa Fe y otros lugares que están llenos de pendejas medio en bolas y de putitos excitados me produce una calentura desesperante. Y los viernes y sábados no puedo descargar nada, hay que hacer la diaria para después tener algún día libre en la semana para los “placeres prohibidos”
Así que me levanté y encaré decidido a buscar a mi esposa que siempre agradece un par de services por semana. Muchas veces me la están chupando y corto antes de acabar para llevarle el regalito a la patrona, que se lo merece.

Pero como el hombre propone y la esposa dispone, me encontré con la casa vacía y en la puerta de la heladera, colgado con un imán del supermercado chino, una nota que decía: “Nos fuimos al cumpleaños de Nora, te deje tarta en el microondas. Beso”.

Extrañamente no me causó ninguna ansiedad la falta de compañía sexual para el sábado a la tarde, y hasta cierta alegría.

Así que, en bolas como estaba, me agarré un pedazo de tarta frío y me fui a buscar el celular al dormitorio para llamar a Juli.

Juli es Julián o Juliancito, un pibe que me paró una madrugada bastante escabiado y resultó que venía para el barrio. Así que lo llevé a la casa casi sin cargo; le cobré con una mamada y el chiquito se fue a dormir desayunado con yogur tibio.

Desde ese dia Juli es mi "Plan B" sexual.

Me dijo que estaba en la casa y que en un rato se tenía que ir para el centro. Pero que si yo lo llevaba podía retrasar su salida en una hora o un poco más. Obviamente le prometí llevarlo a donde quisiera.

Juli vive solo en un departamentito mínimo, es rubio, menudito, bajito y conmovedoramente puto: ama la comedia musical, trabaja de asistente de un putaso medio famoso en el ambiente artístico (yo no lo juno pero parece que es bastante conocido), y sueña con ser bailarín y cantante. Por lo cual se pasa el tiempo tomando cursos.

Me atendió recién bañado, perfumado y cubierto con una especie de bata o kimono que dejó resbalar de su cuerpo apenas se cerró la puerta. Me desvistió con gesto de geisha y cuando estuve acostado en la cama me obligó a “disfrutar” de una coreografía de “Cabaret”, pero en lugar del atuendo del obra completamente, en bolas. Estuvo bien, pero mi verga pedía acción, no arte.

Así que en un momento que lo tuve a mano o agarré y me lo puse encima, boca abajo con la cara frente a mi miembro y la mía dispuesta a ver el mejor espectáculo que existe en el mundo: El ojete de Julián.
El ojete de Juli, su ano precisamente, es una maravilla de la naturaleza y de una perfección y una armonía casi renacentista. Si Miguel Ángel, al que le gustaban bastante los pibes, se hubiera dedicado a pintar el ojete de adán en la capilla sixtina, o esculpido el de El David, estoy seguro que hubiera sido como el de Juliancito.

He visto anos de todo tipo, color y tamaño, algunos preciosos y otros que, francamente, merecerían ser protagonistas de una película de terror. Pero el de Juli es de un color rosado tan bonito que se me ocurre que así debería ser el ano de la Barbie.

Se lo digo y se ríe, está feliz y eso me gusta.

“Desde hoy te voy a llamar Barbie”, le digo, pero ya no se ríe. la emoción lo hace mamarme la pija con más entusiasmo. Aunque se que le gusta porque el ojetito le palpita.

Me dedico a juguetear con mi dedo y con mi lengua en su culito y el me va respondiendo aflojándose, dilatándose, aprestandose a recibirme.

No doy más

Lo levanto y lo pongo boca arriba en la cama y él automáticamente levanta las piernitas y las apoya en mis hombros.

Yo tengo la chota babosa y la voy apoyando en su ojetito que lentamente comienza a ceder. No hago fuerza, no empujo, simplemente voy dejando que entre y que el culito vaya haciendo su trabajo.

Juliancito me mira a los ojos pero no puede evitar cerrarlos, extasiarse en el placer, sonreír, y humedecerse los labios con la lengua.

Sigo entrando, acoplandome, un poco más, un poco más. Siento que mis testículos chocan contra sus nalgas y me detengo.

Juli está en en un estupor extático, los ojos cerrados, los labios semiabiertos me dejan entrever apenas sus dientes y la punta de su lengua rosada y brillante entre ellos. Amo esa lengua cuando recorre, mi glande, mi miembro, hasta la base y sigue por mis testículos hasta mi ano.

Con sus manos abre sus nalgas y en un último impulso la hago entrar un poco más; cada milímetro cuenta.

Se que esto será breve, siento las contracciones de su culo recorriendo mi pija de la base hasta la punta y de vuelta, no se como lo hace pero me está masturbando con su culo. No quiero salir, quiero que dure para siempre pero es imposible.

Tengo la verga rígida como una estaca, las ondas van y vienen dentro de su cuerpo y siento una tensión que comienza en la base de mi espalda y se abre en dos por mi cadera, mis riñones, baja por la ingle para unirse en mis testículos y ascender por mi miembro hasta estallar en una, dos, tres contracciones que hacen que Juliancito abra grandes los ojos y la boca. Cuatro,cinco más que arquean su cuerpo bajo el peso del mío. Seis, y estalla en un gemido ahogado que sube de tono y de volúmen hasta que de su cuerpo se desploma fláccido debajo del mío, Siete, La petite mort.
Exhausto siento que me retraigo, me retiro de su cuerpo hasta colgar exánime entre sus nalgas que comienzan a chorrear el semen espeso y blanquecino.

Entonces me tiendo a su lado boca arriba sin fuerzas para nada más, solo para dejarme ir en la dulce melancolía que sigue al orgasmo.

Pero Juli tiene otros planes. Se sienta a horcajadas sobre mi pecho y comienza a masturbarse, tiene la verga erecta, firme, con sus venas bien marcadas y su glande morado y brillante.

Se masturba y avanza sobre mi pecho hasta poner su pija sobre mi boca, la que instintivamente abro y con la lengua recorro su cabeza, su frenillo; extiendo mis labios para recibirlo en mi boca pero me la niega, una vez, y otra vez.
Hasta que en un salto mete toda su verga hasta mi garganta y ahí descarga un chorro y otro, y otro más que debo tragar para no ahogarme.

Ambos estamos satisfechos; ya no nos necesitamos y queremos separarnos lo antes posible.

Julián me dice que es temprano, y que no hace falta que lo lleve al centro, en el fondo siento un reproche por haber terminado demasiado rápido.

Me voy. Tengo toda la noche para recuperarme. Tal vez a la mañana haya revancha.


miércoles, 27 de noviembre de 2019

#MIPIJAPUBLICADA ... Rodolfo

Machito veterano (55) chofer de Uber, ando por todos lados y con la pija al palo, siempre buscando una boquita donde descargar. Si andan cerca del cementerio de la Chacarita es el lugar más tranqui de Buenos Aires para que podamos hacer algo. He descargado litros de leche ahi. Acepto otras propuestas. Dejen mensajes y vamos viendo. 

La historia de un Lolito

Por Franco | Tengo 21 y quiero contarles una historia que cada vez que la recuerdo me caliento como ese dia. Pasó el verano pasado. Mi viejo tiene un bar y decidió irse de vacaciones dejándome a mí a cargo de todo. Cualquier inconveniente me dijo que no dude en llamar a su mejor amigo Fernando. Es unos años más chico que mi viejo, tiene 38 y es profesor de educación física por lo que tiene un buen lomo. Alto 1.85, todo marcado, espalda grande y fachero de cara. Tiene fama de cogedor porque se levanta a la mina que quiere y siempre me llamó la atención su bulto. 
Típico de profe de gym todo el dia en jogging o con shorcito que hacía que se le marque un tremendo paquete. 
Empecé a laburar los primeros días muy bien, y el fin de semana ya cuando los empleados se habían ido, veo que por la puerta entra Fernando. Estaba con una camisita celeste y un chupín que le marcaba todo, es medio cheto y cuando sale se viste muy bien. Me pareció que venía de tomar o de fumar algo porque lo vi raro.
-Todo bien Fran? Pase a ver como andaba todo
-Bien, hubo muchísimo laburo, estoy muerto.
-Ya cerrás?
-Si por qué?
-Tomemos una cervecita aprovechando que mañana domingo no laburas pibe.
Le dije que sí pero estaba muy nervioso, no quería insinuar nada de lo que me pasaba, pero estaba seguro que le iba a relojear ese bulto, era imposible no mirarlo. Tomamos unas cervezas, fumamos unos puchos y yo ya estaba re caliente.
Habíamos charlado del laburo, del estudio, de minas y hasta de pajas.
-Vos pendejo debes de estar cogiendo a full a esta edad.
-Jaja tranqui (no sabía ni qué decir). Igual vos no te podes quejar si te coges a cualquiera.
-Noo, nada que ver. Hace rato que no la paso bien, seguro hoy llego a casa y me termino clavando una paja.
Eso me volvió loco, imaginarme a ese macho pajeandose uff no quería que se me note el bulto que estaba empezando a crecer, me quería ir.
-Che tendría que ir cerrando así no se hace más tarde.
-Dale dale, vamos, antes te ayudo a ordenar esto.
Llevamos los envases de cerveza atrás de la barra, llevé a la cocina los platos y fui a cerrar la puerta de atrás que da a un depósito. Siempre me costó cerrarla porque era vieja y estaba hecha mierda. Cuando me pongo a hacerle fuerza para que trabe, Fernando se pone atrás mío para ayudarme.
Pienso que fue sin querer que me apoyó o no se pero una vez que cerró la puerta yo a propósito tiré el culo para atrás para que me siga apoyando. Ya no se podía simular nada, sentía ese tremendo bulto en mi orto. Empecé a mover la cola y me daba miedo su reacción hasta que siento sus manos en mi cintura y su boca que me empieza a comer el cuello. Empezó a hacer movimientos como si me estuviera cogiendo y ahí me di vuelta para comerle la boca. Su barbita me rapaba y su lengua llena de saliva me recorría toda la boca. Con sus manos el tocaba mi cola y con las mías le tocaba ese tremendo bulto.
Le saqué la camisa y él me sacó la remera. No podía creer estar tocando ese pecho, esos abdominales. Bajé de la boca a su cuello, se volvió loco, gemía como nunca. Con mi lengua seguí bajando por todo su pecho hasta llegar a su bulto. Le baje el jean y tenía un slip blanco con la pija corrida a la derecha. Pasé mi lengua por ahí hasta que no aguanté más y saqué su pija. Era enorme, gorda y larga, nunca había visto algo así. Se la empecé a chupar mientras le tocaba sus huevos que también eran hermosos. Estuve un largo rato pasando mi lengua por su cabeza, por el tronco, tragandomela toda. Me fascinó cuando me agarró de los pelos y me cogió toda la boca. Me dijo que pare, que quería hacer otra cosa y ahí no más me dio vuelta y me bajó el jean y el boxer todo muy rápido. En menos de un segundo tenía su barba y su lengua metidas en mi cola. Era increíble como chupaba mi orto. Metía toda la lengua, sentía que me estaba cogiendo. Me lo dejó bien húmedo y yo no paraba de gemir.
-Shh qué cerrado tenés el orto. Guardate los gemidos porque ahora sí que te va a doler.
No terminó de decir la frase que yo sentí como su cabeza empezaba a entrar en mi orto. Nunca había cogido a pelo y esa sensación fue tremenda. Le dije que pare y no me dio ni bola. Siguió metiendo su pija hasta el fondo. Me hizo mierda el orto. Pero fue hermoso sentir todo adentro y sus huevos rozando mi cola. Me empezó a coger suave, para que se abriera bien. Yo no aguantaba más.

-Fer me estás haciendo mierda, me duele mucho.
-Shhh que todavía no llegó la mejor parte.

Me empezó a coger cada vez más fuerte y yo gemía de dolor y de placer. Sentía como ese verga venosa entraba y salía de mi cola, que hermosa sensación. Yo entregado a ese macho que me daba pija mientras me daba chirlos.
-Pendejo no aguanto más, te voy a llenar el orto de leche.
A los dos segundos empecé a sentir como su pija latía adentro mío y después sus chorros de leche caliente. Yo acabé involuntariamente. Él me la dejó adentro hasta la última gota. Sacó su pija y se fue al baño. Las piernas me temblaban y el dolor de orto era tremendo, sentía como seguía toda su leche adentro mío, escurriendo por mi orto. Fui al otro baño y cuando salimos nos dimos un beso tremendo.
-Me encantó tu pija
-Ya lo sé, siempre me miras el bulto. No te diste cuenta pero yo siempre te miro el orto.

martes, 26 de noviembre de 2019

#MIPIJAPUBLICADA ... Daniel

Daniel, por Pilar, zona norte, bi de trampa, siempre al palo buscando tipos obedientes que les guste tomar directo de esta verga, busco buenos catadores que me den placer, ofrezco un buen guascazo como recompensa, me encanta coger largo y bombear bien un culo a pelo, soy muy lechero, vivo gomoso y siempre goteando. Principalmente buscando pasivos, pero también me va enfiestar pasivos con otros activos.

Iniciaciones: rompiéndole el orto a un macho perfecto.

Mr. Brightside | Me empezó a escribir un tipo en uno de mis tantos perfiles de garche. Que se había abierto el perfil hacia poco, que era casado, hetero, pero que había empezado a fantasear con estar con otro tipo. Le empecé a decir que si quería podía probar conmigo, que tengo experiencia en iniciar machos. 
Que si no pintaba hacer nada, no hacíamos nada. Que si estando en el acto de repente se arrepentía o había algo que no le cabía, podíamos cortar y no pasaba nada. Que no íbamos a hacer nada que él no quiera o no disfrute. Que lo importante es que el la pase bien, porque yo de alguna manera me las arreglo siempre para disfrutar. Fue un hilado muy fino, pero unos días después de chats, estaba camino a casa.
Estaba muy nervioso! Prácticamente temblando. Le ofrecí algo para tomar y que nos sentemos a charlar, tranqui, sin apurar ni forzar nada. Hablaba y se en entrecortaba la voz. Tremendo tipazo: alto, fornido, vestido sin lujos ni extravagancias típicas de puto, con un tono como si estuviéramos hablando de los goles del último superclásico... Le di una palmadas en la espalda, y le dije que no tenga miedo, que estaba todo bien, que no crea que porque estaba acá conmigo, tenía que pasar si o si algo, o que tenía que complacerme. Largo un fuerte resoplido, manifestándome que estaba re nervioso, que quería hacer de todo pero no se animaba ni sabía por dónde empezar, que le parecía muy lindo... Y que nunca le había dicho a otro tipo que le parecía lindo. "Ves? No pasó nada. No se cayó el mundo porque le dijeras lindo a otro tipo". Sonrió, y me agradeció que fuera tan buena onda. Rodee su cuello con uno de mis brazos y apoyé mi cabeza sobre mi pecho, diciéndole que se calme, que acá estaba a salvo... En eso una de sus manos tímidamente se desliza sobre una de mis piernas… Nos miramos frente a frente, y me pregunta "te puedo besar?". Ante mi afirmativa, poso tímidamente sus labios sobre los míos. Le respondí con lo mismo. La siguió. Tome su nuca con mi mano y empecé a besarlo con más ganas. Me empezó a meter lengua. Fue un chape largo, apasionado, a medio camino entre querer liberarse y haberse sacado un peso de encima. Su mano en mi pierna iba lentamente subiendo. Hasta que llego a mi pija, ya hecha un fierro de dura. "Ufff que dura que esta! No puedo creer que le esté tocando la pija a otro flaco!". Le agarre la mano, y se la aferre a mi chota. Me la agarro con seguridad, y me beso con más ganas que antes. Yo le acariciaba los pezones, y daba pequeño9s suspiros. Lentamente fui bajando hasta la pija. No solo estaba al re palo, TREMENDO PEDAZO TENÍA!
"Hace rato me vengo imaginando esto, pero nunca pensé que estaría tan bueno!". Me empezó a besar el cuello. Yo con mi mano en la nuca, muy sutilmente, lo guiaba hacia abajo... Él solito me levanto la remera y me empezó a lamer las tetillas. Con mis jadeos le quería dejar bien claro que me estaba gustando, y mucho, lo que estaba haciendo. Empezaba a bajar, y me mira a los ojos y me dice "puedo?". "Toda tuya. Tanto la querías, ahí la tenes, toda para vos". Y bajo.
Por arriba del pantalón la fue besando. Lamiendo. Chupando. Hasta mordiendo suavemente. Mi pija no daba más. Estuvo un buen rato comiéndola por arriba. Hasta que él solito desabrocho los botones, bajo la bragueta, abrió el bóxer... Y ahí la tenía, toda ante sus ojos. Primero atino a lamerla con la punta de su lengua, desde la base a la punta. Muy suave. Como reconociendo el terreno. Y sin que me dé tiempo a reaccionar, de repente se la traga. De una. Hasta el fondo. Con algo de dientes, pero con la garganta súper caliente y húmeda. Se la dejo adentro varios segundos, hasta que la largo, y con una cara de emoción, como quien acaba de vivir uno de los momentos más trascendentales de su vida, me dice "No lo puedo creer! Me acabo de comer una pija! Qué bueno que esta esto!". Y siguió la faena. Y ya estando familiarizado, empecé a marcarle el ritmo con mi mano en su cabeza. Y agarro la onda enseguida. Tanto que al rato el me saco toda la parte de abajo, y mientras yo abría bien mis piernas, se acomodó entre ellas, para chuparme bien la chota como todo un experto. Lamidas, chupadas, garganta profunda, lamida y chupada de huevos... hasta me llego a mandar la lengua a la entrada del culo! Estuvo dándose un buen saque de pija durante un largo rato. Cuando se paró a sacarse la remera, quedo con su bulto a la altura de mi cara. Así como hizo el, sin dejarlo pensar, le desabroche el pantalón, y libere una pija lampiña, muy larga (unos 20 cm seguro), blanca, no muy gruesa... Y me la mande de una. Estaba mojadisima! Con mucho precum. Se la gargantee y saboree unas 3 o 4 estocadas y me pide que pare, que estaba muy caliente y a punto de acabar. Le digo que vayamos a la cama para estar más cómodos.
Nos ponemos totalmente en bolas, y va directo a comerme la pija. Me la chupo largo y tendido, de todas las formas posibles. Lo subo para que chapemos, y le pido que deje caer su cuerpo sobre el mío. Quedamos con las pijas espadeando. Lo abrazo firmemente, y le pido que haga lo mismo. Empezamos una franeleada brutal, frotándonos las pijas a full, besándonos con las lenguas a fondo, nuestras manos reconociendo cada sector del cuerpo del otro. Cuando rozo "sin querer" uno de mis dedos con la puerta de su culo, lo escucho jadear más de la cuenta. Lo paso con más intención, y responde más contundentemente. Se me separa, agarra las 2 pijas con su mano, y empieza a pajearlas. Vuelvo a acercar su boca a la mía y nos besamos con más ganas. Me doy vuelta, y le pido que me apoye. Qué lindo se sentía esa pija en la entrada de mi ojete! Tenía ganas de mandármela de una, pero notaba que él no se animaba. Volvió a chupármela. Comencé a acomodarlo para empezar un 69, pero me pidió que no le chupe la pija porque acababa en cualquier momento. "No te voy a chupar la pija", le dije. Y no, no lo hice, porque de una le mande la lengua al hoyo. Bien apretadito. Empezó a gozar y a jadear de tal forma, que me largo la pija. Estaba en las nubes! Salí del 69 y lo puse en 4, para comerle bien a fondo el hoyo. Empecé a mandar dedos. Primero uno, la punta. Gemía, se retorcía, apretaba, TEMBLABA, cerraba el culo... Pero se lo bancaba. Cada milímetro más que avanzaba con el dedo se retorcía más. Le pregunté si quería que corte, si le molestaba o no le gustaba. "NO, SEGUI, ME ESTAS MATANDO! ME ENCANTA!". Entonces le mande otro. Como temblaba! Tenía la pija durísima, pero latiendo como si en cualquier momento largaba el lechazo solo. Le llegue a meter 3 dedos y la punta de un cuarto. Ahí escuche las palabras mágicas: "no puedo más! COGEME! COGEME POR FAVOR!" 
Bañe mi pija y su orto en gel. El chabón temblaba como una hoja! Y a pesar de ya haberlo dilatado, y de pedirme que lo coja, cerraba el orto como si adentro guardara un tesoro invaluable. Le pregunte si estaba seguro, si quería que siga, y me insistió en que se la meta. Pero despacito, que era su primera vez. Así que fui lo más suave que pude. Aunque era una tarea muy dificultosa. Apretaba ese agujero con fuerza, ya nada podía entrar. Le pedí que relajara, que si le dolía o no le cabía hacíamos otra cosa, que no estaba obligado. Ahí aflojo apenas. Empecé a apoyar la cabeza. Costaba. Cada milímetro que avanzaba era una victoria, pero era un sufrimiento para él. Poquito a poco que avanzaba le preguntaba si quería que pare o que la saque, y me pedía que siga, pero muy despacito. Y así fui, muy lento. Me estaba retorciendo la chota con lo apretado que estaba! Hasta que llego el momento glorioso en que, de repente, toda la cabeza paso la argolla. Como se sintió! Ahí el pego un grito, nada placentero, y su cara era de un total sufrimiento. Yo estaba en la gloria, pero el al parecer no. Le pregunté nuevamente si quería que pare, que la saque (a mí me pasa que a veces me destruye el ojete la primera entrada, pero me la sacan y me la vuelven a poner y ya es todo placer), y me pidió que me quede, sin moverme, con mi pija en su culo. Estuve ahí un rato, debo admitir no muy largo, hasta que empecé a moverme, muy despacito. Vi su cara de dolor, como si tuviera una puñalada muy profunda y sangrante. Le volví a preguntar si quería que pare, me dice que no, que le gustaba.

Eso fue mi pasaporte. "AHORA TE LA VAS A BANCAR" pensé por mis adentros.

Y le empecé a dar con todo. Como apretaba ese culo era una gloria. Un verdadero culo virgen! Ahora si me pedía que pare, pero yo ya no quise parar. Le di muchas oportunidades para cortarla y el me dio vía libre. "Esto querías? Querías que te rompan el culo? Ahora te la bancas! Me pedias por favor que te coja y ahora te voy a re coger pedazo de trolo!". Las lágrimas caían de sus ojos, mientras le hundía la cara contra la almohada y lo montaba con mis piernas sobre sus caderas, a lo perro en celo. Dios como me calentaba verlo sufrir de esa forma! Me ponía la pija más dura todavía! "Acaba, por favor! Llename de leche!", me decía. Y si, lo iba a llenar eventualmente, pero no tan rápido. Sin sacársela le di en cuatro, montado, cucharita, con el totalmente boca abajo... "Que aguante que tenes! No acabas más!"...
Después de un buen rato (habrán sido unos 20 min o media hora) lo agarre en cuatro, de las caderas, le empecé a dar con toda la fuerza que me quedaba, mientras él seguía temblando y gritando, y apretándome el culo como no queriendo dejar que mi pija se saliera, y me termino sacando tremendo polvazo. No fueron menos de 8 lechazos que le mande! Se la saque, el forro estaba rebalsado el leche! Quise darlo vuelta para hacerlo acabar con un buen pete, pero su pija estaba totalmente muerta. Intente levantarla  y me dice que no, que ya no se le iba a volver a parar... Nos duchamos rápido y se fue, casi sin hablarme desde que acabe.
A los pocos días me reconoció que se sintió tan puto que se enojó consigo mismo en ese momento, que lo único que quería era que acabe rápido para que se termine ese calvario en su cabeza. Que nunca pensó que iba a terminar todo así, con el entregando el orto como una puta reventada, pidiendo por favor que lo cojan. Que iba a pasar con su mujer, con sus hijos… Pero que ahora, cada vez que se acuerda, se clava tremendas pajas, ya no un dedo, si no con tres o cuatro metidos bien adentro del orto, tratando de rememorar ese momento en que lo desflore por primera vez. Que se la coje a la mujer pensando en mí, pero de un modo que nunca me habían dicho: imaginándose que su mujer es el, y que él es yo, sometiéndose y metiéndosela sin piedad. Y pidiéndome por favor que nos volvamos a encontrar pronto. Porque su vida había cambiado por completo. Y de mí, su primer hombre, su primera pija, su primer culeada, no se iba a olvidar más.

#MICULOPUBLICADO ... Walter

Por acá Walter machito de 36, por zona oeste y Capital, al que le gusta mucho garchar en lugares abiertos y públicos me encanta exhibirme y que me vean, me re va el sexo grupal en lugares como la Reserva, Palermo, o algo que estoy haciendo últimamente las obras abandonadas o que se están edificando. Me encanta que me garche un buen albañil! Si andas en la misma contactá, o si tenés una quinta con pileta suma 1000 puntos!!  Saludos! 

lunes, 25 de noviembre de 2019

REFLEXIÓN: ¿Se pueden dejar definitivamente las teteras?

Por Aaron | Relatos | Decidí contar esto por acá, porque siento que es él único lugar realmente seguro donde no me voy a sentir juzgado. Antes de llegar a eso creí que hablar con amigos, o con mi psicólogo sería una buena opción, pero hasta los profesionales tienen límites. Hace un año estoy de novio, es una persona hermosa por donde lo mires, por dentro y por fuera, es muy bueno, compañero, me enamora y me calienta a la vez que es complicado llegar a eso, me da mi espacio, realmente siento que es el amor de mi vida.

Pero hay una sola cosa que no puede darme: el morbo y la calentura de una tetera.

Se, por cosas que hablamos, que no está muy de acuerdo con que su novio ande en teteras, y realmente me planteé dejar de concurrir a estos lugares, pero desde los 20, hace tres años que estoy yendo y realmente me acostumbré a salir del laburo cansado y lechearme con un trajeado de microcentro, o salir de la facu estresado y que me la manoseen en un baño de la facu, o también de hacer fierros y meterme a las duchas del gym a encender ese morbo. 

Escribo esto y se me para la pija.

Tengo miedo que este morbo me arruine algo que considero tan preciado, pero me cuesta ver la vida sin esto, y se que las mentiras tarde o temprano salen a luz, además no se merece para nada que le oculte esto. El que quiera puede ayudarme comentando o simplemente diciéndome si le pasa lo mismo así no me siento solo, muchas gracias por el espacio.

sábado, 23 de noviembre de 2019

#MIPIJAPUBLICADA ... Lucas


Hola mí nombre es Lucas. Soy versátil, varonil. Buscando gente para pasarla bien y ver que surge. Con ganas de espadear y chupar pijas. 

#MIPIJAPUBLICADA ... Leo

Por acá machito recién separado, 34 años, probando y viviendo abiertamente las relaciones con otros machos a los que les guste ser empernados. Me encanta que me hagan sexo oral y me gusta mucho hacer gagging. Me gusta darme con otro macho en la cama por ahora yo 100 % activo, recién estoy empezando... Padre de dos hijos, a los que adoro, no descarto tener novio. Pero por ahora quiero buen garche. Dejen mensajes.

viernes, 22 de noviembre de 2019

#MICULOPUBLICADO ... Ariel

Hola, 22 años de Córdoba buscando lo que se dé, dejen contactos y vamos viendo...

Ahora sabrás lo que es ser bien puto. El marginal (capítulo 3)

Clark | El marginal despertó al mediodía de su desmayo. Despertó bien cogido y recuperado.  
La poronga dura, los huevos cargados, los ojos hinchados y una baranda a macho que lo impregnaba todo.
Que durmiera como un oso me dio tiempo a comprarle un pasaje por Internet y un celular con una de sus tarjetas robadas. Debía seguir ocultándose y yo ya había hecho mi negocio.
Cuando vio mi verga a media asta se arrodilló a chupármela pidiendo su bolsa.
Nuestro último día de reviente comenzaba.
El morocho estaba en su gloria de puto.

Podía pagar un macho experto que lo atendía bien, se lo cogía y lo cuidaba.

Tenía merca, guita y podía darse otro gusto, entonces inclinado sobre mi mesa, con la trompa hundida en cocaína y apuntándome con el orto lleno de mi pija desorbitada, pidió enviciado que le consiguiera un macho más.
Llamé a un venezolano al que yo le tenia ganas (la mayoría está muy bueno y llega a la Argentina para ejercer el antiguo oficio).

Entonces mandé a bañar al marginal.

El olor a huevos, a chota y a chivo ya no se soportaba, además de tener que cambiarme el forro dos por tres porque ese ojete volvía a embarrar.

Le metí yo la punta del duchador en el culo. Se lo hice sostener con la mano y abrí la canilla. Me fui del baño. 

No soporté tanta erupción de mierda.

El venezolano era un fresco lirio oscuro, una flor salvaje de joven macho.

Pegamos onda de entrada y ya nos comimos la boca en el ascensor.
El marginal salió del baño más manija y en vez de darle bola al pibe se fue a la bolsa de merca como un oso hormiguero hambriento.

Profesional los llevé a los dos al cuarto.

El pibe ya en pelotas, levemente moreno, bello, con ojos de gato, culo y piernas de bailarín, de verga larga coronada por cabeza de tulipán de carne y un huevo mas colgante que el otro, empezó a masajearme de parado poniéndome de una en llamas.

El preso estaba duro y con la pija muerta, entonces pidió que cogiéramos nosotros mientras él miraba.

Coger con otro escort es lo más. Siempre hay coincidencia.

Después de un largo chape nos chupamos los culos, los huevos y las pijas.

Luego quiso complacerme y me hizo volar.
Se metía mis dos pelotas en la boca sin hacerme doler, lo cual no es fácil porque soy muy huevón, y me pajeaba ensalivándome bien la verga mientras suave con la otra mano me puerteaba el orto con un dedo también ensalivado. 

Paraba y me comía la jeta, después el culo y cuando me estuvo por coger lo puse al borde de la cama y se la entré yo, despacio y a fondo.

Lo percuté de frente sin esfuerzo porque ponía las piernas ágil, como una mina flexionando las rodillas en posición ginecológica sin apoyar las gambas en mis hombros, con la flor del orto ofrecida, apenas rodeada de pelos castaños lacios.

Después me cogió él de pié sobre la alfombra mientras yo intentaba dársela de mamar al preso que no sacaba la nariz de la merca, y me hizo saltar un lechazo que el marginal lamió de la pared como un perro.

El preso se rescató y mamó mi verga todavía latiendo.Tomaba un pase de merca y seguía lamiendo en cuatro el zócalo hasta donde chorreaba mi guasca. Entonces el venezolano hecho un fuego se puso a cogerlo ahí, como estaba, en el piso y a todo galope.
Puse orden y subimos a la cama.
El marginal tenía el culo suficientemente abierto para la doble penetración.

Ahora sabría lo que es ser bien puto.

Continuará…
https://www.usandbath.com/search?q=clark

#MIPIJAPUBLICADA ... Adrián


Hola chicos mi nombre es Adrián, soy de San Isidro, versátil buscando amigarche por zona norte, petes o lo que de, solo gente decidida, soy casado y tengo horarios flexibles, manden mensaje a amapolatriplex@gmail.com, busco activos, pasivos o versa, los espero besos para todos

jueves, 21 de noviembre de 2019

Los barebackers: intimidad sin barreras

Por Ale K | El sexo desprotegido –rechazo admitido o no del uso del forro/condón en cada contacto sexual– ha dejado de ser un episodio ocasional, un tropiezo o accidente. En algunos casos, se ha vuelto una práctica deliberada, incluso organizada, que ha generado una subcultura específica, la de aquellas personas que tienen sexo sin la barrera protectora del preservativo, una práctica que en los países anglosajones se conoce como barebacking (y nosotros conocemos como “sexo a pelo”).
Algunos científicos proponen una aproximación novedosa, ciertamente provocadora, a una problemática cuya relevancia muchos estudiosos y no pocos militantes gays prefieren a menudo ignorar o subestimar cautelosamente. Se trata, en efecto, de un asunto incómodo en tiempos en que se lucho mucho por el matrimonio gay y la adopción. Cuando se llega a abordar el tema, se prefiere circunscribir la práctica al terreno de la patología, pues analizarla más a fondo podría sugerir una apología indirecta de dicho comportamiento.
Los profesionales de la salud señalan que antes de la llegada de los antirretrovirales de alta eficacia, en 1996, el término de bareback era prácticamente desconocido, aun cuando la práctica existiera. La disminución de un riesgo de muerte a corto plazo por consecuencias del sida hizo, sin embargo, que proliferara la práctica del sexo sin condón, y que dicha práctica abandonara el terreno de la estricta intimidad para socializarse y crear una subcultura específica, con una comunidad claramente identificada y formas de comunicación a través de internet y puntos de encuentro comunitario.
 Algunos investigadores de la comunidad científica proponen una exploración del nacimiento y auge de esa socialización del bareback y de la consolidación de su subcultura, a partir de tres fuentes:
  • a) la observación informal participativa (algunos autores hablan en primera persona, se introducen en la comunidad y participan en ella),
  • b) el registro de la pornografía procedente de esa subcultura (aspectos distintivos), y

  • c) el estudio del funcionamiento de los sitios web relacionados con ella.
Algunos autores (nos consta) exploran sitios como este, se adentran en el mundo del levante en línea, llegando a la conclusión que tienen mucha menos incidencia en la posibilidad de contagio que el encuentro real, contrastándolo con formas de contacto casual, en ambientes urbanos, muy comunes en épocas pasadas (parques, baños, bares, etc). Teniendo en cuenta que muchos de los que levantan “en línea” del 100% llegarán a un contacto real, casi el 20%.
La metodología empleada evita, por principio, la demonización del tema, o la denuncia incluso de evidentes fallas en la educación sexual o en las políticas de prevención del sida. Lo que interesa a casi todos los profesionales, pocos los admiten, es una aproximación desprejuiciada a una práctica de bareback que desafía los lineamientos de la moral social y compromete la aceptación pública de la homosexualidad, legitimando de paso la discriminación y afectando también el financiamiento de campañas de prevención del VIH. ¿Y dónde es que cae la media? En el simple hecho casuístico de encontrar en las teteras, bares, parques y demás a muchos hombres que no son exclusivamente gays. Mucha alianza de oro reluciente, resplandece en la oscuridad de un baño.
¿En que concluímos? El barebacker rechaza la normatividad impuesta y asume la transgresión, de paso también el riesgo de enfermedades, al tiempo que construye una subcultura que es a la vez identidad y conducta. Reivindica también la fantasía, denunciando que el discurso profiláctico médico tiene como misión cancelar toda consideración sobre las fantasías, la intimidad, aborta el deseo, e incluso el placer. 


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Alfred Liebl, DESNUDO y ERECTO.

Alfred Liebl, DESNUDO y ERECTO.
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